Y
SUS POSIBILIDADES MELÓDICAS

La flauta de tres agujeros o chifla es el instrumento tradicional melódico más representativo de la provincia de León, aunque en la actualidad su utilización está restringida a ciertas comarcas como El Bierzo y la Maragatería, siendo usual también para ella la denominación de flauta maragata.
El
conocimiento de este instrumento y el aprendizaje de su manejo (junto a su
eterno acompañante, el tamboril) se adquiere generalmente por tradición
familiar o por imitación de los tamboriteros de la comarca, y también, en los
últimos años, dentro de algunas escuelas municipales. No cabe duda de que para
aprender a tocar la flauta como los tamboriteros maragatos o bercianos, es
necesario beber en las fuentes originales de la tradición y empaparse de su
ancestral sabiduría viendo actuar directamente a los excelentes intérpretes
que aún hoy existen. Pero también se puede llegar a conocer y amar este
instrumento a partir de un análisis técnico del mismo, ya que posee más
posibilidades musicales que las que se refieren a su empleo tradicional.
Ante
la escasez de publicaciones y estudios sobre las características de la flauta
maragata desde el punto de vista musical, quiero aportar mi particular punto de
vista en este tema, teniendo en cuenta que no pretendo indicar a los
tamboriteros cómo deben tocar ni a los artesanos cómo deben construir sus
flautas, puesto que ya lo hacen magníficamente con su estilo personal que da a
cada flauta y a cada intérprete un carácter irrepetible.
Pretendo simplemente estudiar este instrumento, comparándolo a veces con
otros de su misma familia, y divulgar en lo posible su conocimiento y utilización,
para que cualquier interesado pueda dar sus primeros pasos en él, y para que el
experto pueda reflexionar sobre algunas de las posibilidades del instrumento que
habitualmente no se tienen en cuenta, como el cromatismo y el temperamento
musical.
(Acceso directo a las secciones)
Tabla
de digitaciones con orificios enteros en modo de SOL (3ª mayor)
Posibilidades
de cromatización y afinación en modo de SOL
Tabla
de digitaciones con orificios enteros en modo de RE (3ª menor)
Posibilidades
de cromatización y afinación en modo de RE
Ejecución
en diferentes modos musicales con la flauta en modo de SOL (3ª mayor)
Modo Mayor, Menor armónico, LA natural
Modos diatónicos: MI, RE, SOL, SI
Modos cromatizados: MI, SOL, LA
Ejecución
de diferentes modos musicales con la flauta en modo de RE (3ª menor)
Modo Mayor, Menor armónico, LA natural
Modos de: MI, RE, SOL, SI y MI cromatizado
Análisis
comparativo entre las flautas maragatas con 3ª mayor y con 3ª menor.
VALORACIÓN
DE LOS RESULTADOS Y CONCLUSIONES FINALES
TABLA
DE MEDIDAS PARA LOS DISTINTOS TIPOS DE FLAUTAS MARAGATAS
EQUIVALENCIAS
DE LA ESCALA EN LOS DISTINTOS TONOS DE LA FLAUTA
BIBLIOGRAFÍA,
DISCOGRAFÍA Y SITIOS DE INTERNET
La flauta
maragata es el instrumento musical melódico más peculiar y característico de
la provincia de León. Pertenece a la familia de las flautas de pico (aerófonos
rectos cilíndricos de bisel y embocadura con aeroducto interno), y más
concretamente al grupo de flautas de tres agujeros, mucho más primitivo
y menos temperado que las flautas dulces actuales. La característica esencial
de este tipo de flautas es que se tocan con una sola mano, y el mismo intérprete
utiliza la otra para acompañarse con el tamboril, instrumento del que es prácticamente
inseparable. Esto las relaciona con otras flautas que, aun teniendo más
agujeros, se tocan también con una sola mano, como el flabiol.
De
las flautas de tres agujeros se discute actualmente la posibilidad de
antecedentes prehistóricos, a causa de ciertos restos arqueológicos aún poco
claros. Lo que resulta indudable es que las referencias a este instrumento se
hacen muy numerosas en gran parte de Europa durante la Edad Media y el
Renacimiento (a partir del siglo XIII), tanto en la música popular como en la
culta, y se conservan múltiples representaciones iconográficas en escultura y
pintura.
En la actualidad
perviven la flauta y el tamboril en la música tradicional de Inglaterra (tabor
pipe), algunas zonas de Francia, como Provenza (galobet) y Gascuña (flabüta),
y en gran parte de la Península Ibérica, donde se pueden definir varias zonas,
siguiendo básicamente la obra de Alberto Jambrina y José Ramón Cid “La
Gaita y el Tamboril”:
Franja Occidental:
Su límite Norte se encuentra en algunos concejos de Asturias (Degaña, Cangas
de Narcea), y comprende León (principalmente Bierzo y Maragatería), Zamora,
Salamanca, Extremadura y llega por el Sur hasta Huelva, incluyendo en Portugal Tras-os-Montes y el
Alentejo. En algunas de estas zonas se le llama Gaita
(Salamanca, Extremadura), Chifla (León), Xipla (Asturias)
o Pito. En Portugal, Pífaro.
Islas Canarias:
Principalmente en Tenerife y El Hierro.
Zona Vasco-Navarra:
donde recibe el nombre de Txistu (más
evolucionado desde el punto de vista de la afinación). Ha dado origen a toda
una familia instrumental, cuya versión más rústica es la Txirula.
Alto Aragón:
donde el llamado Chiflo es acompañado del
Salterio o Chicotén.
Cataluña:
A esta familia pertenece el Flabiol o Fobiol.
Aunque suele tener ocho agujeros, se toca con una sola mano y acompañado del
tamboril.
Islas Baleares:
Existe el Fobiol
y también el
Pito Ibicenco, ya de tres agujeros.
Núcleos aislados y restos esporádicos
o referencias recientes:
Cantabria, Palencia, Guadalajara, Soria, La Rioja, ...
La
flauta típica más utilizada en la provincia de León se parece mucho a las
flautas de Zamora y Tras-os-Montes, aunque el tipo más conocido de la Franja
Occidental es la Gaita Charra, de Salamanca, extendida también por Extremadura
(muy similar es la Gaita Hurdana). En Huelva se vincula a romerías religiosas
(Gaita Rociera). Todas las flautas de la franja Occidental y Canarias son muy rústicas,
poco evolucionadas musicalmente por su carácter pastoril, y presentan unas
características básicamente similares, variando detalles como los materiales
utilizados, la longitud, el grosor, el tipo y tamaño de tamboril acompañante y
el modo de ejecución.

Después de esta
introducción al mundo de las flautas pastoriles o de tres agujeros, vamos a
centrarnos en la flauta maragata, que tomaremos como modelo
representativo de las flautas de tres agujeros utilizadas en la provincia de León.
Si bien se supone que este instrumento se extendía por toda la provincia, en
muchas zonas ha sido desplazado por otros más evolucionados, como la dulzaina,
la gaita de fole o el acordeón, de manera que las zonas geográficas que
conservan con mayor fuerza esta flauta son fundamentalmente la Maragatería
(Maragatos) y el Bierzo, así como lugares más o menos próximos a ellos, como
la Cabrera, la Valduerna y el Órbigo, y en general, las zonas no muy alejadas
de los Montes de León, como el Teleno y los Aquilianos.
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BENITO ALIJA "EL RULA" |
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En esta fotografía aparece el que fuera más famoso de los tamboriteros de la Valduerna y la Ribera del Órbigo: Benito Alija, de Huerga de Garaballes, más conocido como "El Rula". Proporcionada por su hijo, Manolo Alija, la foto está publicada también en la web de dicho pueblo. |
En la provincia
de León esta flauta ha recibido nombres muy variados, y no es fácil asignarle
una denominación válida para toda su área de distribución. Predomina en
Maragatería el nombre de flauta (a veces frauta); y también se
utiliza a menudo el término chifla (o chifra), que es el más
usual en El Bierzo). Sin embargo, existe bastante ambigüedad en la terminología y cierta
confusión con la dulzaina. Así, la palabra chifla se relaciona con la acción
de chiflar, esto es, silbar, y se ha utilizado tanto para describir a la flauta
de tres agujeros (chifla de tres furacos) como para la dulzaina de llaves, para
los instrumentos infantiles de caña o de paja de centeno o para las
trompetillas de juguete que vendían las carameleras en las fiestas y romerías
de antaño. Otras veces, la propia flauta recibía el nombre de dulzaina,
con cierta razón, pues su sonido es mucho más dulce y fluido que las
estridentes dulzainas de doble lengüeta. También se le llama a veces pito,
o pito maragato, pero este nombre se solía reservar para las flautas de
pequeño tamaño y sonido muy agudo, que a menudo se construían para los niños.
Este término puede producir confusión con los verdaderos “pitos”, pequeñas
castañuelas que se colocan en los pulgares; con los diversos tipos de silbatos,
o con el pito castellano, de varios agujeros y generalmente con llaves,
que en León no se utiliza. A diferencia de la cercana tierra salmantina, en León
no se le suele llamar gaita, aunque en algunas partes de Zamora también
se usa esta palabra. Es posible que en las zonas donde existían verdaderas
gaitas de fole se reserve el nombre de gaita para ellas, evitando así la
confusión, aunque esta teoría es discutible, ya que no se cumple en el caso
que hemos citado de la dulzaina, que convive (o ha convivido) con la flauta en
ciertas zonas, como el Órbigo y la Valdería, y sin embargo, su denominación
también ha sido un tanto confusa.
A partir de aquí,
para simplificar, denominaremos a la variante leonesa más común de la flauta
de tres agujeros flauta maragata o chifla, en reconocimiento de
que forma parte fundamental de la característica y marcada cultura tradicional
del pueblo maragato, aunque teniendo siempre presente que no es exclusiva del
mismo, sobre todo considerando su vigencia actual en El Bierzo, donde rivaliza
en protagonismo con la gaita de fole.
En este sentido, se mantiene un criterio parecido al aplicado en
Salamanca con la gaita charra.

La flauta para el tamboritero y el pito para aprender jugando
En cuanto al músico
ejecutante de flauta y tamboril, también recibe diversas denominaciones según
las zonas. En la mayor parte de la provincia de León se utiliza el nombre de tamboritero,
lo que indica bien a las claras la importancia que tiene el tamboril como compañero
de la flauta. La gran ventaja que tiene la flauta de tres agujeros es
precisamente el hecho de que el mismo flautista pueda tocar a la vez el
tamboril. Sin el tambor, tamborín o tamboril,
probablemente hace siglos que no existiría la flauta de tres agujeros. Este término
de tamboritero se prefiere al de tamborilero, más usual en
Salamanca; y con pequeñas variantes (como tamboriteiro, tamburitero,
y tamburiteiro), está registrado en diversas obras dialectológicas en
la Maragatería, Astorga, Santibáñez de la Isla, Villacidayo y Toreno. También
se dice así en la Valdería, la Cabrera, la Cepeda y el Bierzo. Existen
documentos antiguos, como el registro de bautizos en Santiago Millas (Maragatería),
donde se menciona al “tamburitero”. A pesar de esta preponderancia
del término tamboritero, también en algunos lugares de la Maragatería
convive con el de tamborilero o tamborileiro.
Por otra parte, la palabra tamboritero tampoco es exclusiva de León,
puesto que también se ha usado en otras provincias, como Asturias, Cantabria,
Segovia o Palencia, por ejemplo.
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JOSÉ ALONSO, 1926 |
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Interesante fotografía de José Alonso, tamboritero del Val de San Lorenzo, hecha por la Escuela de Cerámica de Madrid en 1926. Uno de los detalles más curiosos es la marcada curvatura de la flauta que está tocando. Esta fotografía está publicada en el libro "Viajeros por León", de Concha Casado y otros autores, que editó La Crónica 16 de León. |
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TAMBORITEROS MARAGATOS |
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Luis Cordero, de |
Maximiliano Arce, de Rabanal del Camino |
Pedro Alonso, |
Aquilino Pastor, de Santa Catalina de Somoza |