Manon
Ópera en cinco actos, con música de Jules Massenet (1842-1912), y libreto de Henri Meilhac y Philippe Guille basado en la novela "Les Aventures du Chevalier Des Grieux et de Manon Lescaut" del Abate Prévost. Se estrenó en la Ópera Cómica de París el 19 de enero de 1884. En España se estrenó en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, el 29 de diciembre de 1894
En esta obra, Massenet se limitó a recoger algunas escenas de la novela, que había disfrutado de un gran éxito en Francia durante el siglo XVIII. En la versión de Massenet, Manón es deportada a Luisiana por ejercer la prostitución, pero muere antes de salir de Francia. En cambio se ven algunas escenas de la vida disoluta de Manón y Des Grieux como las escenas de juego del Hotel Transilvania.
Personajes
| MANÓN DES GRIEUX LESCAUT CONDE DES GRIEUX GUILLOT DE BRÉTIGNY POUSSETTE JAVOTTE ROSETTE POSADERO |
Enamorada de Des Grieux Joven caballero sin dinero Guardia real, primo de Manón Padre de Des Grieux Ministro de finanzas, viejo y rico Un noble Actriz Actriz Actriz Posadero |
Soprano Tenor Barítono Bajo Tenor Barítono Soprano Soprano Mezzosoprano Barítono |
La acción se desarrolla en Amiens, París y cerca de El Havre, en 1721.
ACTO I.- En el patio de una posada en Amiens,
dos clientes distinguidos, Guillot y De Brétigny, acaban de
llegar con sus alegres compañeras Pousette, Javotte y Rosette,
que dicen ser actrices, pero que en realidad no son sino amantes
de aquéllos. Reclaman con impaciencia clamorosa la comida. El
posadero se apresura a decirles que les servirán en seguida y
ellos pasan a comer a un pabellón.
La gente se reúne para esperar la llegada de la diligencia, y el
posadero conversa con ellos. Lescaut, un joven militar, entra con
dos compañeros de viaje, a los que envía dentro de la posada en
tanto que él aguarda la llegada de la diligencia. Va a recibir a
su prima Manon, una joven que va a ingresar en un convento. Llega
el carruaje y se produce un revuelo de pasajeros, mozos y gente
que espera. Lescaut encuentra a Manon y ambos se presentan; el
joven hace comentarios sobre la belleza de su prima. Fatigada y
confusa por el viaje, Manon dice a su primo que está aturdida:
"Je suis encore tout étourdie". De nuevo un ir y venir
de gentes prepara la reanudación del viaje de la diligencia.
Lescaut sale para traer el equipaje de Manon; Guillot, prendado
de su belleza, le ofrece a la muchacha que huya con él; ella se
ríe ante la proposición y los compañeros de Guillot le llaman.
Pero él dice a Manon que su coche estará allí en unos momentos
y que está a su servicio.
Vuelve Lescaut y Guillot se reúne con sus amigos. Pensando ir
a jugar una partida de cartas con sus compañeros, Lescaut, muy
seriamente previene a su prima contra las proposiciones frívolas
que puedan hacerle. Cuando se queda sola, Manon canta, con triste
resignación, sus sueños, mientras admira los preciosos vestidos
de las "actrices" que hay en la posada: "Restons
ici" ("Quedémonos aquí").
Entra el caballero Des Grieux, meditando sobre la reunión que va
a tener con su padre. Se encuentra de repente con Manon; el amor
entre los dos jóvenes surge al instante. Manon dice a Des Grieux
que marcha a recluirse en un convento, pero él le ruega que no
lo haga y que se marche con él a París y los dos cantan
embelesados. Llega el coche pedido por Guillot y los jóvenes
deciden huir en él a París.
Se oyen, en el interior de la posada, las carcajadas de las
"artistas" y la voz de Lescaut, quien un momento después,
y acompañado por Guillot, sale. Enfurecido, Lescaut culpa a
Guillot del rapto de Manon. El posadero, sin embargo, dice a
Lescaut que su prima se ha marchado en el coche de Guillot con un
joven. Los circunstantes se burlan de Guillot, quien a su vez,
jura vengarse de la joven pareja.
ACTO II.- Des Grieux y Manon viven en un
pequeño apartamento en París. Des Grieux escribe a su padre
pidiendo su consentimiento para casarse con Manon, y los dos leen
juntos la carta. Por la carta precisamente, nos enteramos de que
la chica acaba de cumplir los dieciséis años. En la estancia
irrumpen dos hombres con uniforme de soldado, dispuestos a
llevarse a Manon; uno es Lescaut, el otro, que pasa por ser un
compañero de Lescaut, es De Brétigny, que espera ser el amante
de Manon. Manon le reconoce, pero no Des Grieux. Al principio,
Des Grieux y Lescaut discuten ásperamente; Manon está
atemorizada, y De Brétigny trata de moderar a su amigo. Pero Des
Grieux asegura a Lescaut que sus intenciones son honestas, y
mientras le muestra la carta que acaba de escribir, De Brétigny
lleva aparte a Manon y le dice que el padre de Des Grieux tiene
el propósito de llevarse a su hijo por la fuerza esa misma
noche, disuade a Manon en su intención de prevenir a su amado,
preguntándole si no prefiere una vida de lujo con él a la
pobreza que le puede ofrecer Des Grieux.
Se marchan los visitantes y Des Grieux sale a enviar su carta. A
solas, Manon piensa en su debilidad para rechazar los
ofrecimientos de De Brétigny y en el inminente final de su
idilio con Des Grieux: "Adieu, notre petite table"
("Adiós, mesita nuestra"). Vuelve Des Grieux y
encuentra a Manon muy triste. Cuando han acabado de cenar, él
cuenta el sueño que ha tenido, un sueño de felicidad con Manon:
"Instant charmant" ("Encantador instante").
Es interrumpido por una llamada a la puerta. Manon se turba y le
pide que no conteste. Pero él sale. Se oye el ruido de una
refriega y Des Grieux ya no regresa.
ACTO III.- En el Cours-la-Reine, un paseo del
París elegante, los vendedores callejeros pregonan su mercancía
entre un bullicio general. Pousette, Javotte y Rosette salen de
un local en donde han estado bailando. Llega Lescaut, hace
algunas compras y se marcha. Aparece ahora Guillot y después De
Brétigny, quien habla de Manon, que vive con él. Un poco después,
llega Manon, que despierta gran admiración en todos y canta una
coqueta canción dirigida a todos ellos, y en la que se
manifiesta su talante: "Profitons bien de la jeunesse"
("Aprovechemos bien la juventud").
Finalmente Manon hace también algunas compras. Entretanto, De Brétigny
se encuentra con un antiguo conocido, el conde Des Grieux, padre
del anterior amante de Manon, quien dice que su hijo está en un
seminario, preparándose para el sacerdocio, después de un
fracaso amoroso. Manon oye parte de la conversación y, con
cierto embarazo, pide al conde noticias sobre su hijo aduciendo
que la amante de su hijo era una amiga suya. Y el conde dice a
Manon que su hijo está comenzando ahora a superar su infelicidad.
Llega Guillot, con algunos amigos, incluido Lescaut, y algunas
bailarinas de la Opera, a quienes ha traído con el propósito de
impresionar a Manon, a la que pretende conseguir. Pero Manon no
presta interés alguno, preocupada ahora por lo que ha sabido de
Des Grieux; dice a su primo que llame a su coche y, ante la
estupefacción de Guillot, se dirige al seminario de St. Sulpice.
Y es en aquel lugar donde tiene ocasión ahora la escena Un grupo
de fieles alaban la oratoria del "Abate Des Grieux" que
acaba de pronunciar un sermón. Entra su padre y trata de
disuadirle de su intención de abrazar el sacerdocio, pero no lo
consigue. Cuando Des Grieux queda a solas, canta su deseo de
olvidar a Manon y encontrar finalmente la paz: "Ah! fuyez,
douce image" ("Ah, huye, dulce imagen"). Y después
sale. Llega Manon al seminario y mientras desde la capilla llegan
los ecos de los rezos, convence a un portero para que busque a
Des Grieux. En el largo dúo que se desarrolla entre los dos, él
rechaza al principio a Manon y trata de hacer que se marche. Pero
ella le dice que tenga piedad y, finalmente, él cede; no puede
vencer por más tiempo su amor por ella y los dos se marchan
juntos.
ACTO IV.- En una sala de juego de París se
encuentran entre los presentes Lescaut, Pousette, Javotte y
Rosette. Entra Guillot, y en seguida Manon, que ha traído a Des
Grieux, contra los deseos del joven. Manon y Lescaut tratan de
persuadirle de que pruebe a conseguir fortuna en las mesas de
juego. Cantando su amor por Manon, Des Grieux juega y gana. Y
sigue jugando, animado por Manon y las tres muchachas.
Ante la racha de suerte de Des Grieux, que gana a Guillot una y
otra vez, éste le acusa de hacer trampas en el juego. Y reta a
Des Grieux, pero se restablece el orden y De Guillot se marcha,
amenazando a la pareja. Los asistentes señalan como sospechoso a
Des Grieux. Pronto vuelve Guillot con la policía para arrestar a
Des Grieux por tramposo y a Manon como cómplice. La indignación
de Des Grieux se trueca en remordimiento cuando ve entrar a su
padre. En un concertante, Guillot se regocija con la perspectiva
de vengarse, en tanto que los demás piden clemencia. El conde
promete a su hijo que pronto estará libre, pero no tiene compasión
por Manon.
ACTO V.- Des Grieux hace un alto en su camino
hacia Le Havre, a donde Manon y otras mujeres van a ser llevadas
para su deportación como prostitutas. Llega Lescaut. Él y Des
Grieux han planeado asaltar el convoy de las deportadas y
rescatar a Manon, pero el proyecto no ha ido bien. Los soldados
se acercan con las prisioneras. El sargento dice que una de ellas
(Manon) está medio muerta y Lescaut lo soborna para que le deje
llevársela, prometiendo que la devolvería después.
Lescaut deja solos a los dos enamorados. Des Grieux promete a
Manon lograr su rescate, pero ella está llena de remordimientos,
su único consuelo es recordar su felicidad pasada. Gravemente
enferma, no tiene fuerzas para contribuir a su fuga. Y muere. Con
un desesperado grito, Des Grieux cae sobre el cuerpo muerto de
Manon.
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