LA WEB DEL BAJO ELÉCTRICO
La parte eléctrica de un bajo comprende las siguientes partes: pastillas fonocaptoras, potenciómetros de tono y volumen, jack de salida y cableado. Existen dos tipos de electrónica para bajos eléctricos: activa y pasiva. Veamos cuales son las diferencias básicas, las ventajas y desventajas de cada una.
La electrónica pasiva es "la de toda la vida". Cuando Leo Fender inventó el bajo eléctrico, allá por la década de los 50, dispuso en su primer instrumento una electrónica de este tipo. Cuando la cuerda vibra en determinada frecuencia, altera el campo magnético de la pastilla y ésta envía la señal eléctrica al jack de salida, pasando por los potenciómetros.
Esta señal sale del bajo de forma directa y sin amplificar. Para que el bajo pueda ser oido hay que pasar la señal por un previo y después mandarla a los altavoces. Este tipo de bajos no llevan ningún tipo de batería; se enchufan al ampli y ¡listo! Pero tienen algunas limitaciones.
Los controles, sobre todo los de tono, no tienen la versatilidad que ofrecen en una configuración activa. Por lo general, el bajo pasivo se ajusta de determinada manera y se deja así. Tampoco es recomendable llevar la señal directamente a la mesa de mezclas con un bajo de este tipo.
La electrónica activa surge a mediados de los años 70. Lo primero
que notamos es que los bajos activos tienen una batería que alimenta al circuito. A veces
el acceso a la batería es un poco engorroso, puesto que se encuentra debajo del golpeador
o cubierta con una tapa a la que hay que quitar unos tornillos. Los últimos modelos ya
traen un receptáculo para la pila con una tapa de apertura rápida.
Por lo general el circuito se activa cuando pinchas el jack de salida. Por ello puedes encontrarte con la batería descargada si te dejas el bajo enchufado durante mucho tiempo sin usarlo. ¿Cómo saber si la batería tiene poca potencia? Básicamente de tres maneras: El bajo distorsiona facilmente, la señal es débil, o simplemente no hay señal. Si haces un buen uso de tu bajo, la batería puede durar varios meses.
Hoy día, las configuraciones activas son muy populares, ya que ofrecen gran cantidad de sonidos, controlados directamente desde el bajo y son aptas tanto para grabaciones en estudio, como para conciertos en directo. También puedes enviar la señal directamente a la mesa de mezclas, ya que la señal sale amplificada del propio instrumento. El sonido es mucho más limpio y puedes realizar tú mismo la acualización desde el bajo.