LA  CHIFLA O FLAUTA  MARAGATA

Y SUS POSIBILIDADES MELÓDICAS  

Jesús San José Hernández (Sanjo)
 

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LA FLAUTA MARAGATA Y SUS POSIBILIDADES MELÓDICAS

Sanjo

La flauta de tres agujeros o chifla es el instrumento tradicional melódico más representativo de la provincia de León, aunque en la actualidad su utilización está restringida a ciertas comarcas como El Bierzo y la Maragatería, siendo usual también para ella la denominación de flauta maragata.

 

 

El conocimiento de este instrumento y el aprendizaje de su manejo (junto a su eterno acompañante, el tamboril) se adquiere generalmente por tradición familiar o por imitación de los tamboriteros de la comarca, y también, en los últimos años, dentro de algunas escuelas municipales. No cabe duda de que para aprender a tocar la flauta como los tamboriteros maragatos o bercianos, es necesario beber en las fuentes originales de la tradición y empaparse de su ancestral sabiduría viendo actuar directamente a los excelentes intérpretes que aún hoy existen. Pero también se puede llegar a conocer y amar este instrumento a partir de un análisis técnico del mismo, ya que posee más posibilidades musicales que las que se refieren a su empleo tradicional.  

 

Ante la escasez de publicaciones y estudios sobre las características de la flauta maragata desde el punto de vista musical, quiero aportar mi particular punto de vista en este tema, teniendo en cuenta que no pretendo indicar a los tamboriteros cómo deben tocar ni a los artesanos cómo deben construir sus flautas, puesto que ya lo hacen magníficamente con su estilo personal que da a cada flauta y a cada intérprete un carácter irrepetible.  Pretendo simplemente estudiar este instrumento, comparándolo a veces con otros de su misma familia, y divulgar en lo posible su conocimiento y utilización, para que cualquier interesado pueda dar sus primeros pasos en él, y para que el experto pueda reflexionar sobre algunas de las posibilidades del instrumento que habitualmente no se tienen en cuenta, como el cromatismo y el temperamento musical.  

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CONTENIDOS DEL TRABAJO

(Acceso directo a las secciones)

 

Introducción

FLAUTAS DE TRES AGUJEROS Y DE UNA SOLA MANO

LA FLAUTA MARAGATA

Características principales

Vigencia actual del instrumento

POSIBILIDADES MELÓDICAS

Análisis de la escala en la flauta maragata

Tabla de digitaciones con orificios enteros en modo de SOL (3ª mayor)

Posibilidades de cromatización y afinación en modo de SOL

Tabla de digitaciones con orificios enteros en modo de RE (3ª menor)

Posibilidades de cromatización y afinación en modo de RE

Ejecución en diferentes modos musicales con la flauta en modo de SOL (3ª mayor)  

        Modo Mayor, Menor armónico, LA natural

        Modos diatónicos: MI, RE, SOL, SI

        Modos cromatizados: MI, SOL, LA

Ejecución de diferentes modos musicales con la flauta en modo de RE (3ª menor)  

        Modo Mayor, Menor armónico, LA natural

        Modos de: MI, RE, SOL, SI y MI cromatizado

Análisis comparativo entre las flautas maragatas con 3ª mayor y con 3ª menor.

VALORACIÓN DE LOS RESULTADOS Y CONCLUSIONES FINALES

TABLA DE MEDIDAS PARA LOS DISTINTOS TIPOS DE FLAUTAS MARAGATAS

EQUIVALENCIAS DE LA ESCALA EN LOS DISTINTOS TONOS DE LA FLAUTA

MODELOS DE FLAUTAS MARAGATAS

BIBLIOGRAFÍA, DISCOGRAFÍA Y SITIOS DE INTERNET  

 

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Página 11:

ANÁLISIS COMPARATIVO DESDE EL PUNTO DE VISTA MELÓDICO ENTRE LAS FLAUTAS MARAGATAS CON 3ª MAYOR Y CON 3ª MENOR.

 

            Antes de abordar este pequeño análisis hay que recordar que si no se pretende una perfecta afinación, importa poco que la flauta produzca una 3º mayor, menor o ambigua. En todos los casos se toca con la misma técnica, y las melodías resultantes suenan de una forma u otra dependiendo de los intervalos de la flauta. Esta es la forma de tocar de la mayoría de los tamboriteros tradicionales, y es suficiente para animar un baile o una procesión con una única flauta y tamboril, conservando el típico arcaísmo de las melodías no temperadas, y una mayor limpieza debido a la falta de los sonidos cromatizados.

            Sin embargo, si se desea que las flautas maragatas tengan un cierto temperamento musical, y mayor realismo al imitar las melodías cantadas, hay que evitar la ambigüedad en la nota 3º, de modo que se convierta claramente en una 3ª mayor o en una 3ª menor. Esto no impide a estas flautas ser también utilizadas al estilo tradicional, prescindiendo de los cromatismos. A la hora de elegir un temperamento, se plantea la cuestión de cuál de los dos intervalos tiene más ventajas a la hora de ejecutar melodías en distintos modos. Esto exige una comparación entre los dos modelos propuestos a la hora de interpretar melodías en los diferentes modos musicales que aparecen con mayor frecuencia en el folklore leonés.

 

 

Modo Mayor:

Indudablemente, la flauta con 3ª mayor es la que tiene mayores posibilidades para interpretar melodías en modo mayor de manera afinada, generalmente utilizando como tónica la posición abierta (FA).

La flauta con 3ª menor se defiende también bastante bien con la tónica en FA, pero para que afine bien se debe utilizar la cromatización en el MI natural.

 

Modo Menor (armónico):

Para conseguir la escala del modo menor armónico (tonal), ninguna de las dos flautas proporciona resultados demasiado brillantes. Este modo no es el suyo.

La flauta con 3ª mayor resulta aceptable utilizando como tónica el RE, aunque necesita una posición forzada para el DO#.

La flauta con 3ª menor también puede utilizar con cierta facilidad la tónica RE, aunque necesita además el MI natural.

 

Modo de LA natural:

La flauta con 3ª mayor da resultados aceptables, con la tónica en RE, siendo más propia para el modo de LA natural que para el LA menor.

La flauta con 3ª menor también funciona aceptablemente con la tónica en RE, aunque necesita una posición forzada para el MI natural.

 

Modo de MI:

La flauta con 3ª mayor responde bien, tanto con la tónica RE, que necesita la posición de horquilla en el MI bemol, como con la tónica MI, que exige la posición forzada del SI natural.

La flauta con 3ª menor funciona muy bien en este modo, siempre que pueda utilizarse la tónica RE.

 

Modo de RE:

Para la flauta con 3ª mayor, se puede tocar según los casos, con las tónicas DO, RE o SOL, sin que se obtengan resultados especialmente brillantes en ninguno de ellos.

La flauta con 3ª menor se puede tocar con tónica en DO o RE, e incluso SOL con cierta facilidad, pero no sin problemas.

 

Modo de SOL:

Los resultados de ambas flautas son bastante similares, pudiendo usarse, según los casos, las tónicas DO, FA o SOL.

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VALORACIÓN DE LOS RESULTADOS Y CONCLUSIONES FINALES

 

            Analizando el comportamiento melódico de los dos modelos en los modos más frecuentes dentro de la canción tradicional leonesa, se puede comprobar fácilmente que para los modos Mayor, Menor armónico y LA natural, las flautas que mejor responden, es decir, que ofrecen resultados más afinados con el menor esfuerzo, son las que contienen el intervalo de 3ª mayor, es decir, la escala en el modo de SOL. Solamente para tocar en el modo de MI, las flautas que contienen el intervalo de 3ª menor tienen cierta ventaja. Por estas razones, la escala más ventajosa para la flauta maragata pienso que es la del modo de SOL. Por otra parte, me parece observar que esta flauta en modo de SOL tiene un mejor comportamiento en los requintos, aunque esto depende mucho de cada ejemplar.

            Sería interesante, por tanto, conseguir un modelo o plantilla basado en una posición relativa de los agujeros que permita, de modo natural y escalonado, obtener la escala del modo SOL lo más afinada que sea posible; especialmente la tercera, que debería ser nítidamente mayor. No resulta fácil en la actualidad encontrar flautas que den exactamente la tercera mayor, pues suelen dar la nota MI un poquito baja. El modelo que propongamos debería dar con la mayor precisión posible esta nota.

            Pero además, para la construcción de este modelo es muy importante lograr una altura tonal correcta en la nota básica de la escala, cosa que se consigue dándole al instrumento una longitud tal que se ajuste con la mayor precisión a la norma musical estándar de los sonidos afinados, pudiéndose construir diferentes modelos de flautas, que afinen correctamente en distintos tonos.

            Como todos sabemos, a mayor tamaño del instrumento, más grave será el sonido y viceversa. La mayor parte de las flautas que podemos encontrar por la provincia de León tienen una longitud que las lleva a producir una nota básica que oscila entre un LA y un SI, de modo que sin salirnos de las medidas tradicionales habituales, podemos diseñar modelos de flautas afinadas en LA, SI b, y SI. También conviene indicar que las más abundantes son las flautas que tienden a aproximarse a la nota LA.  El tono producido por la flauta no es totalmente fijo, sino que oscila un poco dependiendo de la intensidad del soplido, con lo cual, el intérprete puede influir en la afinación, al igual que otros factores externos, como la temperatura o la humedad.  

 

 

Tonos diversos
La influencia de la longitud del tubo en el tono básico que emite la flauta se demuestra en este ejemplo. De arriba hacia abajo, los tonos son: SI natural, SI bemol, LA+1/4 tono, LA + 40 cents.

            Las principales flautas que he utilizado en este estudio son:


·        CASADINA,  de urz. Construida por Pedro Alonso, de Filiel.
Su nota básica es SI bemol. Da bastante bien la 3ª mayor, aunque un poco baja

·        PEREGRINA, de saúco. Construida por Pedro Alonso, de Filiel.
Su nota básica es SI natural.  Da muy bien la 3ª mayor.

·        FILIELINA, de saúco.  Construida por Pedro Alonso, de Filiel.
Su nota básica es  SI bemol. Da bastante bien la 3ª mayor, un poquito baja.

·        BAILINA, de boj.  Construida por Adelino Rodríguez, de Peñalba. 
Su nota básica es LA natural. Da bastante bien la 3ª mayor.

·        ADELINA, de alberge.  Construida por Adelino Rodríguez, de Peñalba.
Su nota básica es intermedia entre  LA y SI bemol. Da bastante bien la 3ª mayor.

·        MARAGATINA, de boj.  Construida por José Vega, de Santa Colomba de Somoza.
Nota básica: LA natural, algo alta.  Da bastante bien la  3ª menor.

·        NEGRINA, de urz.  Construida por Eduardo Pérez, de Astorga.
Su nota básica es LA natural.  Da bastante bien la  3ª menor.  

            Además he tenido en cuenta para el análisis comparativo, una GAITA CHARRA en LA, y una TXIRULA en RE, ambas compradas en tiendas de música, así como diversas flautas dulces (soprano y contralto) y caramillos ingleses (flageolets o tin whistles).  

 

familia de flautas

La familia al completo. Estas son las flautas que se han analizado en el presente trabajo. 
De izquierda a derecha: Casadina, Pito infantil, Filielina, Txirula, Negrina, Bailina, 
Gaita Charra, Maragatina, Adelina y Peregrina.

 

Si tomamos medidas a varias flautas que afinen aproximadamente en cada uno de estos tonos, llegaremos a la conclusión de que las medidas recomendadas para cada una de ellas son las siguientes:

LA: 36,8 cm

SI b: 34,7 cm

SI: 32,8 cm

 

Estas medidas están tomadas no desde el comienzo del aeroducto que se mete en la boca del intérprete, sino desde la ranura final del mismo (donde termina la “boca” del instrumento) hasta el final de la flauta. La longitud de este aeroducto en forma de pico, que suele ser de unos 3,5 cm,  no influye en la afinación del instrumento, y depende del gusto y del estilo propio del artesano constructor.

Más complicado resulta encontrar la distancia proporcionada ideal de los agujeros de la flauta para que permitan obtener lo más afinada posible la escala modal de SOL. Esto requiere un análisis métrico y tonal comparativo de diferentes ejemplares de flautas hasta descubrir las proporciones deseadas.

Denominaremos P al agujero correspondiente al dedo pulgar, I el correspondiente al dedo índice y C al del dedo corazón. F será el final de la flauta y O el origen de las medidas, que como ya hemos dicho coincide con la ranura de la embocadura. Las distancias se refieren siempre al centro geométrico de los agujeros.

           Para poder comparar las medidas de las distintas flautas, hemos tenido que hacer una conversión en porcentaje. De otro modo no sería posible comparar las medidas de una flauta de 36,6 cm con otra de 32,5 cm, por ejemplo.  De todos modos, las conclusiones obtenidas sólo se consideran válidas en principio para la flauta maragata, ya que hay pequeñas diferencias en la forma general del instrumento que pueden influir en la afinación, como puede ser la forma cónica del tubo sonoro en las flautas dulces, el grosor del propio tubo, el diámetro de los orificios, etc.

Voy a reflejar en una tabla las conclusiones que he obtenido, pendientes de su comprobación experimental en nuevos ejemplares encargados. Se incluyen, tanto los porcentajes como las medidas concretas en centímetros para los tonos LA, SI b, y SI. Aunque ya he dejado patente en este trabajo mi preferencia por la flauta en modo de SOL, se muestran a continuación dos series de resultados, una para las flautas con 3ª mayor (modo de SOL), y otra para las que tienen la 3ª menor (modo de RE). A fin de cuentas, cada constructor y cada intérprete, son los que deberán tomar la decisión final a la hora de diseñar o de elegir su flauta maragata.

Estos resultados son aproximados y provisionales, pero probablemente producirán una afinación aceptable, y  se acercarán bastante al temperamento de la música occidental, aunque hay que tener en cuenta que la chifla es un instrumento fundamentalmente diatónico, no cromático, propio para tocar de forma natural en un único tono (el más adecuado a su escala), y por ello no precisa de un temperamento exacto, sino más bien de una afinación precisa en sus notas principales. Además, en cuanto existen sonidos que se originan por armónicos, es imposible temperarlos, a no ser mediante artificios de interpretación.

   

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