ÐÏࡱáÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿì¥Á £ la Marina de los EE.UU. Esposa de Pinkerton Cónsul de los EE.UU. en Nagasaki Casamentero Pretendiente de Butterfly Tío de Butterfly Delegado Imperial Tío de Butterfly Madre de ButterflySoprano Mezzosoprano Tenor Mezzosoprano Barítono Tenor Barítono Bajo Barítono Bajo Mezzosoprano La acción se desarrolla en Nagasaki, Japón, a finales del siglo XIX Giaccomo Puccini Después de estudiar música con su tío, Fortunato Magi, y con el director del Istituto Musicale Pacini, Carlo Angeloni, Giacomo comenzó su carrera a los 14 años trabajando como organista en las iglesias de San Martino y San Michele en Lucca. Sus perspectivas cambiaron drásticamente cuando asistió en 1876 a una producción de Aida de Verdi en Pisa. El impacto fue tal que Puccini decidió dedicarse a la composición de óperas. Gracias a una beca y el apoyo financiero de un tío logró ingresar al Conservatorio de Milán en 1880 y pasó tres años estudiando con maestros como Bazzini y Ponchielli. Siendo aún estudiante, Puccini entró a una competencia de óperas anunciada en 1882 por la editora Sonzogno y si bien no ganó, su ópera Le Villi, con libreto de Ferdinando Fontana, llamó la atención del editor Giulio Ricordi. Este personaje gestionó el exitoso estreno de Le Viilli en el Teatro del Verme en Milán y encargó una segunda ópera a ambos. El resultado, Edgar, contó con un libreto de Fontana poco adecuado para el talento dramático de Puccini, por lo que no tuvo una buena recepción cuando se estrenó en La Scala en abril de 1889. No obstante, fue el inicio de la larga asociación entre Puccini y la casa de Ricordi. La primera ópera para la cual Puccini escogió el contenido fue Manon Lescaut. El estreno se efectuó en Turín en 1893 y fue tal su éxito que Puccini jamás volvió a repetirlo con otra obra. Más aún, gracias a Manon Lescaut su nombre se hizo conocido fuera de Italia. Entre los libretistas estuvieron Luigi Illica y Giuseppe Giacosa, los mismos que escribieron para las siguientes tres óperas del músico. La primera de ellas fue La Boheme, ópera que, a pesar de ser considerada como la obra maestra de Puccini, no logró éxito al ser estrenada en Turín en 1896 debido a su mezcla de escenas sentimentales y livianas con un estilo de tipo conversacional. Tosca, la primera incursión del compositor en el verismo, tuvo una recepción más entusiasta al ser presentada en el Teatro Costanzi de Roma en 1900. A fines de 1900 Puccini visitó Londres, y tras asistir a una producción de la obra Madame Butterfly de David Belasco, decidió adaptarla para su siguiente colaboración con Illica y Giacosa. Cuando completó la ópera afirmó que se trataba de su mejor y más avanzada creación hasta entonces, pero no pensó que su estreno fuera un fracaso. Realizado en febrero de 1904 en La Scala, la audiencia fue preparada por los rivales de Puccini y recibió la obra con hostilidad. Sin embargo, en una versión revisada, se presentó con gran éxito en Brescia. Poco antes el músico se había casado con Elvira Gemignani, viuda de un comerciante de Lucca con la que tenía un hijo desde 1896. La familia vivió hasta 1921 en Torre del lago, a pesar del escándalo surgido en 1909 cuando una sirvienta de los Puccini se suicidó, después de ser acusada por Elvira de tener relaciones íntimas con su marido. La corte determinó la inocencia de la joven pero la publicidad afectó tanto a Giacomo que pasó algún tiempo antes de que pudiera retornar a la composición. La siguiente ópera fue La Fanciulla del West, basada en otro drama de Belasco, y cuyo estreno se efectuó en el Metropolitan de Nueva York en diciembre de 1910. Con aspectos técnicos como armonías que recuerdan a Debussy o una orquestación tipo Richard Strauss, la partitura demostró que Puccini podía variar dentro de su estilo y no repetirse a sí mismo según afirmaban sus críticos. Las diferencias con Tito Ricordi, director de la editora desde 1912, condujo a la composición de una opereta por encargo del Karttheater de Viena. Se llamó La Rondine y se estrenó con moderado éxito en Monte Carlo en 1917, pero se trata de una obra débil que se pasea entre la ópera y la opereta careciendo de un lirismo melódico poderoso. Mientras trabajaba en La Rondine, Puccini comenzó a componer Il tabarro, la primera de las tres óperas en un acto que conformaron Il trittico. Le siguieron Suor Angelica, una tragedia sentimental, y Gianni Schicchi, una comedia o farza. De las tres esta última ha probado ser la más duradera en el repertorio y a menudo se presenta por sí sola. Al comenzar su sexta década de vida Puccini quiso explorar en una nueva tendencia operística y se interesó por musicalizar Turandot, una obra de Gozzi que plasmaba sus deseos por tratar una trama fantástica, con atmósfera de cuento de hadas, pero con caracteres de carne y hueso. Durante su composición se trasladó a Viareggio, pero cuando su salud empeoró debido a un cáncer a la garganta, tuvo que viajar a Bruselas para recibir tratamiento clínico. Aunque aparentemente el resultado fue exitoso, su corazón no pudo resistir y falleció dejando Turandot inconclusa. (La versión completada por Franco Alfano es la que usualmente hoy se presenta). Se podría decir que "toda" Italia fue al funeral y dos años después sus restos fueron enterrados en su casa de Torre del Lago, la que, tras la muerte de su esposa en 1930, fue transformada en museo. Si bien en sus primeros años Puccini compuso obras corales, orquestales e instrumentales, ellas carecen de importancia si se comparan con su creación operística posterior. Y si bien sus óperas no exploran niveles tan diferentes y variados como las de Mozart, Wagner, Verdi o Strauss, sí poseen un muy característico e indiscutible sitial en donde reinan la pasión, la sensualidad, la ternura y el drama. Elementos como talento melódico, sensibilidad armónica, un consumado manejo de la orquestación y un perfecto sentido del teatro se combinaron para dar vida a un estilo completamente original y homogéneo. Puccini estaba consciente de sus limitaciones y rara vez intentó sobrepasar sus límites. Sin embargo, se convirtió en el verdadero y único sucesor de Verdi, siendo su magistral Turandot una de las pocas óperas del siglo XX en permanecer en el repertorio regular de los teatros del mundo. LAS OPERAS DE PUCCINI El listado completo de las óperas de Puccini es el siguiente Le Villi (1884) Edgard (1889) Manon Lescaut (1893) La boheme (1896) Tosca (1900) Madama Butterfly (1904) La fanciulla del West (1910) La rondine (1917) Il trittico (1918) Il tabarro Suor Angelica Gianni Schicchi Turandot (1926) Madama Butterfly Después del éxito de "Tosca", la quinta ópera de Puccini, estrenada en enero de 1900, el compositor se puso en inmediata campaña para conseguir una texto que difiriera diametralmente de todo los que hasta entonces había escrito para la lírica. Entre los proyectos considerados para poner en música estuvieron "Pelleas y Melissande" de Maeterlink, "Los miserables" de Victor Hugo y "Tartarín de Tarascon" de Alphonse Daudet. Pero rechazados éstos y buscando algo intimista, que hablara más del corazón, Puccini accedió a la recomendación de asistir en Londres a la presentación de la pieza teatral "Madama Butterfly", que sobre un cuento del autor estadounidense John Luther Long, había llevado a la escena el dramaturgo británico David Belasco. En la sala Duque de York de la capital inglesa vio Puccini la obra que trataba sobre episodios de la vida real: el trágico final de una muchacha japonesa tras su amor por un viajero de los Estados Unidos. Sin entender una palabra de inglés, idioma en que la obra era representada, Puccini quedó absolutamente impresionado y motivado por el tema, decidiendo que éste sería la inspiración de su próxima ópera. Después de insistentes rogativas a Belasco para conseguir los derechos del caso, Puccini finalmente contó con ellos en abril de 1901, regresó a Italia y tomó inmediato contacto con Luigi Illica y Giuseppe Giacosa, (con quienes ya había trabajado en "La boheme" y en "Tosca") para la adaptación de los textos. Esta tarea fue terminada en junio de 1902, con un libreto muy centrado en el personaje de la tierna y frágil Cio-Cio San, y su constante progreso hacia la tragedia. El trabajo de composición que de inmediato emprendió Puccini, debió interrumpirse por varios meses, ya que en febrero de 1903 el compositor sufrió una grave fractura en su pierna derecha, producto de un accidente en automóvil. La inactividad sumió al compositor en una aguda depresión, llevándolo a sentenciar una de esas tantas frases que pueblan el anecdotario de la ópera. En mayo de 1903, viendo que el proyecto de la nueva ópera "Madama Butterfly" seguía paralizado, Puccini escribió a Illica: "Addio tutto, Adio Butterfly, Addio vita mia" Una mes más tarde Puccini ya estaba más recuperado y el proceso de composición siguió el interrumpido curso. A fines de 1903, la ópera ya estaba orquestada y lista. "Madama Butterfly" fue estrenada en el Teatro alla Scala de Milán el 17 de febrero de 1904, con un fracaso rotundo. Aparte del mal ambiente creado por enemigos de Puccini presentes en la audiencia y de un sin fin de percances que tuvo la representación misma, una de las razones también gravitantes en ese fracaso fue la estructura de la ópera, en dos actos, en la que el segundo de ellos era excesivamente largo, con una hora y media de duración. Giacomo Puccini se propuso corregir errores y, con la introducción de algunos cambios y la apertura de ese segundo acto al segundo y tercero que hoy conocemos, "Madama Butterly" fue reestrenada el 28 de mayo de ese mismo año 1904 en la ciudad de Brescia. En la partitura de esta ópera ambientada en Japón, el compositor introduce un claro elemento de sonoridad oriental, a través de melodías japonesas verdaderas e inventadas, orquestadas con efectos tímbricos de marcado exotismo. Este sería el primer paso del compositor en introducirse en la música oriental. El segundo vendría mucho más acentuado dos décadas más tarde, con su última ópera, "Turandot", ambientada en la China milenaria. ARGUMENTO "Madama Butterfly" se desarrolla en tres actos en Nagasaki, Japón en los primeros años del Siglo 20. Acto primero El Teniente Pinkerton, oficial de la marina estadounidense, aprovecha su estada en el puerto japonés de Nagasaki para vivir lo que para él es una simple "aventura oriental". Una mujer, lo mismo que una casa, pueden ser arrendadas allí, según las leyes locales, por el período de 999 años, pudiendo el adquirente reservarse el derecho de rescindir el contrato, quedando la esposa tan libre como el marido. En virtud de esa facilidad, Pinkerton decide cambiar de estado, instalándose transitoriamente en el Japón. Cio-Cio-San, una geisha de quince años a la que conoce con el nombre de "Madama Butterfly" (Señora mariposa) ha interesado al marino. Por intermedio de Goro, un casamentero comisionista, Pinkerton adquiere así casa y esposa, olvidándose temporalmente de que tiene una novia en los Estados Unidos. Se inician los preparativos de la fiesta nupcial, mientras Pinkerton y Sharpless, el cónsul estadounidense en Nagasaki, esperan la llegada de la esposa. Sharpless aconseja al marino que desista de su propósito, ya que de ello podrían derivar dolorosas consecuencias. Poco después vuelve Goro anunciando la llegada de Cio-Cio-San, quien aparece acompañada por sus amigas, proclamándose la mujer más dichosa de la tierra. Butterfly entabla conversación con Sharpless, a quien relata brevemente su historia. Mientras van llegando los familiares, la joven extrae de un cofre algunos objetos personales que muestra ingenuamente a Pinkerton; entre ellos se encuentra un puñal de samurai, con el cual el padre de Cio-Cio-San se diera muerte por haber caído en desgracia ante el Emperador. Butterfly confiesa a Pinkerton que para serle aún más grata ha adoptado su religión. Goro ordena silencio y acto seguido, en presencia del Comisario Imperial, se lleva a cabo la ceremonia matrimonial. El brindis posterior es interrumpido por la voz iracunda del bonzo, tío de Butterfly, quien enterado de que su sobrina ha renunciado al credo de sus antepasados, maldice a Cio-Cio-San, a la que todos abandonan. Butterfly se encuentra ahora sola, "renegada pero feliz" dice ella a Pinkerton, frente a lo que considera la realidad de un maravilloso sueño de amor. Acto segundo Han pasado tres años. Pinkerton ha abandonado el Japón, prometiendo a Cio-Cio-San que volverá cuando florezcan las rosas y aniden los petirrojos, pero pájaros y flores se han renovado ya tres veces y el ausente no regresa. Suzuki, la criada de Butterfly, demuestra inquietud y desconfianza pero Butterfly tiene fe en su "Dios americano". El cónsul Sharpless ha recibido una carta de Pinkerton en la cual le anuncia su regreso. Se ha casado, viajará con su mujer y le encarga que así lo comunique a Butterfly. Sharples visita a Buterfly. quien se queja de Goro y de sus proposiciones de nuevos matrimonios. De hecho hay un pretendiente, el príncipe Yamadori, a quien no puede soportar. Por fin el cónsul queda solo con Butterfly y se decide a leer la carta de Pinkerton. Ante las continuas y anhelantes interrupciones de la joven, Sharpless no tiene coraje para proseguir la lectura y bruscamente pregunta a Butterfly que haría si Pinkerton no volviera. Dos cosas, responde la atribulada joven: volver a su condición de geisha o quizá mejor morir. Antes de que el cónsul se retire, Butterfly corre hacia una habitación contigua y regresa con aire triunfal trayendo a su pequeño hijo en brazos. Pinkerton ignora la existencia de ese hijo, y Sharpless, antes de retirarse, promete hacérselo saber. El fuerte sonido de una salva anuncia la llegada de un buque extranjero. Butterfly ansiosamente descubre la nave de Pinkerton. Todos habían mentido y las constantes dudas se desvanecen ahora ante la presencia del navío. Butterfly, frente a lo que ella cree el triunfo del amor y de su fe, ayudada por Suzuki, esparce en la casa todas las flores del jardín. Acompañada por Suzuki y su hijito, Butterfly, contemplando el mar en la noche estrellada, se dispone a esperar la llegada del amado. Acto tercero En la angustiosa noche, la espera fue tan larga como inútil. Butterfly, con el llanto en los ojos y la muerte en el alma, ve surgir el nuevo día, pero el marido ausente no regresa. Poco después Pinkerton, Kate, su esposa americana, y Sharpless se presentan de improviso. Suzuki comprende instantáneamente la dura verdad. El cónsul le pide preparar a Butterfly para la amarga revelación. Pinkerton, advirtiendo la enormidad de su falta, se aleja apesadumbrado. Un momento después entra Butterfly con la esperanza de hablar a su marido, pero en lugar del ser amado encuentra a Sharpless y a una señora extranjera. La esposa de Pinkerton pregunta si podrán llevarse al niño. Con gran tristeza Butterfly comprende la magnitud de su desgracia, respondiendo que sólo lo entregará a Pinkerton si viene a buscarlo. Al quedarse sola, Butterfly, en dolorosa meditación, toma en sus manos el puñal con el cual se diera muerte su padre, sobre cuya afilada hoja lee la sentencia inexorable: "Con honor muere quien no puede conservar la vida con honor". Esta conmovedora escena es interrumpida por la presencia del niño. Butterfly, después de despedirse tiernamente de la criatura, se da muerte, sacrificando así su vida ante al abandono del amado. Desde afuera se oye la voz desesperada de Pinkerton que llama a Butterfly. Libreto ATTO PRIMO (Collina presso Nagasaki. Casa giapponese, terrazza e giardino. In fondo, al basso, la rada, il porto, la città di Nagasaki.) (Si alza il sipario.) (Dalla camera in fondo alla casetta, Goro con molti inchini introduce Pinkerton, al quale con grande prosopopea, ma sempre ossequente, fa ammirare in dettaglio la piccola casa. Goro fa scorrere una parete nel fondo, e ne spiega lo scopo a Pinkerton. Si avanzano un poco sul terrazzo.) PINKERTON (sorpreso per quanto ha visto dice a Goro:) ... E soffitto... e pareti... GORO (godendo della sorprese di Pinkerton) Vanno e vengono a prova a norma che vi giova nello stesso locale alternar nuovi aspetti ai consueti. PINKERTON (cercando intorno) Il nido nuzial dov'è? GORO (accennando a due locali) Qui, o là... secondo... PINKERTON Anch'esso a doppio fondo! La sala? GORO (mostra la terrazza) Ecco! PINKERTON (stupito) All'aperto?... (Goro fa scorrere la parete verso la terrazza) GORO (mostrando il chiudersi d'una parete) Un fianco scorre... PINKERTON (mentre Goro fa scorrere le pareti) Capisco!... Capisco!... Un altro... GORO ....Scivola! PINKERTON E la dimora frivola... GORO (protestando) ...Salda come una torre da terra, fino al tetto. (invita Pinkerton a scendere nel giardino) PINKERTON È una casa a soffietto. (Goro batte tre volte le mani palma a palma. Entrano due uomini ed una donna e si genuflettono innanzi a Pinkerton.) GORO (con un voce un po' nasale, accennando) Questa è la cameriera che della vostra sposa (lezioso) fu già serva amorosa. Il cuoco... il servitor... Son confusi del grande onore. PINKERTON (impaziente) I nomi? GORO (indicando Suzuki) Miss Nuvola leggera (indicando un servo) Raggio di sol nascente. (indicando l'altro servo) Esala aromi. SUZUKI (sempre in ginocchio, ma fatta ardita rialza la testa) Sorride Vostro Onore? Il riso è frutto e fiore. Disse il savio Ocunama: dei crucci la trama smaglia il sorriso. (Scende nel giardino, seguendo Pinkerton che si allontana sorridendo.) Schiude alla perla il guscio, apre all'uomo l'uscio del Paradiso. Profumo degli Dei... Fontana della vita... Disse il savio Ocunama: dei crucci la trama smaglia il sorriso. (Pinkerton è distratto e seccato. Goro, accorgendosi che Pinkerton comincia ad essera infastidito dalla loquela di Suzuki, batte tre volte le mani. I tre si alzano e fuggono rapidamente rientrando in casa.) PINKERTON A chiacchiere costei mi par cosmopolita. (a Goro che è andato verso il fondo ad osservare) Che guardi? GORO Se non giunge ancor la sposa. PINKERTON Tutto è pronto? GORO Ogni cosa. PINKERTON Gran perla di sensale! (Goro ringrazia con profondo inchino.) GORO Qui verran: L'Ufficiale del registro, i parenti, il vostro Console, la fidanzata. Qui si firma l'atto e il matrimonio è fatto. PINKERTON E son molti i parenti? GORO La suocera, la nonna, lo zio Bonzo, che non ci degnerà di sua presenza, e cugini, e le cugine... Mettiam fra gli ascendenti... ed i collaterali, un due dozzine. Quanto alla discendenza... provvederanno assai (con malizia ossequente) Vostra Grazia e la bella Butterfly... PINKERTON Gran perla di sensale! (Goro ringrazia con profondo inchino.) SHARPLESS (dall'interno un po' lontano) E suda e arrampica! sbuffa, inciampica! GORO (ch'è accorso al fondo, annuncia a Pinkerton) Il Consol sale. (si prosterna innanzi al Console) SHARPLESS (entra stufando) Ah!... quei Viottoli mi hanno sfiaccato!ACTO PRIMERO (Una colina en las afueras de Nagasaki. Una casa con terraza y jardín, desde la que se ven la bahía, el puerto y la ciudad de Nagasaki) (Se levanta el telón) (Habitación al fondo de la casa. Goro enseñando a Pinkerton la casa con muchas reverencias. Con gran pomposidad explica los detalles de la pequeña casa. Goro corre una pared en el fondo y explica la finalidad a Pinkerton.) PINKERTON (Sorprendido) ...Y techo... y paredes.... GORO (muy satisfecho) Van y vienen a voluntad, mostrando distintos aspectos ambientes diferentes de la misma habitación. PINKERTON (Mirando a su alrededor) Y el nido nupcial, ¿dónde está? GORO (Señalando dos habitaciones) Aquí, o allá..., según... PINKERTON ¡También tiene doble fondo! ¿Y la sala? GORO (Señalando la terraza) ¡Ahí la tiene! PINKERTON (Asombrado) ¿Al aire libre?... (Goro desliza un panel hacia la terraza) GORO (enseñando el cierre de la pared) Se corre un panel... PINKERTON (mientras Goro desliza los paneles) ¡Comprendo, comprendo! Otro... GORO ¡.....se desliza! PINKERTON Esta casita... es tan delicada.... GORO (protestando) ...es sólida como una torre, desde el suelo al techo. (Invita a Pinkerton a bajar al jardín) PINKERTON Pero con un estornudo caería. (Goro da tres palmadas. Y entran dos hombres y una mujer que se inclinan ante Pinkerton) GORO (Con voz un poco nasal, señalando) Ésta será la camarera de su esposa, (Melindroso) la sirvienta predilecta. El cocinero... el criado... Están confusos por el gran honor. PINKERTON (Impaciente) ¿Sus nombres? GORO (señalando a Suzuki) La señorita: Nube Ligera. (señalando a un sirviente) Rayo de Sol Naciente. (señalando al otro sirviente) Exhala Aromas. SUZUKI (permaneciendo de rodillas pero con la cabeza levantada) ¿Sonríe vuestra Honorable Persona? La risa es fruto y es flor. Dijo el sabio Ocunama: La sonrisa funde la trama de las penas. (Desciende al jardín, siguiendo a Pinkerton que se aleja sonriendo) Le abre la concha a la perla, y al hombre la entrada del paraíso. Perfume de los dioses... Fuente de la vida... Dijo el sabio Ocunama: La sonrisa funde la trama de las penas. (Goro, dándose cuenta de que Pinkerton empieza a aburrirse de la locuacidad de Suzuki, da unas palmadas, y los tres sirvientes se retiran rápidamente hacia la casa) PINKERTON En cuanto a cháchara ésta me parece cosmopolita. (a Goro que se va hacia el fondo a observar) ¿Qué miras? GORO Si llega la esposa. PINKERTON ¿Está todo a punto? GORO Todo. PINKERTON ¡Eres la joya de los casamenteros! (Goro hace una gran inclinación) GORO Aquí vendrán: el oficial del registro, los parientes, vuestro cónsul y la novia. Se firmará el acta y el matrimonio será un hecho. PINKERTON ¿Y son muchos los parientes? GORO La suegra, la abuela, el tío bonzo, que no nos honrará con su presencia, y los primos y primas... Pongamos que entre ascendientes... y colaterales haya dos docenas. En cuanto a la descendencia.... de eso ya se ocuparan suficientemente (Con obsequiosa malicia) Vuestra Gracia y la bella Butterfly... PINKERTON ¡Eres la joya de los casamenteros! (Goro se inclina profundamente.) SHARPLESS (fuera de escena, un poco lejos) ¡Venga a sudar y subir! ¡Resoplar y tropezar! GORO (Que ha acudido al fondo, anuncia a Pinkerton) Ya llega el cónsul. (Se inclina ante el cónsul) SHARPLESS (entra jadeante) ¡Ah! ¡Esos pedruscos me han agotado! PINKERTON (va incontro al Console: i due si stringono la mano.) Bene arrivato. GORO (al Console) Bene arrivato. SHARPLESS Ouff! PINKERTON Presto Goro, qualche ristoro. (Goro entra in casa frettoloso) SHARPLESS (sbuffando e guardando intorno) Alto. PINKERTON (indicando il panorama) Ma bello! SHARPLESS (contemplando la città ed il mare sottoposti) Nagasaki, il mare, il porto... PINKERTON (accenna alla casa) e una casetta che obbedisce a bacchetta. (Goro viene frettoloso dalla casa, seguito da due servi: portano bicchieri e bottiglie che depongono sulla terrazza; i due servi rientrano in casa e Goro si dà a preparare le bevande.) SHARPLESS Vostra? PINKERTON La comperai per novecento-novanta-nove anni, con facoltà ogni mese, di rescindere i patti. Sono in questo paese elastici del par, case e contratti. SHARPLESS E l'uomo esperto ne profitta. PINKERTON Certo. (Pinkerton e Sharpless si siedono sulla terrazza dove Goro ha preparano le bevande.) (A Sharpless con franchezza) Dovunque al mondo lo Yankee vagabondo si gode e traffica sprezzando i rischi. Affonda l'ancora alla ventura. (s'interrompe per offrire da bere a Sharpless) Milk-Punch o Wisky? SHARPLESS Wisky PINKERTON (riprendendo) Affonda l'ancora alla ventura finché una raffica scompigli nave e ormeggi, alberatura. La vita ei non appaga se non fa suo tesor i fiori d'ogni plaga... SHARPLESS È un facile vangelo... PINKERTON (continuando) ... d'ogni bella gli amor. SHARPLESS .. è un facile vangelo che fa la vita vaga ma che intristisce il cor... PINKERTON Vinto si tuffa, la sorte racciuffa. Il suo talento fa in ogni dove. Così mi sposo all'uso giapponese per novecento-novanta-nove anni. Salvo a prosciogliermi ogni mese. SHARPLESS È un facile vangelo. PINKERTON (si alza, toccando il bicchiere con Sharpless) America forever! SHARPLESS America forever! (Pinkerton e Sharpless si siedono ancora sulla terrazza.) Ed è bella la sposa? GORO (Goro che ha udito, si affaccia al terrazzo pauroso ed insinuante.) Una ghirlanda di fiori freschi. Una stella dai raggi d'oro. E per nulla: sol cento yen. (al Console) Se Vostra Grazia mi comanda ce n'ho un assortimento. (Pinkerton si alza impaziente; il Console ridendo, ringrazia e si alza pure.) PINKERTON (con viva impazienza, allontanadosi) Va, conducila, Goro. (Goro corre in fondo e scompare discendendo il colle.) SHARPLESS Quale smania vi prende! Sareste addirittura cotto? PINKERTON Non so!... non so! Dipende dal grado di cottura! Amore o grillo, dir non saprei. Certo costei m'ha coll'ingenue arti invescato. Lieve qual tenue vetro soffiato alla statura, al portamento sembra figura da paravento. Ma dal suo lucido fondo di lacca come con subito moto si stacca, qual farfalletta svolazza e posa con tal grazietta silenziosa che di rincorrerla furor m'assale se pure infrangerne dovessi l'ale. SHARPLESS (seriamente e bonario) Ier l'altro, il Consolato sen' venne a visitar! Io non la vidi, ma l'udii parlar. Di sua voce il mistero l'anima mi colpì. Certo quando è sincer l'amor parla così Sarebbe gran peccato le lievi ali strappar e desolar forse un credulo cuor. PINKERTON Console mio garbato, quetatevi, Si sa... SHARPLESS Sarebbe gran peccato... PINKERTON la vostra età è di flebile umor. Non c'è gran male... PINKERTON (se apresura a saludar al cónsul y a estrecharle las manos) ¡Bienvenido! GORO (Al Cónsul) ¡Bienvenido! SHARPLESS ¡Uf! PINKERTON ¡Rápido, Goro tráele algún refresco! (Goro corre a la casa.) SHARPLESS (Jadeando y mirando alrededor) Está muy alto. PINKERTON (Mostrando el panorama) ¡Pero es hermoso! SHARPLESS (Mirando abajo, a la ciudad y al mar) Nagasaki, el mar, el puerto... PINKERTON (Señalando a la casa) Y una casita que ni hecha a propósito (Goro sale de la casa seguido por dos sirvientes llevando vasos y botellas que dejan en la terraza. Ellos entran en la casa mientras Goro prepara las bebidas) SHARPLESS ¿Es suya? PINKERTON La compré por novecientos noventa y nueve años con facultad cada mes, de rescindir el contrato. En este país son así de elásticos, en cuanto a casas y contratos. SHARPLESS Y el hombre experto se aprovecha. PINKERTON Cierto. (Pinkerton y Sharpless se sientan en la terraza donde Goro está preparando las bebidas.) (A Sharpless con franqueza) En cualquier lugar del mundo, el yanqui vagabundo disfruta y especula despreciando riesgos. Echa el ancla al azar... (Se adelanta para ofrecer una bebida a Sharpless.) ¿Ponche de leche o whisky? SHARPLESS Whisky. PINKERTON (continuando) Echa el ancla al azar hasta que una ráfaga le destroza la nave, los aparejos, la arboladura... La vida no le satisface si no se apropia de las flores de cada lugar... SHARPLESS Es un evangelio fácil... PINKERTON (Continuando) ... y del amor de las mujeres bellas. SHARPLESS ....es un evangelio fácil que hace agradable la vida pero que entristece el corazón.... PINKERTON Si lo vencen prueba suerte otra vez. Sigue sus impulsos allí donde esté. Así pues, me caso al uso japonés, por novecientos noventa y nueve años. Dejando libre la posibilidad de eximirme de ello cada mes. SHARPLESS Es un evangelio fácil. PINKERTON (levantándose y brindando con Sharpless) ¡América por siempre! SHARPLESS ¡América por siempre! (Pinkerton y Sharpless se sientan otra vez en la terraza.) Y ¿es bella la esposa? GORO (Que ha estado escuchando y entra en la terraza miedoso e insinuante) Es una guirnalda de flores frescas. Una estrella de rayos de oro. Y por nada: sólo cien yenes. (al cónsul) Si Vuestra Gracia quiere... tengo un gran surtido. (Pinkerton se levanta impaciente. El cónsul, risueño, sigue su ejemplo) PINKERTON (Muy impaciente se aleja) ¡Vamos, tráela aquí, Goro! (Goro corre al fondo y desaparece descendiendo colina abajo.) SHARPLESS ¡Qué inquietud lo agita! ¿No estará usted enamorado? PINKERTON ¡No sé!... ¡no sé! ¡Depende de lo que se entienda por enamoramiento! Si es amor o un simple capricho no sabría decírselo. Cierto que ella con sus artes ingenuas me ha fascinado. Leve como un tenue globo de cristal, por su estatura y porte parece una figura sacada de un biombo. Pero de su brillante fondo lacado, con un movimiento súbito destaca y revolotea como una mariposilla, y se posa con tal gracia silenciosa que siento un verdadero furor por alcanzarla, aunque ello me cueste quebrarle las alas. SHARPLESS (Con seriedad y afable) ¡Anteayer vino a visitar el consulado! Yo no la vi, pero la oí hablar. El misterio de su voz me llegó al alma. Cierto que, cuando es sincero, el amor habla así. Sería un gran pecado arrancarle las leves alas y destruir quizás un corazón crédulo. PINKERTON ¡Mi querido Cónsul, tranquilícese! Ya se sabe que a la edad de usted... SHARPLESS Sería un gran pecado... PINKERTON ... se tiene el corazón triste. Pero no hay ningún mal si... SHARPLESS Quella divina... PINKERTON ... s'io vo' quell'ale... SHARPLESS ....mite vocina ... PINKERTON ...drizzare ai dolci voli dell'amor! SHARPLESS ...non dovrebbe dar note di dolor! PINKERTON (offre di nuovo da bere) Wisky? SHARPLESS Un'altro bicchiere. (Pinkerton mesce del wisky a Sharpless e colma anche il proprio bicchiere) Bevo alla vostra famiglia lontana. PINKERTON E al giorno in cui mi sposerò con vere nozze a una vera sposa... americana! LE AMICHE DI BUTTERFLY (interno, lontana) Ah! ah! ah! GORO (riappare correndo affannato dal basso della collina) Ecco. Son giunte al sommo del pendio. (accenna verso il sentiero) Già del femmineo sciame qual di vento in fogliame s'ode il brusio. (Pinkerton e Sharpless si recano in fondo al giardino osservando verso il sentiero della collina.) LE AMICHE (Fuori scene) Ah! ah! ah! ah! Ah! Quanto cielo! Quanto mar! (sempre interno) Quanto cielo! Quanto mar! BUTTERFLY (interno) Ancora un passo or via. LE AMICHE Come sei tarda! BUTTERFLY Aspetta. LE AMICHE Ecco la vetta. Guarda, guarda quanti fior! BUTTERFLY (serenamente) Spira sul mare e sulla terra un primaveril soffio giocondo. LE AMICHE Quanto cielo! Quanto mar! SHARPLESS O allegro cinguettar di gioventù! BUTTERFLY Io sono la fanciulla più lieta del Giappone, anzi del mondo. Amiche, io son venuta al richiamo d'amor... LE AMICHE Gioia a te... BUTTERFLY ...d'amor venni alle soglie! .... LE AMICHE ... gioia a te sia, dolce amica... BUTTERFLY ...ove s'accoglie il bene di chi vive e di chi muor! LE AMICHE ...ma pria di varcar la soglia che t'attira, volgiti e mira le cose che ti son care, mira quanto cielo, quanti fiori, quanto mar!... (si cominciano a scorgere le Geishas che montano il sentiero) BUTTERFLY Amiche, io son venuta al richiamo d'amor, ecc LE AMICHE Gioia a te, gioia a te sia, dolce amica, ma pria di varcar la soglia volgiti e guarda le cose che ti son care! (Butterfly e le amiche appaiono in scena hanno tutte grandi ombrelli aperti, a vivi colori) BUTTERFLY (alle amiche) Siam giunte. (Butterfly vede il gruppo dei tre uomini e riconosce Pinkerton. Chiude subito l'ombrello e pronta lo addita alle amiche.) B.F. Pinkerton. Giù! (si genuflette) LE AMICHE (chiudono gli ombrelli e si genuflettono) Giù! (Tutte si alzano e si avvicinano a Pinkerton cerimoniosamente.) BUTTERFLY (fa una riverenza) Gran ventura. AMICHE (facendo una riverenza) Riverenza. PINKERTON (sorridendo) È un po' dura la scalata? BUTTERFLY A una sposa costumata più penosa è l'impazienza... PINKERTON (gentilmente, ma u po' derisorio) Molto raro complimento. BUTTERFLY (con ingenuità) Dei più balli ancor ne so. PINKERTON (rincalzando) Dei gioielli! BUTTERFLY (volendo sfoggiare il suo repertorio di complimenti) Se vi è caro sul momento... PINKERTON Grazie, no. (Sharpless ha osservato prima curiosamente il gruppo delle fanciulle, poi si è avvicinato a Butterfly, che lo ascolta con attenzione) SHARPLESS Miss Butterfly. Bel nome, vi sta a meraviglia! Siete di Nagasaki? SHARPLESS Esa divina... PINKERTON ... yo quisiera esas alas dirigir hacia... SHARPLESS ....suave vocecita... PINKERTON ...¡los dulces vuelos del amor! SHARPLESS ...¡no debería dar notas de dolor! PINKERTON (Le ofrece de nuevo bebida) ¿Whisky? SHARPLESS Otra copa. (Pinkerton sirve a Sharpless whisky y se llena su propio vaso.) A la salud de su lejana familia. PINKERTON ¡Y por el día de mi verdadera boda, con una auténtica esposa... americana! AMIGAS DE BUTTERFLY (fuera de escena) ¡Ah, ah, ah! GORO (reapareciendo sin aliento, después de correr colina arriba) ¡Ahí están! Han llegado a lo alto de la cuesta. (Señala hacia el sendero) Ya se oye el enjambre femenino, como el viento entre el follaje. (Pinkerton y Sharpless se acercan al fondo del jardín mirando hacia el sendero de la colina) AMIGAS DE BUTTERFLY (fuera de escena) ¡Ah, ah! ¡Cuánto cielo, cuánto mar! (Siempre desde dentro) ¡Cuánto cielo, cuánto mar! BUTTERFLY (fuera de escena) ¡Un paso mas y ya estamos! AMIGAS ¡Qué lenta eres! BUTTERFLY ¡Espera! AMIGAS ¡Aquí está la cima! ¡Mirad cuántas flores! BUTTERFLY (Serenamente) Sopla sobre el mar y sobre la tierra un alegre vientecillo primaveral. LAS AMIGAS ¡Cuánto cielo, cuánto mar! SHARPLESS ¡Oh, qué alegre griterío de juventud! BUTTERFLY Soy la muchacha más feliz del Japón, e incluso del mundo. ¡Amigas, he venido atraída por la llamada del amor... AMIGAS Alegría... BUTTERFLY ...he venido a los umbrales del amor... AMIGAS ...alegría, dulce amiga... BUTTERFLY ...donde se recoge la felicidad del que vive y del que muere! AMIGAS ...pero antes de cruzar el umbral que te atrae, vuélvete y mira, mira las cosas que amas, ¡mira cuánto cielo, cuántas flores, cuanto mar!... (Comienzan a divisarse las geishas que suben por el sendero) BUTTERFLY Amigas he venido atraída por la llamada del amor, etc. AMIGAS ¡Alegría, alegría, dulce amiga, pero antes de cruzar el umbral vuélvete y mira las cosas que amas! (Butterfly y sus amigas entran en el jardín. Todas llevan sombrillas grandes de colores brillantes) BUTTERFLY (A las amigas) Ya hemos llegado. (Butterfly ve a los hombres, reconoce a Pinkerton y cerrando su sombrilla, lo señala apartándose de sus amigas) Aquí está F.B. Pinkerton. ¡Inclinaos! (se arrodilla) AMIGAS (se arrodillan) ¡Inclinémonos! (Todas se levantan y se acercan a Pinkerton con gran ceremonia) BUTTERFLY (Hace una reverencia) Gran ventura. AMIGAS (haciendo una reverencia) A sus órdenes. PINKERTON (sonriendo) ¿Ha sido un poco fuerte la subida? BUTTERFLY Para una esposa educada la impaciencia es más penosa. PINKERTON (con gentileza y un poco divertido) Extraño cumplido. BUTTERFLY (con ingenuidad) Aún los sé mejores. PINKERTON (Recalcándolo) ¡Verdaderas joyas! BUTTERFLY (dispuesta a enseñarle todo su repertorio de cumplidos) Si os complace, ahora mismo... PINKERTON Gracias... no. (Sharpless ha observado primero con curiosidad el grupo de jovencitas, después se acerca a Butterfly que lo escucha con atención) SHARPLESS Señorita Butterfly... bonito nombre, le sienta de maravilla. ¿Es usted de Nagasaki? BUTTERFLY Signor sì. Di famiglia assai prospera un tempo. (alle amiche) Verità? AMICHE (approvando premurose) Verità! BUTTERFLY (con naturalezza) Nessuno so confessa mai nato in povertà; non c'è vagabondo che a sentirlo non sia di gran prosapia. Eppur conobbi la ricchezza. Ma il turbine rovescia le quercie più robuste... e abbiam fatto la gheiscia per sostentarci. (alle amiche) Vero? AMICHE (confermano) Vero! BUTTERFLY Non lo nascondo, nè mi adonto. (vedendo che Sharpless sorride) Ridete? Perché? Cose del mondo. PINKERTON (ha ascoltato con interesse, e si rivolge a Sharpless) Con quel fare di bambola quando parla m'infiamma. SHARPLESS (anch'esso interessato dalle chiacchiere di Butterfly, continua a interrogarla) E ci avete sorelle? BUTTERFLY Non signore. Ho la mamma. GORO (con importanza) Una nobile dama. BUTTERFLY Ma senza farle torto povera molto anch'essa. SHARPLESS E vostro padre? BUTTERFLY (si arresta sorpresa, poi secco secco risponde) Morto. (Le amiche chinano la testa; Goro è imbarazzato. Tutte si sventolano nervosamente coi ventagli.) SHARPLESS (ritornando presso Butterfly) Quant'anni avete? BUTTERFLY (con civetteria quasi infantile) Indovinate. SHARPLESS (Scherzante) Dieci. BUTTERFLY Crescete. SHARPLESS Venti. BUTTERFLY Calate. Quindici netti, netti; (con malizia) sono vecchia diggià. SHARPLESS Quindici anni! PINKERTON Quindici anni! SHARPLESS L'età dei giuochi... PINKERTON E dei confetti GORO (che ha veduto arrivare dal fondo altre persone e le ha riconosciute, annuncia con importanza) L'Imperial Commissario, l'Ufficiale del registro, i congiunti. PINKERTON (a Goro) Fate presto. (Goro corre in casa. Dal sentiero in fondo si vendono salire e sfilare i parenti di Butterfly: questa va loro incontro insieme alle amiche: grandi saluti, riverenze: i parenti osservano curiosamente i due americani. Pinkerton ha presso sottobraccio Sharpless e, condottolo da un lato, gli fa osservare, ridendo, il bizzarro gruppo dei parenti; il Commissario Imperiale e l'Ufficiale del registro salutano Pinkerton ed entrano in casa, ricevuti da Goro.) PINKERTON Che burletta la sfilata della nuova parentela tolta in prestito, a mesata! PARENTI, AMICHE Dov'è? Dov'è? BUTTERFLY (indicando Pinkerton) Eccolo là LA CUGINA, AMICI Bello non è.... in verità BUTTERFLY (offesa) Bello è così che non si può... sognar di più. PINKERTON (osservando il gruppo delle donne) Certo dietro a quella vela di ventaglio pavonazzo, la mia suocera si cela. LA MADRE Mi pare un re! ZIA Vale un Perù. LA CUGINA (a Butterfly) Goro l'offrì pur anco a me, ma s'ebbe un no! BUTTERFLY (sdegnosa alla cugina) Si, giusto tu! PINKERTON (indicando Yakusidè) E quel coso da strapazzo è lo zio briaco e pazzo. PARENTI, AMICI, AMICHE (alla cugina) Ecco, perché prescelta fu, vuol far con te la soprappiù ALTRI La sua beltà già disfiori CUGINA, AMICI Divorzierà.... Spero di sì. La sua beltà già disfiori. BUTTERFLY Sí, señor. De una familia que fue bastante próspera en otro tiempo. (a sus amigas) ¿No es verdad? AMIGAS (aprobando con rapidez) ¡Sí, es verdad! BUTTERFLY (Con naturalidad) Nadie confiesa jamas haber nacido en la pobreza; no hay vagabundo que no asegure tener gran prosapia. Yo, sin embargo, conocí la riqueza. Pero los torbellinos de la vida derriban a los robles mas robustos... y para sostenerme tuve que hacer de geisha. (A las amigas) ¿Verdad? AMIGAS (Confirmando) ¡Es verdad! BUTTERFLY No lo oculto ni me avergüenzo. (Viendo que Sharpless se sonríe) ¿Os reís? ¿Por qué? Son cosas de la vida.. PINKERTON (Ha escuchado con interés y volviéndose hacia Sharpless) Con ese aire de muñequita, cuando habla me inflama. SHARPLESS (interesado en la charla con Butterfly, continúa preguntándole) ¿Y tiene usted hermanas? BUTTERFLY No, señor. Tengo a mi madre. GORO (Con importancia) Una noble dama. BUTTERFLY Pero, sin ofenderla, también es muy pobre. SHARPLESS ¿Y su padre? BUTTERFLY (Se detiene sorprendida, después responde con sequedad) Ha muerto. (Las amigas de Butterfly inclinan la cabeza; Goro está violento, todas se abanican nerviosamente) SHARPLESS (Volviendo cerca de Batterfly) ¿Cuántos años tienes? BUTTERFLY (Con coquetería casi infantil) Adivinadlo. SHARPLESS (bromeando) Diez. BUTTERFLY Un poco más. SHARPLESS Veinte. BUTTERFLY Menos. Quince recién cumplidos; (Con malicia) ¡Ya empiezo a ser vieja! SHARPLESS ¡Quince años! PINKERTON ¡Quince años! SHARPLESS La edad de los juegos... PINKERTON ... y de los caramelos. GORO (que ha visto llegar a más gente y los reconoce; los anuncia con importancia) ¡El Comisario Imperial! ¡El oficial del registro, los parientes! PINKERTON (A Goro) ¡Daos prisa! (Por el camino aparecen los parientes de Butterfly; ella y sus amigas van a recibirlos. Hay muchas reverencias. Los parientes examinan con mucha curiosidad a los dos americanos. Pinkerton coge a Sharpless del brazo y, empujándolo hacia un lado y riendo, mira fijamente al grupo de parientes. El Comisario Imperial saluda a Pinkerton. Todos entran en la casa donde son recibidos por Goro) PINKERTON ¡Qué ridículo es este desfile de nuevos parientes, adquiridos en préstamo, por meses! PARIENTES, AMIGAS ¿Dónde está? ¿Dónde está? BUTTERFLY (Señalando a Pinkerton) ¡Ahí lo tenéis! PRIMA, AMIGAS Hermoso no es.... en verdad. BUTTERFLY (Ofendida) Es tan hermoso... que no se puede soñar nada mejor. PINKERTON (Observando al grupo de mujeres) Seguro que detrás de ese abanico violeta se oculta mi suegra. MADRE DE BUTTERFLY ¡Me parece un rey! TÍA Vale un Perú. PRIMA (a Butterfly) Goro no hace mucho, me lo ofreció a mí, pero le dije que no. BUTTERFLY (Con desdén a su prima) ¡Sí, precisamente tú! PINKERTON (señalando a Yakusidé) Y ese individuo vulgar es el tío borracho y loco. PARIENTES, AMIGOS, AMIGAS (A la prima) Mírala: porque ha sido la elegida se da importancia. OTROS Está perdiendo su belleza. PRIMA, AMIGOS Se divorciará.... eso espero. Está perdiendo su belleza. GORO (esce dalla casa e indispettito dal garrulo cicalio, va dall'uno all'altro raccomandando di parlare sottovoce) Per carità, tacete un po'. Sch! Sch! YAKUSIDÈ Vino ce n'è? LA MADRE E LA ZIA (sbirciando, cercando di non farsi scorgere) Guardiamo un po'. PARENTI, AMICHE (con soddisfazione, a Yakusidè) Ne vidi già color di thè, color di thè e chermisì! Ah, hu! Ah, hu! ALTRI PARENTI, AMICHE (guardando compassionevolmente Butterfly) La sua beltà già disfiori, già disfiori. Divorzierà Ah, hu! Ah, hu! LA MADRE, LA ZIA Mi pare un re. Vale un Perù in verità bello è così che non si può sognar di più. LA CUGINA Goro l'offrì pur anco a me, ecc. ZIA Vale un Perù. In verità bello è così, ecc. YAKUSIDÈ Vino ce n'è, ecc. GORO (interviene di nuovo per far cessar il baccano) Per carità tacete un po'... (poi coi gesti fa cenno di tacere) Sch! sch! sch! SHARPLESS (a Pinkerton a parte) O amico fortunato! PINKERTON Sì, è vero, è un fiore, un fiore! ... L'esotico suo odore... SHARPLESS O fortunato Pinkerton, che in sorte v'è toccato... PINKERTON ... m'ha il cervello sconvolto. SHARPLESS ... un fior pur or sbocciato! ... CUGINA, AMICHE Ma risposi: non lo vo' MADRE, AMICHE Non avrei riposto no CUGINA, AMICHE E risposi no! MADRE AMICHE Non direi mai no! SHARPLESS Non più bella è d'assai ... BUTTERFLY (ai suoi) Badate, attenti a me. PINKERTON Si, è vero, è un fiore, un fiore, ecc SHARPLESS ... fanciulla io vidi mai di questa Butterfly CUGINA, AMICHE Senza tanto ricercar. Io ne trovo dei miglior, MADRE, AMICHE No, mia cara, non mi par, è davvero un gran signor, PINKERTON E in fede mia l'ho colto! SHARPLESS E se a voi sembran scede il patto e la sua fede... CUGINA, AMICHE E gli dirò un bel no, e gli dirò di no, di no! MADRE, AMICHE Nè gli direi di no, nè mai direi di no, di no! PARENTI, AMICI E divorzierà, e divorzierà, divorzierà! SHARPLESS ... badate! Ella vi crede BUTTERFLY (a sua madre) Mamma, vien qua. (agli altri) Badate a me: attenti, orsù (parlato con voce infantile) uno, due tre ... e tutti giù (Al cenno di Butterfly tutti si inchinano innanzi a Pinkerton ed a Sharpless. I parenti si rialzano e si spargono nel giardino; Goro ne conduce qualcuno nell'interno della casa. Pinkerton prende per mano Butterfly e la conduce verso la casa.) PINKERTON Vieni, amor mio! Vi piace la casetta? BUTTERFLY Signor F. B. Pinkerton (mostra le mani e le braccia che sono impacciate dalle maniche rigonfie) perdono... Io vorrei... pochi oggetti da donna... PINKERTON Dove sono? BUTTERFLY (indicando le maniche) Sono qui... vi dispiace? PINKERTON (un poco sorpreso, sorride, poi subito acconsente con galanteria) O perché mai, mia bella Butterfly? BUTTERFLY (a mano a mano cava dalle maniche gli oggetti e li consegna a Suzuki, che è uscita sulla terrazza, e li depone nelle casa) Fazzoletti. La pipa. Una cintura. Un piccolo fermaglio. Uno specchio. Un ventaglio. PINKERTON (vede un vasetto) Quel barattolo? BUTTERFLY Un vaso di tintura PINKERTON Ohibò! BUTTERFLY Vi spiace?... (Getta via il vaso di tintura) Via! GORO (Sale de la casa e irritado por la cháchara, va de uno a otro recomendando hablar en voz baja) Por favor callaos un poco. ¡Cht! ¡Cht! TÍO YAKUSIDÉ ¿Hay vino? MADRE, TÍA (Mirando de reojo, procurando no ser vistas) Curioseemos. AMIGAS (con satisfacción, a Yakusidé) Hemos visto bebidas color de té y carmín. ¡Ah, oh! ¡Ah, oh! OTROS (mirando compasivamente a Butterfly) Está perdiendo su belleza. Él se divorciará ¡Ah, oh! ¡Ah, oh! MADRE, TÍA ¡Parece un rey! Vale un Perú. En verdad es tan hermoso, que no se puede soñar nada mejor. PRIMA Goro no hace mucho me lo ofreció... TÍA Vale un Perú. En verdad es tan hermoso, etc. YAKUSIDÉ ¿Hay vino?, etc. GORO (Interviene de nuevo para que cese el alboroto) Por favor callaos un poco.... (Después hace gestos de silencio) ¡Cht, cht, cht! SHARPLESS (A Pinkerton aparte) ¡Oh, amigo afortunado! PINKERTON ¡Sí, es cierto, es una flor! Su olor exótico... SHARPLESS ¡Oh Pinkerton afortunado, le ha tocado en suerte... PINKERTON ...me ha alterado el cerebro. SHARPLESS ...una flor recién abierta! PRIMA, AMIGAS ¡Pero respondí que no lo quería! MADRE, AMIGAS ¡Yo no habría respondido que no! PRIMA AMIGAS ¡Y respondí que no! MADRE, AMIGAS ¡No diría que no! SHARPLESS No he visto jamás una criatura... BUTTERFLY (a los suyos) Atención: escuchadme. PINKERTON Sí, es verdad, es una flor, etc. SHARPLESS ... tan hermosa como Butterfly. PRIMA, AMIGAS Sin tener que buscar tanto, yo los encuentro mejores. MADRE, AMIGAS No, querida, no lo creo. Es verdaderamente un gran señor. PINKERTON ¡Y a fe mía que la he conquistado! SHARPLESS Y si para usted son una burla el contrato y su felicidad... PRIMA, AMIGAS Y les diré rotundamente que no, y les diré que no, ¡que no! MADRE, AMIGAS Yo no le diría que no, yo no le diría que no, ¡que no! PARIENTES, AMIGOS Y se divorciará, ya lo verás, ¡Se divorciará! SHARPLESS ...¡tenga cuidado! Ella cree en ellos. BUTTERFLY (A su madre) Madre, ven aquí. (a los demás) ¡Escuchadme, atención! (Hablando con voz infantil) Uno, dos y tres, inclinaos todos. (A una señal de Butterfly, todos se inclinan ante Pinkerton y Sharpless. Entonces los parientes se levantan dispersándose por el jardín. Goro conduce a algunos de ellos afuera. Pinkerton toma a Butterfly por la mano y la conduce hacia la casa) PINKERTON ¡Ven, amor mío! ¿Te gusta la casita? BUTTERFLY Señor F. B. Pinkerton... (Ella le indica el gran número de objetos que lleva en la manga.) perdón... Yo quisiera... unos pocos objetos femeninos... PINKERTON ¿Dónde están? BUTTERFLY (indicandole la manga) Están aquí... ¿os enfadáis? PINKERTON (Pinkerton sonríe sorprendido; entonces, dice con galantería:) ¡Oh! Pero ¿por que me iba a enfadar, mi hermosa Butterfly? BUTTERFLY (sacando sus cosas de la manga y dándoselas a Suzuki, que las introduce en la casa) Pañuelitos, la pipa... un cinturón, un pequeño broche... un espejito, un abanico... PINKERTON (ve un tarrito) ¿Y ese tarro? BUTTERFLY Un tarro de pintura. PINKERTON ¡Caramba! BUTTERFLY ¿Os desagrada?... (Tirándolo sin esperar respuesta) ¡Fuera! (trae un astuccio lungo e stretto) PINKERTON E quello? BUTTERFLY (molto seria) Cosa sacra a mia. PINKERTON (curioso) E non si può vedere? BUTTERFLY C'è troppa gente. (sparisce nella casa portando con sè l'astuccio) Perdonate. GORO (che si è avvicinato, dice all'orecchio di Pinkerton:) È un presente del Mikado a suo padre... coll'invito... (Goro fa il gesto di chi il padre de Butterfly s'apre il ventre) PINKERTON (piano a Goro) E ... suo padre? GORO Ha obbedito. (si allontana, rientrando nella casa) BUTTERFLY (Butterfly, che è ritornata, va a sedersi sulla terrazza vicino a Pinkerton e leva dalle maniche alcune statuette.) Gli Ottokè. PINKERTON (ne prende una e la esamina con curiosità) Quei pupazzi?... Avete detto? BUTTERFLY Son l'anime degli avi. PINKERTON (depone le statuette) Ah!... il mio rispetto. BUTTERFLY (con rispettosa confidenza a Pinkerton) Ieri son salita tutta sola in segreto alla Missione. Colla nuova mia vita posso adottare nuova religione. (con paura) Lo zio Bonzo nol sa, nè i miei lo sanno. Io seguo il mio destino e piena d'umiltà, al Dio del signor Pinkerton m'inchino. È mio destino. Nella stessa chiesetta in ginocchio con voi pregherò lo stesso Dio. E per farvi contento potrò forse obliar la gente mia. (si getta nelle braccia di Pinkerton) Amore mio! (si arresta come avesse paura d'essere stata udita dai parenti Intanto Goro ha aperto lo sposi, nella stanza dove tutto è pronto pel matrimonio, si trovano Sharpless e le autorità, Butterfly entra nella casa e si inginocchia; Pinkerton è in piedi vicino a lei, i parenti sono nel giardino rivolti verso la casa, inginocchiati.) GORO Tutti zitti! IL COMMISSARIO IMPERIALE (legge) È concesso al nominato Benjamin Franklin Pinkerton Luogotenente nella cannoniera Lincoln, marina degli Stati Uniti, America del Nord: ed alla damigella Butterfly del quartiere d'Omara Nagasaki, d'unirsi in matrimonio, per dritto il primo, della propria volontà, ed ella per consenso dei parenti (porge l'atto per la firma) qui testimoni all'atto. GORO (molto cerimonioso) Lo sposo. (Pinkerton firma) Poi la sposa. (Butterfly firma) E tutto è fatto. (Le amiche si avvicinano, complimentose, a Butterfly, alla quale fanno ripetuti inchini.) AMICHE Madama Butterfly! BUTTERFLY (facendo cenno colla mano, alza un dito, e corregge:) Madama F. B. Pinkerton. (Le amiche festeggiano Butterfly, che ne bacia qualcuna: intanto l'Ufficiale dello Stato Civile ritira l'atto e le altre carete, poi avverte il Commissario Imperiale che tutto è finito.) COMMISSIONARE (saluta Pinkerton) Auguri molti. PINKERTON I miei ringraziamenti. (rende il saluto) COMMISSIONARE (si avvicina al Console) Il signor Console scende? SHARPLESS (A Pinkerton) L'accompagno. (saluta Pinkerton) Ci vedrem domani. (stringendo la mano a Pinkerton) PINKERTON A meraviglia. L'UFFICIALE DEL REGISTRO (congedandosi da Pinkerton) Posterità. PINKERTON Mi proverò. (Il Console, il Commissario Imperiale e l'Ufficiale del registro si avviano per scendere alla città.) SHARPLESS (ritorna indietro, e con accento significativo dice a Pinkerton:) Giudizio! (Pinkerton con un gesto lo rassicura e lo saluta colla mano. Sharpless scende pel sentiero; Pinkerton che è andato verso il fondo lo saluta di nuovo.) PINKERTON (ritorna innanzi e stropicciandosi le mani dice fra sè:) Ed eccoci in famiglia. (I servi portano delle bottiglie di Saki e distribuiscono i bicchieri agli invitati.) (saca una larga y estrecha caja.) PINKERTON ¿Y eso? BUTTERFLY (muy seria) Es algo sagrado para mí. PINKERTON (con curiosidad) ¿Y no se puede ver? BUTTERFLY Hay demasiada gente. (Desaparece dentro de la casa llevándose la caja con ella.) Perdonadme. GORO (Que se ha acercado, le dice al oído a Pinkerton) Es un regalo del Mikado a su padre... Invitándolo a... (indica que el padre de Butterfly tuvo que hacerse el hara-kiri.) PINKERTON (En voz baja) Y... ¿su padre? GORO Obedeció. (Se dirige hacia la casa.) BUTTERFLY (volviendo a la terraza, sentándose con Pinkerton y sacando unas figurillas de sus mangas) Los ottoké. PINKERTON (toma una y la examina) ¿Esos muñecos?... ¿Qué has dicho que eran? BUTTERFLY Son las almas de mis antepasados. PINKERTON (dejando la figurita) ¡Ah!... Mis respetos. BUTTERFLY (confidencialmente a Pinkerton) Ayer subí sola, a escondidas, hasta la misión. Con mi nueva vida puedo adoptar una nueva religión. (temerosa) Mi tío el bonzo no lo sabe ni mis parientes tampoco. Yo sigo mi destino, y llena de humildad me inclino ante el Dios del señor Pinkerton. Es mi destino. En la misma iglesia, arrodillada al lado de usted, le rezaré al mismo Dios. Y para que esté contento, tal vez consiga olvidar a mi gente. (abraza a Pinkerton) ¡Amor mío! (Butterfly se detiene, como asustada de ser escuchada por sus parientes. Goro mueve hacia atrás el panel de la habitación en la cual todo está preparado para la boda. Sharpless y los oficiales están dentro. Butterfly y los parientes se arrodillan ante ellos. Pinkerton se sitúa a su lado) GORO ¡Silencio todos! COMISARIO (leyendo) Se concede al llamado Benjamín Franklin Pinkerton, lugarteniente de la cañonera Lincoln, de la marina de los Estados Unidos de América del Norte y a la señorita Butterfly, del barrio de Omara, Nagasaki, unirse en matrimonio, por su propia voluntad, el primero, y ella por consentimiento de los parientes, aquí llamados... (da los papeles para que los firmen.) ...como testigos del acto. GORO (ceremoniosamente) El novio. (Pinkerton firma) Después la novia. (Butterfly firma.) Y ya está todo concluido. (Las amigas se acercan con grandes saludos para felicitar a Butterfly) AMIGAS ¡Señora Butterfly! BUTTERFLY (haciendo señas con la mano, levanta un dedo y corrige) Señora B. F. Pinkerton. (algunas amigas abrazan a Butterfly, mientras tanto el Oficial toma el contrato y los otros papeles, después hace señas al Comisario Imperial de que todo ha acabado) COMISARIO (a Pinkerton) Muchas felicidades. PINKERTON Muchas gracias. (Devuelve el saludo) COMISARIO (A Sharpless) Señor cónsul, ¿baja usted? SHARPLESS (A Pinkerton) Me voy con él. (Saluda a Pinkerton) Nos veremos mañana. (Estrecha la mano a Pinkerton) PINKERTON Perfecto. OFICIAL DEL REGISTRO (despidiéndose de Pinkerton) Que tengan descendencia. PINKERTON Lo procuraré. (El cónsul, el comisario imperial y el oficial del registro empiezan a alejarse) SHARPLESS (volviéndose hacia atrás le dice a Pinkerton) ¡Prudencia! (Pinkerton lo tranquiliza con un gesto y se despide agitando la mano. Sharpless desciende por el sendero. Pinkerton le saluda de nuevo) PINKERTON (Vuele hacia delante y frotándose las manos dice para sí) Ya estamos en familia. (Los criados traen bebidas y reparten vasos entre los invitados.) (A Butterfly) Sbrighiamoci al più presto in modo onesto. (brindando cogli invitati) Hip! hip! CORO DEGL'INVITATI (brindando) O Kami! O Kami! PINKERTON Beviamo ai novissimi legami, INVITATI, YAKUSIDÈ O Kami! O Kami! PINKERTON beviamo ai novissimi legami. CUGINA, MADRE, AMICHE O Kami! O Kami! Beviamo ai novissimi legami. (I brindisi son interrotti da strane grida che partono dal sentiero della collina.) BONZO (dall'interno lontano) Cio-cio-san! (A questo grido tutti i parenti e gli amici allibiscono e si raccolgono impauriti: Butterfly rimane isolata in un angolo.) BONZO Cio-cio-san! Abbominazione! BUTTERFLY, INVITATI Lo zio Bonzo! GORO Un corno al guastafeste! Chi ci leva d'intorno le persone moleste?!... BONZO Cio-cio-san! Cio-cio-san! (sempre più vicino) Cio-cio-san! (Al fondo appare la strana figura del Bonzo, preceduto da due portatori di lanterne e seguito da due Bonzi.) Cio-cio-san! (Vista Butterfly, che si è scostata da tutti, il Bonzo stende le mani minacciose verso di lei.) Che hai tu fatto alla Missione? CUGINA, AMICI Rispondi, Cio-cio-san! PINKERTON (seccato per la scenata del Bonzo) Che mi strilla quel matto? BONZO Rispondi, che hai tu fatto? PARENTI, AMICI (volgendosi, ansiosi, verso Butterfly) Rispondi, Cio-cio-san! BONZO Come, hai tu gli occhi asciutti? Son dunque questi i frutti? (urlando) Ci ha rinnegato tutti! PARENTI, AMICI (scandalizzati, con grido acuto, prolungato) Hou! Cio-cio-san! BONZO Rinnegato, vi dico,... il culto antico PARENTI, AMICI Hou! Cio-cio-san! BONZO Kami sarundasico! All'anima tua guasta qual supplizio sovrasta! (imprecando contro Butterfly, che si copre il volto colle mani: la madre si avanza per difenderla, ma il Bonzo duramente la respinge e si avvicina terribile a Butterfly, gridandole sulla faccia:) PARENTI, AMICI Hou! Cio-cio-san! PINKERTON (ha perduto la pazienza e si intromette fra il Bonzo e Butterfly) Ehi, dico: basta, basta! (alla voce di Pinkerton, il Bonzo si arresta stupefatto, poi con subita risoluzione invita i parenti e le amiche a partire) BONZO Venite tutti. Andiamo! (a Butterfly) Ci hai rinnegato e noi... (Tutti si ritirano frettolosamente al fondo e stendono le braccia verso Butterfly.) BONZO, YAKUSIDÈ, PARENTI, AMICI Ti rinneghiamo! PINKERTON (con autorità, ordinando a tutti d'andarsene) Sbarazzate all'istante. In casa mia niente baccano e niente bonzeria. PARENTI, AMICI (grido) Hou! (Alle parole di Pinkerton, tutti corrono precipitosamente verso il sentiero che scende alla città: la Madre tenta di nuovo di andare presso Butterfly, ma viene travolta dagli altri. Il Bonzo sparisce pel sentiero che va al tempio seguito dagli accoliti. Le voci a poco a poco si allontanano) (nell'uscire) Hou! Cio-cio-san! (un po' lontani) Hou! Cio-cio-san! (Butterfly sta sempre immobile e muta colla faccia nelle mani, mentre Pinkerton si è recato alla sommità dal sentiero per assicurarsi che tutti quei seccatori se ne vanno.) BONZO, YAKUSIDÈ, PARENTI, AMICI (uomini) Kami sarundasico! PARENTI, AMICI (donne) Hou! Cio-cio-san! BONZO, YAKUSIDÈ, PARENTI, AMICI (uomini) Ti rinneghiamo! PARENTI, AMICI (donne) (cupo) Hou! Cio-cio-san! BONZO, YAKUSIDÈ, PARENTI, AMICI (cupo) Ti rinneghiamo! PARENTI, AMICI Hou! Cio-cio-san! (lontano molto) Hou! Cio-cio-san! (a Butterfly) Habrá que librarse de ellos disimuladamente y cuanto antes. (brindando con los invitados) ¡Hip, hip! INVITADOS (brindando) ¡O Kami! ¡O Kami! PINKERTON ¡Bebamos por los nuevos lazos! INVITADOS, YAKUSIDE ¡O Kami! ¡O kami! PINKERTON ¡Bebamos por los nuevos vínculos! MADRE, PRIMA, AMIGAS ¡O Kami! ¡O Kami! ¡Bebamos por los nuevos vínculos! (El brindis es interrumpido por gritos que vienen del sendero de la colina.) EL BONZO (fuera de la escena, lejos) ¡Cio-Cio-San! (los amigos y parientes de Butterfly corren colina abajo en tropel, aterrorizados; ella queda sola.) BONZO ¡Cio-Cio-San! ¡Maldita seas! BUTTERFLY, AMIGAS ¡El tío bonzo! GORO ¡Al cuerno el aguafiestas! ¿Quién nos librará de las personas molestas?... BONZO ¡Cio-Cio-San! (Acercándose) ¡Cio-Cio-San! (el tío de Butterfly, un sacerdote budista, aparece precedido por otros dos sacerdotes.) ¡Cio-Cio-San! (Él se da cuenta de que Butterfly está apartada del resto y la señala amenazadoramente con el dedo) ¿Qué hiciste en la misión? PRIMA, AMIGAS ¡Responde, Cio-Cio-San! PINKERTON (enfadado por la escena del bonzo) ¿De qué habla ese loco? BONZO ¡Responde! ¿Qué hiciste? AMIGAS, PARIENTES (volviéndose hacia Butterfly) ¡Responde, Cio-Cio-San! BONZO ¿Cómo puedes tener los ojos secos? ¿Son estos, pues, los frutos? (Gritando) ¡Ha renegado de todos nosotros! AMIGAS, PARIENTES (escandalizados, con un grito agudo) ¡Hou! ¡Cio-Cio-San! BONZO ¡Ha renegado, os digo... del antiguo culto! AMIGAS, PARIENTES ¡Hou! ¡Cio-Cio-San! BONZO ¡Kami sarundasico! A tu alma corrompida ¡qué suplicio le aguarda! (El tío maldice a Butterfly, que oculta su rostro con los manos. Su madre va hacia ella protectoramente, pero el sacerdote la empuja a un lado: se detiene ante Butterfly, gritándole.) AMIGAS, PARIENTES ¡Hou! ¡Cio-Cio-San! PINKERTON (Ha perdido la paciencia y se interpone entre el bonzo y Butterfly) ¡Eh, tú, ya basta, basta! (El sacerdote se detiene, asombrado, se vuelve y ordena a los invitados que se vayan con él.) BONZO ¡Venid todos! ¡Vámonos! (A Butterfly) ¡Ha renegado y nosotros... (Se retiran todos al fondo y extienden el brazo hacia Butterfly) BONZO, YAKUSIDÉ, AMIGAS, PARIENTES ... renegamos de ti! PINKERTON (Con autoridad, ordena a todos que se vayan) ¡Marchaos al instante! ¡En mi casa no quiero ni tumultos ni tratos con bonzos! AMIGAS, PARIENTES (gritando) ¡Vámonos! (Ante las palabras de Pinkerton todos huyen en tropel hacia el camino que baja a la ciudad La madre de Butterfly intenta volverse hacia su hija pero es empujada con los demás. El sacerdote desaparece colina abajo, hacia el templo, seguido por sus acólitos) (saliendo) ¡Hou! ¡Cio-Cio-San! (Un poco más lejos) ¡Hou! ¡Cio-Cio-San! (Butterfly permanece inmóvil y silenciosa, con el rostro entre las manos. Pinkerton sube hasta la cima de la colina para asegurarse de que todos se hayan marchado) BONZO, YAKUSIDÉ, AMIGOS, PARIENTES ¡Kami sarundasico! PARIENTES, AMIGAS ¡Hou! ¡Cio-Cio-San! BONZO, YAKUSIDÉ, AMIGOS, PARIENTES ¡Renegamos de ti! PARIENTES, AMIGAS (sombríamente) ¡Hou! ¡Cio-Cio-San! BONZO, YAKUSIDÉ, AMIGOS, PARIENTES (sombríamente) ¡Renegamos de ti! PARIENTES, AMIGOS ¡Hou! ¡Cio-Cio-San! (Muy lejano) ¡Hou! ¡Cio-Cio-San! (Comincia a calare la sera. Butterfly scoppia in pianto infantile. Pinkerton l'ode e va premuroso presso di lei, sollevandola dall'abbattimento in cui è caduta e togliendole con delicatezza le mani dal viso piangente.) PINKERTON Bimba, bimba, non piangere per gracchiar di ranocchi... PARENTI, AMICI (lontanissimo) Hou! Cio-cio-san! BUTTERFLY (turandosi le orecchie, per non udire le grida) Urlano ancor! PINKERTON Tutta la tua tribù e i Bonzi tutti del Giappon non valgono il pianto di quegli occhi cari e belli. BUTTERFLY (sorridendo infantilmente) Davver? (Comincia a calare la sera.) Non piango più. E quasi del ripudio non mi duole per le vostre parole che mi suonan così dolci nel cuor. (si china per baciare la mano a Pinkerton) PINKERTON (dolcemente impedendo) Che fai?... la man? BUTTERFLY Mi han detto che laggiù fra la gente costumata è questo il segno del maggior rispetto. SUZUKI (internamente, brontolando) E Izaghi ed Izanami Sarundasico, e Kami, e Izaghi ed Izanami Sarundasico, e Kami. PINKERTON (sorpreso per tale sordo bisbiglio) Chi brontolandola lassù? BUTTERFLY È Suzuki che fa la sua preghiera seral. (Scende sempre più la sera, e Pinkerton conduce Butterfly verso la casetta.) PINKERTON Viene la sera BUTTERFLY ...e l'ombra e la quiete. PINKERTON E sei qui sola. BUTTERFLY Sola e rinnegata! Rinnegata! e felice! (Pinkerton batte tre volte le mani: i servi e Suzuki accorrono subito, e Pinkerton ordina ai servi:) PINKERTON A voi, chiudete! (I servi fanno scorrere silenziosamente alcune pareti.) BUTTERFLY (a Pinkerton) Sì, sì, noi tutti soli... E fuori il mondo... PINKERTON (ridendo) E il Bonzo furibondo. BUTTERFLY (a Suzuki, che è venuta coi servi e sta aspettando gli ordini) Suzuki, le mie vesti. (Suzuki fruga in un cofano e dà a Butterfly gli abiti per la notte ed un cofanetto coll'occorrente per la toeletta.) SUZUKI (inchinandosi a Pinkerton) Buona notte. (Pinkerton batte le mani: I servi corrono via. Butterfly entra nella casa ed aiutata da Suzuki fa cautelosamente la sua toeletta da notte, levandosi la veste nuziale ed indossandone una tutta bianca; poi siede su di un cuscino e mirandosi in uno specchietto si ravvia i capelli: Suzuki esce) BUTTERFLY Quest'obi pomposa di scioglier mi tarda... Si vesta la sposa di puro candor. PINKERTON (guardando amorosamente Butterfly) Con moti di scoiattolo i nodi allenta e scioglie!... BUTTERFLY Tra motti sommessi sorride e mi guarda. PINKERTON Pensar che quel giocattolo è mia moglie! mia moglie! BUTTERFLY Celarmi potessi! ne ho tanto rossor! PINKERTON (sorridendo) Ma tal grazia dispiega, ch'io mi strugge per la febbre... BUTTERFLY E ancor l'irata voce mi maledice... PINKERTON ...d'un subito desìo. BUTTERFLY ... Butterfly, rinnegata... Rinnegata... e felice... (Pinkerton, alzandosi, poco a poco s'avvicina a Butterfly.) PINKERTON (stende le mani a Butterfly che sta per scendere dalla terrazza) Bimba dagli occhi pieni di malìa ora sei tutta mia. Sei tutta vestita di giglio. Mi piace la treccia tua bruna fra i candidi veli. BUTTERFLY (scendendo dal terrazzo) Somiglio la Dea della luna, la piccola Dea della luna che scende la notte dal ponte del ciel. PINKERTON E affascina i cuori... BUTTERFLY E li prende e li avvolge in un bianco mantel E via se li reca negli alti reami, PINKERTON Ma intanto finor non m'hai detto, ancor non m'hai detto che m'ami. Le sa quella Dea le parole che appagan gli ardenti desir? (Los gritos se alejan. Es noche cerrada. Butterfly estalla en lágrimas y Pinkerton va hacia ella para consolarla y le quita con delicadeza las manos de la cara llorosa) PINKERTON Niña, niña, no llores por que esas ranas croen... PARIENTES, AMIGOS (lejísimos) ¡Hou! ¡Cio-Cio-San! BUTTERFLY (Tapándose los oídos, para no oír los gritos) ¡Aún gritan! PINKERTON Toda tu tribu y todos los bonzos del Japón no valen el llanto de esos ojos queridos y hermosos. BUTTERFLY (sonriendo de forma infantil) ¿De verdad? (Comienza a hacerse de noche) Ya no lloro. Y casi ni me duele el repudio gracias a vuestras palabras, que suenan dulcemente en mi corazón. (Le besa las manos a Pinkerton.) PINKERTON (deteniéndola) ¿Qué haces?... ¿La mano? BUTTERFLY Me han dicho que en vuestro país, entre la gente bien educada, es éste el signo de mayor respeto. SUZUKI (fuera de escena, refunfuñando) Y Izaghi e Izanami s arundasico, y Kami, e Izaghi e Izanaini, sarundasico, y Kami. PINKERTON (sorprendido por el murmullo) ¿Quién refunfuña ahí dentro? BUTTERFLY Es Suzuki, que reza su plegaria. (Ya casi es de noche y Pinkerton conduce a Butterfly hacia la casa.) PINKERTON Llega la noche... BUTTERFLY ... y la sombra, y la quietud. PINKERTON Y estás aquí, sola. BUTTERFLY ¡Sola y repudiada! ¡Repudiada y feliz! (Pinkerton da palmadas y tres sirvientes junto con Suzuki aparecen rápido) PINKERTON ¡Vamos, cerrad! (Los criados hacen deslizar silenciosamente los paneles.) BUTTERFLY (A Pinkerton) Sí, sí, estamos totalmente solos... Y afuera el mundo... PINKERTON (riendo) ¡Y el bonzo furibundo! BUTTERFLY (a Suzuki que ha venido a servir y está esperando las órdenes) Suzuki, mi ropa. (Suzuki va al armario y toma algunas ropas de noche y un cofrecillo que entrega a Butterfly.) SUZUKI (inclinándose ante Pinkerton) Buenas noches. (Pinkerton vuelve a dar unas palmadas y los sirvientes se van. Butterfly entra en la casa donde Suzuki le ayuda en sus preparativos para la noche. Se pone un camisón blanco de novia. Después sentándose en un cajón se peina. Suzuki sale.) BUTTERFLY ¡Cuánto cuesta deshacer este cinturón tan complicado! La novia debe vestirse de puro candor PINKERTON (mirando amorosamente a Butterfly) Con movimientos de ardilla se suelta los nudos y los deshace... BUTTERFLY Con palabras suaves, sonríe y me mira. PINKERTON ¡Pensar que este juguetito es mi esposa!... ¡Mi esposa! BUTTERFLY ¡Si pudiera ocultarme! ¡Me da tanta vergüenza! PINKERTON (Sonriendo) Pero actúa con tal gracia que consume la fiebre... BUTTERFLY Aún me maldice esa voz airada... PINKERTON ... de súbito deseo. BUTTERFLY Butterfly renegada, renegada... y feliz. (Pinkerton levantándose se acerca a Butterfly) PINKERTON (le tiende sus manos a Butterfly y ella sale a la terraza.) Niña de ojos llenos de encanto ahora eres toda mía. Te has vestido de lirio. Me gusta tu trenza morena entre velos blancos. BUTTERFLY (descendiendo a la terraza) Parezco la diosa de la luna, la pequeña diosa de la luna, que desciende por las noches desde el puente del cielo PINKERTON Y que fascina a los corazones... BUTTERFLY ...y los toma, y los envuelve en un manto blanco. Y se los lleva consigo a los reinos más altos. PINKERTON Pero aún no me has dicho aún no me has dicho que me amas. ¿Sabe esa diosa las palabras que calman los ardientes deseos? BUTTERFLY Le sa. Forse dirle non vuole per tema d'averne a morir! PINKERTON Stolta paura, l'amor non uccide ma dà vita e sorride per gioie celestiali come ora fa (avvicinandosi a Butterfly e carezzandole il viso) nei tuoi lunghi occhi ovali (Butterfly, con subito movimento si ritrae dalla carezza ardente di Pinkerton) BUTTERFLY (con intenso sentimento) Adesso voi (entusiasmandosi) siete per me l'occhio del firmamento. E mi piaceste dal primo momento che vi ho veduto. (Ha un moto di spavento e fa atto di turarsi gli orecchi, come se ancora avesse ad udire le urla die parenti: poi si rassicura e con fiducia si rivolge a Pinkerton.) Siete alto, forte. Rideste con modi si palesi e dite corse che mai non intesi. Or son contenta, or son contenta. (Notte completa: cielo purissimo e stellato. Avvicinandosi lentamente a Pinkerton seduto sulla panca nel giardino. Si inginocchia ai piedi di Pinkerton e lo guarda con tenerezza, quasi supplichevole.) Vogliatemi bene, un ben piccolino, un bene da bambino, quale a me si conviene. Vogliatemi bene. Noi siamo gente avvezza alle piccole cose umili e silenziose, ad una tenerezza sfiorante e pur profonda come il ciel, come l'onda del mare! PINKERTON Dammi ch'io baci le tue mani care. Mia Butterfly!... come t'han ben nomata tenue farfalla... BUTTERFLY (a queste parole Butterfly si rattrista e ritira le mani) Dicon che oltre mare se cade in man dell'uom, (con paurosa espressione) ogni farfalla da uno spillo è trafitta (con strazio) ed in tavole infitta! PINKERTON (riprendendo dolcemente le mani a Butterfly e sorridendo) Un po' di vero c'è. E tu lo sai perché? Perché non fugga più. (con entusiasmo e affettuosamente abbracciandola) Io t'ho ghermita Ti serro palpitante. Sei mia. BUTTERFLY (abbandonandosi) Sì, per la vita. PINKERTON Vieni, vieni! (Butterfly si ritira, stupida per la sua audacia) Via dall'anima in pena l'angoscia paurosa. (indica il cielo stellato) È notte serena! Guarda: dorme ogni cosa! BUTTERFLY (guardando il cielo, estatica) Ah! Dolce notte! PINKERTON Vieni, vieni! BUTTERFLY Quante stelle! Non le vidi mai sì belle! PINKERTON È notte serena! Ah! vieni, vieni! È notte serena! Guarda: dorme ogni cosa! BUTTERFLY Dolce notte! Quante stelle! PINKERTON Vieni, vieni! BUTTERFLY Non le vidi mai sì belle! PINKERTON vieni, vieni!... BUTTERFLY Trema, brilla ogni favilla ... PINKERTON Vien, sei mia!... BUTTERFLY ... col baglior d'una pupilla! Oh! Oh! quanti occhi fissi, attenti (Lucciole intorno dei amanti tra gli fiori e gli arbusti) PINKERTON (con cupido amore) Via l'angoscia dal tuo cor! BUTTERFLY Quanti occhi fissi, attenti... PINKERTON Ti serro palpitante. Sei mia. Ah! BUTTERFLY ... d'ogni parte A riguardar! PINKERTON Vien, vien, sei mia, ah! BUTTERFLY Pei firmamenti, via pei lidi, via pel mare. PINKERTON Vieni, guarda: Dorme ogni cosa! BUTTERFLY Ah! Quanti occhi fissi, attenti, d'ogni parte a riguardar, pei firmamenti, via pei lidi, via pel mare! Quanti sguardi ride il ciel! Ah! Dolce notte! Tutto estatico d'amor, ride il ciel! PINKERTON Ah! vien, Ah! vien! sei mia! (Salgono dal giardino nella casetta.) (Cala il sipario.) BUTTERFLY Las sabe. Quizá no quiera decirlas por que teme que la maten. PINKERTON Temor tonto: el amor no mata sino que da vida, y sonríe por las alegrías celestiales, como hace ahora a través de (Pinkerton se ha acercado más a Butterfly y acaricia su rostro,) tus grandes ojos ovalados. (Butterfly con un repentino movimiento se aleja de él.) BUTTERFLY (con intenso sentimiento) Ahora usted (Entusiasmándose) es para mí el centro del universo. Desde el primer momento que os vi me gustasteis. (por un momento Butterfly todavía parece oír los gritos de sus parientes. Entonces tranquilizándose se acerca más a Pinkerton.) Sois alto, fuerte. ¡Reís de un modo tan franco! Y decís cosas que jamás había oído. Ahora soy feliz, muy feliz (Se ha hecho de noche y el cielo está lleno de estrellas. Butterfly avanza hacia Pinkerton que está sentado en un banco del jardín. Se arrodilla a sus pies y le mira tiernamente) Amadme, por favor, aunque sea un poquito, como se ama a un niño, como a mí me corresponde. Amadme, por favor. Nosotros somos gentes acostumbradas a las cosas pequeñas, humildes y silenciosas, a una ternura sutil pero tan profunda como el cielo, como las olas del mar. PINKERTON Deja que bese tus queridas manos ¡mi Butterfly!... Qué bien te han bautizado, suave mariposa. BUTTERFLY (con estas palabras Butterfly se entristece y retira las manos) ¡Dicen que al otro lado del mar si cae en manos de un hombre (Con expresión miedosa) la mariposa es atravesada con un alfiler (Con pena) ¡y la clavan a una tabla! PINKERTON (Tomando con dulzura las manos de Butterfly y sonriendo) Hay algo de verdad en ello. ¿Y sabes por qué? Para que no pueda escapar. (abrazando apasionadamente a Butterfly) Yo te he atrapado. Te abrazo apasionado. Eres mía. BUTTERFLY (abandonándose) Sí, para toda la vida. PINKERTON ¡Ven, ven! (Butterfly se echa hacia atrás, asombrándose por su audacia) Expulsa de tu alma en pena el miedo y la angustia. (señala el cielo estrellado) ¡Es una noche serena! ¡Mira: todo duerme! BUTTERFLY (mirando el cielo, quieta) ¡Ah, qué noche tan dulce! PINKERTON ¡Ven, ven! BUTTERFLY ¡Cuántas estrellas! ¡Jamás las vi tan hermosas! PINKERTON ¡Es una noche serena! ¡Ven, ven! ¡Es una noche serena! ¡Mira: todo duerme! BUTTERFLY ¡Dulce noche! ¡Cuántas estrellas! PINKERTON ¡Ven, ven! BUTTERFLY ¡Jamás las vi tan hermosas! PINKERTON ¡Ven, ven!.. BUTTERFLY Tiembla, brilla cada punto de luz... PINKERTON ¡Ven, sé mía! BUTTERFLY ...con el fulgor de una pupila. ¡Oh! Cuántos ojos fijos, atentos ... (Aparecen luciérnagas alrededor de los amantes entre flores y arbustos.) PINKERTON (amorosamente) ¡Aleja la angustia de tu corazón! BUTTERFLY ¡Cuántos ojos fijos, atentos ... PINKERTON Te abrazo palpitante. ¡Eres mía! ¡Ah! BUTTERFLY ...atentos, desde todos lados, mirándome! PINKERTON ¡Ah, ven, ven! Eres mía ¡Ah! BUTTERFLY ¡Allá en el firmamento, en las playas, en el mar! PINKERTON Ven, mira: ¡Todo duerme! . BUTTERFLY ¡Ah! ¡Cuántos ojos fijos, atentos, desde todos lados mirándome! ¡En el firmamento, allá lejos, en las playas, en el mar! ¡Cuántas miradas! El cielo sonríe. ¡Ah, dulce noche! Todo está lleno de amor. ¡El cielo sonríe! PINKERTON ¡Ah! ¡Ven! ¡Eres mía! (Salen del jardín hacia la casita) (Cae el telón) ATTO SECONDO (Interno della casetta di Butterfly) (Si alzo il sipario.) (Le pareti sono chiuse lasciando la camera in una semioscurità. Suzuki prega, raggomitolata davanti all'immagine di Buddha: suona di quando in quando la campanella delle preghiere. Butterfly è stesa a terra, appoggiando la testa nelle palme delle mani.) SUZUKI (pregando) E Izagi ed Izanami, Sarundasico e Kami... (interrompendosi) Oh! la mia testa! (suona la campanella per richiamare l'attenzione degli Dei) E tu Ten-Sjoodaj! (con voce di pianto, guardando Butterfly) fate che Butterfly non pianga più, mai più, mai più! BUTTERFLY (senza moversi) Pigri ed obesi son gli Dei giapponesi. L'americano Iddio son persuasa ben più presto risponde a chi l'implori. Ma temo ch'egli ignori che noi stiam qui di casa. (rimane pensierosa) (Suzuki si alza, apre la parete del fondo verso il giardino.) Suzuki, è lungi la miseria? (Suzuki va ad un piccolo mobile ed apre un cassetto cercando delle monete.) SUZUKI (va presso Butterfly mostrandole poche monete) Questo è l'ultimo fondo. BUTTERFLY Questo? Oh! troppe spese! (ripone il danaro nel piccolo mobile e lo chiude) SUZUKI (sospirando) S'egli non torna e presto, siamo male in arnese. BUTTERFLY (decisa, alzandosi) Ma torna. SUZUKI (crollando la testa) Tornerà! BUTTERFLY (indispettita, avvicinandosi a Suzuki) Perché dispone che il Console provveda alla pigione, rispondi su! (Suzuki tace) (sempre insistendo) Perché con tante cure la casa rifornì di serrature, s'ei non volessi ritornar mai più? SUZUKI Non lo so. BUTTERFLY (un poco irritata e meravigliata di tanta ignoranza) Non lo sai? (ritornando calma e con fiducioso orgoglio) Io te lo dico. Per tener ben fuori le zanzare, i parenti ed i dolori, e dentro, con gelosa custodia, la sua sposa, la sua sposa che son io: Butterfly. SUZUKI (poco convinta) Mai non s'è udito di straniero marito che sia tornato al suo nido. BUTTERFLY (furibonda afferra Suzuki) Ah! Taci! o t'uccido. (insistendo nel persuadere Suzuki) Quell'ultima mattina: tornerete, signor? gli domandai. Egli, col cuore grosso, per celarmi la pena... sorridendo rispose: O Butterfly, piccina mogliettina, tornerò colle rose alla stagion serena quando fa la nidiata il petti rosso. (calma e convinta si sdraia per terra) Tornerà. SUZUKI (con incredulità) Speriam. BUTTERFLY (insistendo) Dillo con me: Tornerà. SUZUKI (per compiacerla ripete, ma con dolore) Tornerà... (scoppia in pianto) BUTTERFLY (sorpresa) Piangi? Perché? perché? Ah, la fede ti manca... (fiduciosa e sorridente) Senti. (fa la scena come si realmente vi assistesse e si avvicina poco a poco allo shosi del fondo) Un bel dì, vedremo levarsi un fil di fumo dall'estremo confin del mare. E poi la nave appare. Poi la nave bianca entra nel porto, romba il suo saluto. Vedi? È venuto! Io non gli scendo incontro. Io no. Mi metto là sul ciglio del colle e aspetto, e aspetto gran tempo e non mi pesa, la lunga attesa. E uscito dalla folla cittadina un uomo, un picciol punto s'avvia per la collina. Chi sarà? chi sarà? E come sarà giunto che dirà? che dirà? Chiamerà Butterfly dalla lontana. Io senza dar risposta me ne starò nascosta un po' per celia... e un po' per non morire al primo incontro, ed egli alquanto in pena chiamerà, chiamerà: piccina mogliettina olezzo di verbena, i nomi che mi dava al suo venire ACTO SEGUNDO (Una habitación en casa de Butterfly) (Se alza el telón) (la habitación está en semipenumbra. Suzuki está rezando agazapada frente a una estatua de Buda; de vez en cuando toca la campanilla de la oración. Butterfly está tumbada en el suelo, con la cabeza entre las manos) SUZUKI (rezando) Izaghi e Izanami, sarundasico y Kami... (Interrumpiéndose) ¡Oh, mi cabeza! (toca la campanilla para llamar la atención de los dioses) Y tu, Ten-Sjoo-Daj, (Con voz llorosa, mira a Butterfly) haced que Butterfly no llore más, nunca mas, ¡nunca más! BUTTERFLY (sin moverse) Son perezosos y obesos los dioses japoneses. Estoy segura de que el Dios americano responde más prestamente a quien lo implora. Pero me temo que ignora que vivimos en esta casa. (Permanece pensativa) (Suzuki se levanta y abre el panel del fondo hacia el jardín.) Suzuki, ¿está lejos la miseria? (Suzuki se dirige a un pequeño armario y busca monedas) SUZUKI (Enseña a Butterfly unas pocas monedas.) Éste es el ultimo dinero que queda. BUTTERFLY ¿Sólo éste? ¡Oh, demasiados gastos! (Suzuki deja otra vez el dinero en el armario y cierra el cajón) SUZUKI (suspirando.) Si él no regresa y pronto, estaremos en apuros. BUTTERFLY (levantándose) Pero volverá. SUZUKI (sacudiendo la cabeza) ¡Volverá! BUTTERFLY (irritada, acercándose a Suzuki) ¿Por qué se preocupa de que el cónsul se haga cargo del alquiler? ¡vamos, responde! (Suzuki calla) (siempre insistiendo) ¿Por qué tuvo tanto cuidado en proveer la casa de cerraduras si no pensaba volver jamás? SUZUKI No lo sé. BUTTERFLY (un poco irritada y maravillada de tanta ignorancia) ¿No lo sabes? (Volviendo a calmarse y con confiado orgullo) Pues yo te lo diré: para mantener fuera a los mosquitos, a los parientes y a las penas, y para guardar celosamente a su esposa. A su esposa que soy yo ¡Butterfly! SUZUKI (poco convencida) Pero nunca se ha oído decir que un marido extranjero haya vuelto a su nido. BUTTERFLY (Indignada, coge a Suzuki) ¡Ah, cállate o te mato! (Insistiendo para persuadir a Suzuki) Aquella última mañana le pregunté: "¿Regresaréis, señor?" Y él, con el corazón dolorido, para ocultarme su pena respondió sonriendo: "Oh, Butterfly, pequeña mujercita, volveré con las rosas en la estación serena en la que los petirrojos hacen sus nidos." (Calmada y convencida se tumba) Volverá. SUZUKI (con incredulidad) Esperémoslo. BUTTERFLY (insistiendo) Repítelo conmigo: ¡volverá! SUZUKI (para complacerla lo repite) Volverá... (Suzuki comienza a sollozar.) BUTTERFLY (sorprendida) ¿Lloras? ¿Por qué? ¿Por qué? ¡Ah, te falta fe...! (Confiada y sonriente) ¡Escucha! (Representa la escena del retorno de su marido como si estuviera teniendo lugar.) Un hermoso día veremos alzarse un hilo de humo en el horizonte. Y entonces aparecerá la nave. Luego, esa nave blanca entrará en el puerto, atronando con su saludo. ¿Lo ves? ¡Ya ha llegado! Yo no bajo a encontrarme con él. Me pongo allí, en lo alto de la colina, y espero, espero largo tiempo y no me pesa la larga espera. Y saliendo de entre la multitud un hombre, un punto pequeño se destaca por la colina. ¿Quién será? Y cuando llegue, ¿qué dirá? ¿qué dirá? Llamará a Butterfly desde lejos. Y yo, sin dar respuesta, estaré allí escondida, un poco para inquietarlo, y un poco para no morir al primer encuentro, y él, con alguna inquietud, llamará, llamará: "Pequeña mujercita, olor de verbena", los nombres que me daba cuando volvía a casa.  (a Suzuki) Tutto questo avverrà, te lo prometto. Tienti la tua paura, io con sicura fede l'aspetto. (Butterfly e Suzuki si abbracciano commosse Butterfly congeda Suzuki, che esce dall'uscio di sinistra, e la segue mestamente collo sguardo. Nel giardino compariscono Goro e Sharpless. Goro guarda entro la camera, scorge Butterfly e dice a Sharpless che lo segue:) GORO C'è. Entrate. (Goro sparisce nel giardino.) SHARPLESS (affacciandosi, bussa discretamente contro la parete del fondo) Chiedo scusa... (Sharpless scorge Butterfly la quale udendo entrare qualcuno si è mossa.) Madama Butterfly... BUTTERFLY (senza volgersi, ma correggendo) Madama Pinkerton. Prego. (si volge e riconoscendo il Console batte le mani per allegrezza) Oh! (Suzuki entra premurosamente e prepara un tavolino coll'occorrente per fumare) (allegramente il mio signor Console, signor Console. SHARPLESS (sorpreso) Mi ravvisate? BUTTERFLY (facendo gli onori di casa) Benvenuto in casa americana. SHARPLESS Grazie. (Butterfly, invita il Console a sedere presso il tavolino: Sharpless si lascia cadere grottescamente su di un cuscino: Butterfly si siede dall'altra parte e sorride maliziosamente dietro il ventaglio vedendo l'imbarazzo del Console; poi con molta grazia gli chiede:) BUTTERFLY Avi, antenati tutti bene? SHARPLESS (ringrazia sorridendo) Ma spero. BUTTERFLY (fa cenno a Suzuki di preparare la pipa) Fumate? SHARPLESS Grazie. (desideroso di spiegare lo scopo per cui è venuto, cava una lettera di tasca) Ho qui... BUTTERFLY (interrompendolo, senza accorgersi della lettera) Signore, io vedo il cielo azzurro. (dopo aver tirata una boccata dalla pipa che Suzuki ha preparata, l'offre al Console.) SHARPLESS (rifiutando) Grazie... (tentando ancora di riprendere il discorso) Ho... BUTTERFLY (depone la pipa sul tavolino e assai premurosa dice:) Preferite forse le sigarette americane? (ne offre) SHARPLESS (un po' seccato ne prende una) Grazie. (e tenta continuare il discorso) Ho da mostrarvi... (si alza) BUTTERFLY (porge a Sharpless un fiammifero acceso) A voi. SHARPLESS (accende la sigaretta, ma poi la depone subito e presentando la lettera si siede sullo sgabello) Mi scrisse Benjamin Franklin Pinkerton. BUTTERFLY (con grande premura) Davvero! È in salute? SHARPLESS Perfetta BUTTERFLY (alzandosi con grande letizia) Io son la donna più lieta del Giappone. (Suzuki è in faccende per preparare il thè.) Potrei farvi una domanda? SHARPLESS Certo. BUTTERFLY (torna a sedere) Quando fanno il lor nido in America i pettirossi? SHARPLESS (stupito) Come dite? BUTTERFLY Sì, prima o dopo di qui? SHARPLESS Ma perché? (Goro che si aggira nel giardino, si avvicina alla terrazza e ascolta, non visto, quanto dice Butterfly.) BUTTERFLY Mio marito m'ha promesso, di ritornar nella stagion beata che il pettirosso rifà la nidiata. Qui l'ha rifatta per ben tre volte ma può darsi che di là usi nidiar men spesso. (Goro s'affaccia e fa una risata) (volgendosi) Chi ride (vedendo Goro) Oh, c'è il nakodo! (piano a Sharpless) Un uom cattivo. GORO (avanzandosi e inchinandosi ossequioso) Godo... (a Suzuki) Todo esto ocurrirá, te lo aseguro. Guárdate tu miedo, yo con firmeza le espero. (Butterfly despide a Suzuki y la mira tristemente mientras se aleja y sale por la puerta de la izquierda. Goro y Sharpless aparecen en el jardín. Goro, mira hacia el interior de la habitación y ve a Butterfly. Y le dice a Sharpless que lo siga) GORO Está aquí. Pase. (Goro desaparece en el jardín.) SHARPLESS (Sharpless mira hacia el interior y golpea discretamente en la pared.) Le ruego me perdone... (Sharpless divisa a Butterfly, la cual viendo entrar a alguien se ha movido) Madama Butterfly... BUTTERFLY (sin volverse, pero corrigiendo) ¡Madama Pinkerton! por favor. (Volviéndose, Butterfly ve a Sharpless y palmea con felicidad.) ¡Oh! (Suzuki entra y prepara una mesa con tabaco, pipas y cerillas.) (Con alegría) ¡Oh, mi señor cónsul, señor cónsul! SHARPLESS (sorprendido) ¿Me reconocéis? BUTTERFLY (Haciendo los honores de la casa) ¡Bienvenido a una casa americana! SHARPLESS Gracias. (Ella invita al cónsul a sentarse junto a la mesa. Él se recuesta en un almohadón. Butterfly se sienta frente a él y le sonríe ocultándose con su abanico, turbándole. A continuación le pregunta con infinita gracia:) BUTTERFLY Sus abuelos y antepasados, ¿están bien? SHARPLESS (sonríe agradecido) Eso espero. BUTTERFLY (indica a Suzuki que prepare una pipa) ¿Fuma usted? SHARPLESS Gracias. (Presuroso en mostrar el motivo de su visita saca una carta del bolsillo.) Tengo... BUTTERFLY (interrumpiéndole, sin darse cuenta de la carta) Señor, veo el cielo azul. (Butterfly coge la pipa preparada por Suzuki, da una bocanada y se la ofrece al cónsul.) SHARPLESS (rechazándola) Gracias, no. (Intenta retomar el discurso) Tengo... BUTTERFLY (poniéndola sobre la mesa e insistiendo en el tema con interés) ¿Prefiere quizá unos cigarrillos americanos? (Ella le ofrece unos cigarrillos) SHARPLESS (Él acepta uno) Gracias. (Intenta continuar el discurso) Debo mostrarle... (Se levanta) BUTTERFLY (ofreciéndole fuego) Con permiso. SHARPLESS (enciende el cigarrillo y lo deja rápidamente mostrando la carta a Butterfly.) Me ha escrito Benjamín Franklin Pinkerton... BUTTERFLY (con gran excitación) ¿De verdad? ¿Está bien de salud? SHARPLESS Perfectamente. BUTTERFLY (levantándose) Soy la mujer más feliz del Japón. (Suzuki está preparando el té) ¿Puedo hacerle una pregunta? SHARPLESS Por supuesto... BUTTERFLY (vuelve a sentarse) En América ¿cuándo hacen el nido los petirrojos? SHARPLESS (asombrado) ¿Cómo dice? BUTTERFLY Sí, ¿antes o después que aquí? SHARPLESS ¿Por qué lo pregunta? (Goro que merodeaba por el jardín se acerca a la terraza y sin ser visto escucha a Butterfly.) BUTTERFLY Mi marido me prometió volver en la estación en que el petirrojo hace su nido. Aquí ya lo ha hecho tres veces, pero podría ser que allí tenga por costumbre anidar con menos frecuencia. (Se oye reír o Goro.) (Volviéndose) ¿Quién se ríe? (Viendo a Goro) ¡Oh, es el casamentero! (en voz baja a Sharpless) Un hombre malo. GORO (acercándose obsequiosamente) Me alegro...  BUTTERFLY Zitto! (a Goro che s'inchina di nuovo e si allontana nel giardino) (a Sharpless) Egli osò... No... (cambiando idea) prima rispondete alla dimanda mia. SHARPLESS (imbarazzato) Mi rincresce, ma ignoro... Non ho studiato ornitologia, BUTTERFLY Orni... SHARPLESS ...tologia. BUTTERFLY Non lo sapete insomma. SHARPLESS (ritenta di tornare in argomento) No. Dicevamo... BUTTERFLY (lo interrompe, seguendo la sua idea) Ah, sì. Goro, appena B.F. Pinkerton fu in mare mi venne ad assediare con ciarle e con presenti per ridarmi ora questo, or quel marito. Or promette tesori per uno scimunito... GORO (intervenendo per giustificarsi, entra nella stanza e si rivolge a Sharpless) Il ricco Yamadori Ella è povera in canna. I suoi parenti l'han tutti rinnegata. (al di là della terrazza si vede giungere il Principe Yamadori in un palanchino, attorniato dai servi. vede Yamadori e lo indica a Sharpless sorridendo) BUTTERFLY (A Sharpless) Eccolo, attenti! (Yamadori, accolto da Goro genuflesso, scende dai palanchino, saluta il Console e Butterfly, che si è avvicinata alla parete del fondo; Yamadori si siede sulla terrazza rivolto rispettosamente verso Butterfly la quale s'inginocchia nella stanza.) BUTTERFLY (a Yamadori) Yamadori, ancor le pene dell'amor non v'han deluso? Vi tagliate ancor le vene se il mio bacio vi ricuso? YAMADORI Tra le cose più moleste è l'inutil sospirar. BUTTERFLY (con graziosa malizia) Tante mogli omai toglieste, vi doveste abituar. YAMADORI L'ho sposate tutto quante e il divorzio mi francò. BUTTERFLY Obbligata. YAMADORI A voi però giurerei fede costante. SHARPLESS (sospirando, rimette in tasca la lettera) Il messaggio, ho gran paura, a trasmetter non riesco. GORO (con enfasi, indicando Yamadori) Ville, servi, oro, ad Omara un palazzo principesco. BUTTERFLY (con serietà) Già legata è la mia fede... GORO, YAMADORI (a Sharpless) Maritata ancor si crede. BUTTERFLY (alzando di scatto) Non mi credo, sono, sono! GORO Ma la legge... BUTTERFLY Io non la so. GORO ...per la moglie, l'abbandono al divorzio equiparò BUTTERFLY La legge giapponese non già del mio paese. GORO Quale? BUTTERFLY Gli Stati Uniti SHARPLESS (fra sè) Oh, l'infelice! BUTTERFLY (nervosissima, accalorandosi) Si sa che aprir la porta e la moglie cacciar per la più corta qui divorziar si dice. Ma in America questo non si può (a Sharpless) Vero? SHARPLESS (imbarazzato) Vero... Però... BUTTERFLY (lo interrompe rivolgendosi a Yamadori ed a Goro trionfante) Là un bravo giudice serio, impettito dice al marito: "Lei vuol andarsene? Sentiam perché" "Sono seccato del coniugato!" E il magistrato: (comicamente) "Ah, mascalzone, presto in prigione!" (per troncare il discorso ordina a Suzuki) Suzuki, il thè. (Butterfly va presso Suzuki che à già preparato il thè, e lo versa nelle tazze) YAMADORI (sottovoce a Sharpless) Udiste? SHARPLESS (sottovoce) Mi rattrista una sì piena cecità GORO (sottovoce a Sharpless e Yamadori) Segnalata è già la nave di Pinkerton. YAMADORI (disperato) Quand'essa lo riveda... BUTTERFLY ¡Silencio! (Goro se inclina otra vez y vuelve al jardín.) (a Sharpless) El osó...No... (Cambiando de idea) Responda primero a mi pregunta. SHARPLESS (Turbado) Lo siento mucho, pero lo ignoro... No he estudiado ornitología. BUTTERFLY Orni... SHARPLESS ...tología. BUTTERFLY En resumen, que no lo sabe usted. SHARPLESS (intenta volver al objeto de su visita) No. Decíamos... BUTTERFLY (Butterfly le interrumpe) ¡Ah, sí! Goro, apenas F.B. Pinkerton hubo zarpado, me asedió, con charlas y con regalos, para darme ora un marido, ora otro. Y ahora me promete tesoros para que acepte a un idiota... GORO (Goro vuelve a entrar y, volviéndose hacia Sharpless, intenta justificarse.) El rico Yamadori. Ella es pobre como una rata. Sus parientes han renegado de ella. (Afuera se oye acercarse al príncipe Yamadori, riendo en su palanquín rodeado de sirvientes. Butterfly lo ve y se lo muestra a Sharpless.) BUTTERFLY (A Sharpless) Ahí está. ¡Atención!. (Goro, apoyado sobre una rodilla, recibe a Yamadori, que desciende de su palanquín y saluda al cónsul y a Butterfly. Se sienta en la terraza respetuosamente y se gira hacia Butterfly.) BUTTERFLY (A Yamadori) Yamadori, ¿aún no os han desengañado las penas del amor? ¿Os cortaréis las venas si os niego un beso? YAMADORI Entre las cosas más molestas figuran los suspiros inútiles. BUTTERFLY (con graciosa malicia) Habéis abandonado a tantas mujeres, que debéis estar acostumbrado a ello. YAMADORI Me casé con todas ellas y el divorcio me ha liberado. BUTTERFLY Muy halagador. YAMADORI Pero a vos os juraría fidelidad eterna. SHARPLESS (suspirando al mismo tiempo que pone la carta en su bolsillo) Me temo que no lograré transmitir el mensaje. GORO (señalando a Yamadori) Villas, criados, oro y en Omara, un palacio principesco. BUTTERFLY (con seriedad) Yo ya estoy sujeta a un vínculo... GORO, YAMADORI (a Sharpless) Todavía se cree casada. BUTTERFLY (levantándose de repente) No es que lo crea: lo estoy, ¡lo estoy! GORO Pero la ley... BUTTERFLY ¡Yo la ignoro! GORO ....por lo que a la esposa respecta, equiparó el abandono al divorcio... BUTTERFLY La ley japonesa puede... pero no la de mi país. GORO ¿Qué país? BUTTERFLY Los Estados Unidos. SHARPLESS (Para sí) ¡Oh, infeliz! BUTTERFLY Ya se sabe que aquí, abrir la puerta y echar a la mujer, es el modo más rápido de divorciarse. Pero en América eso no puede hacerse. (A Sharpless) ¿No es verdad? SHARPLESS (embarazosamente) Es verdad. Pero.... BUTTERFLY (interrumpiendole y girándose triunfante hacia Goro y Yamadori) Allí un buen juez serio y recto, le dice al marido: "¿Usted quiere marcharse? Oigamos el por qué" "Estoy cansado de la vida conyugal." Y el magistrado responde: (Cómicamente) "¡Ah, sinvergüenza, rápido, a la cárcel!" (Para cambiar de tema dice a Suzuki) ¡Suzuki, el té! (Butterfly se acerca a Suzuki que está preparando el té, y lo trae.) YAMADORI (aparte a Sharpless) ¿Ha oído? SHARPLESS (en voz baja) Me entristece una ceguera semejante. GORO (aparte a Sharpless y a Yamadori) El barco de Pinkerton no tardará en llegar. YAMADORI (desesperado) Cuando ella lo vuelva a ver... SHARPLESS (sottovoce ai due) Egli non vuol mostrarsi. Io venni appunto per levarla d'inganno... (vedendo che Butterfly, seguita da Suzuki, si avvicina per offrire il thè, tronca il discorso.) BUTTERFLY (offrendo il thè a Sharpless) Vostra Grazia permette? (apre il ventaglio e dietro a questo accenna ai due, ridendo) Che persone moleste! (Yamadori s'alza per andarsene) YAMADORI (sospirando) Addio. Vi lascio il cuor pien di cordoglio: ma spero ancor... BUTTERFLY Padrone. YAMADORI (Yamadori s'avvia per uscire, poi torna indietro presso Butterfly) Ah! se voleste... BUTTERFLY Il guaio è che non voglio... (Yamadori, dopo aver salutato Sharpless, sospirando, se ne va, sale nel palanchino e si allontana seguito dai servi e da Goro. Butterfly ride ancora dietro il ventaglio. Sharpless siede sullo sgabello, assume un fare grave, serio, poi con gran rispetto ed una certa commozione invita Butterfly a sedere, e torna a tirar fuori di tasca la lettera.) SHARPLESS Ora a noi. Sedete qui; (mostrando la lettera) legger con me volete questa lettera? BUTTERFLY (prendendo la lettera) Date. (baciandola) Sulla bocca, (mettendola sul cuore) sul cuore... (a Sharpless, gentilmente) Siete l'uomo migliore del mondo. (rende la lettera e si mette ad ascoltare cola massima attenzione) Incominciate. SHARPLESS (leggendo) "Amico, cercherete quel bel fior di fanciulla..." BUTTERFLY (non può trattenersi e con gioia esclama) Dice proprio così? SHARPLESS (serio) Sì, così dice, ma se ad ogni momento... BUTTERFLY (rimettendosi tranquilla, torna ad ascoltare) Taccio, taccio, più nulla. SHARPLESS "Da quel tempo felice, tre anni son passati." BUTTERFLY (interrompe la lettura) Anche lui li ha contati! SHARPLESS (riprende) "E forse Butterfly non mi rammenta più. BUTTERFLY (sorpresa molto, volgendosi a Suzuki) Non lo rammento? Suzuki, dillo tu. (ripete come scandalizzata le parole della lettera) "Non mi rammenta più"! (Suzuki esce per la porta di sinistra asportando il thè.) SHARPLESS (fra sè) Pazienza! (seguita a leggere) "Se mi vuol bene ancor, se m'aspetta" BUTTERFLY (prendendo la lettera dallo mani di Sharpless, esclama con viva tenerezza:) Oh, le dolci parole! (bacia la lettera) Tu, benedetta! SHARPLESS (riprende la lettera e seguita a leggerla imperterrito ma con voce tremante per l'emozione) A voi mi raccomando, perché vogliate con circospezione prepararla... BUTTERFLY (con affanno, ma lieta) Ritorna... SHARPLESS ...al colpo... BUTTERFLY (si alza saltando di gioia e battendo le mani) Quando? presto! presto! SHARPLESS (sbuffando) Benone! (si alza di scatto e ripone la lettera in tasca) (fra sè) Qui troncarla conviene... (indispettito) Quel diavolo d'un Pinkerton! (guarda Butterfly negli occhi serissimo) Ebbene, che fareste, Madama Butterfly, s'ei non dovesse ritornar più mai? (Butterfly immobile, come colpita a morte, china la testa e risponde con sommessione infantile, quasi balbettando:) BUTTERFLY Due cose potrei far: tornar a divertir la gente, col cantar... oppur, meglio, morire. (Sharpless è vivamente commosso e passeggia agitatissimo; poi torna verso Butterfly, le prende le due mani e con paterna tenerezza le dice:) SHARPLESS (aparte a Yamadori y a Goro) Él no quiere verla. Precisamente yo he venido para desengañarla... (Se detiene un momento al ver a Butterfly, seguida de Suzuki, que se acerca con el té.) BUTTERFLY (sirviendo el té a Sharpless) Si vuestra gracia me lo permite. (Ella abre su abanico y, sonriendo tras él, señala a los otros dos.) ¡Qué personas tan pesadas! (Yamadori se levanta para irse) YAMADORI (suspirando) Adiós. Os dejo con el corazón lleno de dolor: pero sigo esperando... BUTTERFLY Es usted muy dueño. YAMADORI (Volviéndose hacia Butterfly al mismo tiempo que se va) ¡Ah, si quisierais!.... BUTTERFLY Lo malo es que no quiero... (Yamadori, despidiéndose de Sharpless, se va seguido por sus sirvientes y Goro. Butterfly continúa sonriendo detrás de su abanico. Sharpless se sienta en un taburete, con un aire serio y pide a Butterfly respetuosamente, que se siente a su lado. Una vez más saca la carta de su bolsillo, conmovido.) SHARPLESS Bueno, veamos. ¡Siéntese aquí! (Mostrando la carta) ¿Quiere leer conmigo esta carta? BUTTERFLY (quitándole la carta) ¡Démela! (besándola) Sobre la boca, (estrechándola contra su corazón) sobre el corazón... (A Sharpless con gentileza) Sois el mejor hombre del mundo. (Le devuelve la carta, acomodándose para escuchar con toda su atención) Empiece. SHARPLESS (leyendo) "Amigo, buscará usted a esa hermosa flor de muchacha..." BUTTERFLY (incapaz de contenerse) ¿Dice realmente eso? SHARPLESS (con seriedad) Sí, eso dice. Pero si a cada momento... BUTTERFLY (tranquilizándose, vuele a escuchar) Callo, callo. No diré nada más. SHARPLESS "Desde esa época feliz han pasado ya tres años..." BUTTERFLY (interrumpe la lectura) ¡Él también los ha contado! SHARPLESS (reanudando) "...y tal vez Butterfly ya no me recuerde." BUTTERFLY (sorprendida, volviéndose a Suzuki) ¿Que no le recuerdo? ¡Suzuki, díselo tú! (Repite escandalizada las palabras de la carta) "Ya no me recuerde" (Suzuki sale por la puerta izquierda llevándose el té) SHARPLESS (aparte) ¡Paciencia! (continúa leyendo) "Si todavía me quiere, si me espera...." BUTTERFLY (cogiendo la carta de la mano de Sharpless exclama con ternura) ¡Oh, qué dulces palabras! (besando la carta) ¡Bendita seas! SHARPLESS (retoma la lectura de la carta sin inmutarse, pero con voz temblorosa por la emoción) "Me pongo en sus manos, para que, con mucho cuidado y delicadeza, la prepare.... BUTTERFLY (excitada, pero contenta) Regresa... SHARPLESS ... para el golpe." BUTTERFLY (dando palmados de felicidad) ¿Cuándo? ¡Pronto! ¡Pronto! SHARPLESS (suspirando) Está bien (guardando la carta en el bolsillo) (Para sí) será mejor acabar ya... (Molesto) ¡Ese diablo de Pinkerton! (levantándose y mirando seriamente a Butterfly) Y bien, ¿qué haría usted, Madama Butterfly, si él decidiese no regresar nunca más? (Butterfly se levanta como si hubiese sido golpeada: entonces con la cabeza inclinada pregunta, con infantil sumisión, tartamudeando.) BUTTERFLY Podría hacer dos cosas: volver a divertir a la gente con mis canciones... o bien, mejor, morir. (Sharpless profundamente conmovido se acerca, muy nervioso, a Butterfly y con dulzura toma sus manos.) SHARPLESS Di strapparvi assai mi costa dai miraggi ingannatori. Accogliete la proposta di quel ricco Yamadori. BUTTERFLY (con voce rotta dal pianto e ritirando le mani) Voi, voi, signor, mi dite questo! Voi? SHARPLESS (imbarazzato) Santo Dio, come si fa? BUTTERFLY (batte le mani e Suzuki accorre) Qui, Suzuki, presto, presto, che Sua Grazia se ne va. (Suzuki entra frettolosa) SHARPLESS (fa per avviarsi ad uscire) Mi scacciate? BUTTERFLY (Butterfly, pentita, corre a Sharpless e singhiozzando lo trattiene) Ve ne prego: già l'insistere non vale. (congeda Suzuki, la quale va nel giardino) SHARPLESS (scusandosi) Fui brutale, non lo nego. BUTTERFLY (dolorosamente, portandosi la mano al cuore) Oh, mi fate tanto male, tanto male, tanto, tanto! (Butterfly vacilla; Sharpless fa per sorreggerla, ma Butterfly si domina subito) Niente, niente! Ho creduto morir. Ma passa presto come passan le nuvole sul mare. (prendendo una risoluzione) Ah! m'ha scordata? (Butterfly corre nella stanza di sinistra. Butterfly rientra trionfalmente tenendo il suo bambino seduto sulla spalla sinistra e lo mostra a Sharpless) (con entusiasmo) E questo? E questo? E questo, egli potrà pure scordare? (depone il bambino a terra e lo tiene stretto a sè) SHARPLESS (con emozione) Egli è suo? BUTTERFLY (indicando mano mano, con dolcezza e con un po' di agitazione) Chi vide mai a bimbo del Giappon occhi azzurrini? E il labbro? E i ricciolini d'oro schietto? SHARPLESS (sempre più commosso) È palese, e Pinkerton lo sa? BUTTERFLY No. No. (con passione) È nato quand'egli stava in quel suo gran paese. Ma voi (accarezzando il bimbo) gli scriverete che l'aspetta un figlio senza pari! E mi saprete dir s'ei non s'affretta per le terre e pei mari! (mettendo il bimbo a sedere sul cuscino e inginocchiandosi vicino a lui) (bacia teneramente il bambino) Sai cos'ebbe cuore di pensare (indicando Sharpless) quel signore? (pigliando il bimbo in braccio) Che tua madre dovrà prenderti in braccio ed alla pioggia e al vento andar per la città a guadagnarsi il pane e il vestimento. Ed alle impietosite genti la man tremante stenderà gridando: Udite, udite la triste mia canzon. A un infelice madre la carità, muovetevi a pietà.... (si alza, mentre il bimbo rimane seduto sul cuscino giocando con una bambola) E Butterfly, orribile destino, danzerà per te, E come fece già (rialza il bimbo e colle mani levate l o fa implorare) La Ghescia canterà! E la canzon giuliva e lieta in un sighiozzo finirà! (buttandosi a' ginocchi davanti a Sharpless) Ah! no, no! questo mai! questo mestier che al disonore porta! Morta! morta! Mai più danzar! Piuttosto la mia vita vo' troncar! Ah! Morta! (cade a terra vicino al bimbo che abbraccia strettamente ed accarezza con moto convulsivo) SHARPLESS (fra sè) (non può trattenere le lagrime) Quanta pietà! (vincendo la propria emozione, a Butterfly) Io scendo al piano. Mi perdonate? (Butterfly con atto gentile dà la mano a Sharpless che la stringe nelle sue con effusione.) BUTTERFLY (volgendosi al bimbo prende una mano e la mette in quella di Sharpless) A te, dagli la mano. SHARPLESS I bei capelli biondi! (lo bacia) Caro, come ti chiamano? BUTTERFLY (al bimbo, con grazia infantile) Rispondi: Oggi il mio nome è Dolore. Però dite al babbo, scrivendogli, che il giorno del suo ritorno, (alzandosi) Gioia, Gioia mi chiamerò! SHARPLESS Tuo padre lo saprà, te lo prometto...  SHARPLESS No sabe usted lo que me cuesta destruir todas sus ilusiones. Acepte usted la oferta de ese rico Yamadori. BUTTERFLY (Apartando sus manos y con la voz rota) ¡Usted! ¡Usted, señor, me dice esto! ¿Usted? SHARPLESS (incómodo) ¡Dios Santo! ¿Y qué hago ahora? BUTTERFLY (da unas palmadas y Suzuki acude) ¡Ven aquí Suzuki, deprisa, deprisa! Su gracia se marcha. (Suzuki entra apresuradamente.) SHARPLESS (preparándose para irse) ¿Me echa usted? BUTTERFLY (arrepentida por lo que ha dicho se acerca a Sharpless) Se lo ruego, no insista. (Ordena a Suzuki que se vaya) SHARPLESS (excusándose) He sido brutal, no lo niego. BUTTERFLY (llevándose la mano dolorosamente al corazón) ¡Oh, me ha hecho daño, mucho daño, mucho, mucho! (Butterfly se tambalea; Sharpless la sostiene pero ella se recupera) No es nada, nada. He creído morir, pero pasará enseguida, como pasan las nubes sobre el mar. (Tomando una resolución) Ah, ¿Así que me ha olvidado? (Ella corre hacia la habitación de la izquierda. Cuando vuelve trae triunfalmente a un niño sobre su hombro y se lo muestra a Sharpless) (Con entusiasmo) ¿Y esto? ¿Y esto? ¿Podrá olvidar esto también? (Pone al niño en el suelo manteniéndolo junto a ella.) SHARPLESS (con emoción) ¿Es suyo? BUTTERFLY (señalando con dulzura y un poco agitada) ¿Quién ha visto jamás en el Japón un niño que tenga los ojos azules? ¿Y esos labios? ¿Y esos rizos de oro puro? SHARPLESS (cada vez más conmovido) Es evidente. Y Pinkerton, ¿lo sabe? BUTTERFLY No. no. (Con pasión) Nació cuando él estaba en aquel gran país suyo. ¡Pero usted (Acariciando al niño) le escribirá para decirle que aquí le espera un hijo sin par! ¡Y ya me dirá usted si no se dará prisa en venir por tierra y por mar! (Sienta al niño en un almohadón y se arrodilla a su lado.) (Besa con ternura al niño) ¿Sabes qué se atrevió a pensar (al niño señalando a Sharpless) ese señor? (Cogiendo al niño en brazos) Que tu madre tendrá que cogerte en brazos y correr a la ciudad bajo la lluvia y el viento para ganar tu pan y tu ropa. Y a la gente sin piedad le extenderá la mano, gritando: escuchen, escuchen mi triste canción. Hacedle caridad a una madre infeliz ¡tened piedad de ella! (se levanta; el niño permanece en su almohadón jugando con un muñeco.) ¡Y Butterfly, terrible destino, bailará para ti! Y como ya lo hizo antaño... (Levanta de nuevo al niño y con las manos levantadas lo hace implorar) ¡la geisha cantará! Y la canción festiva y alegre acabará en un sollozo. (Arrodillándose ante Sharpless.) ¡Ah, no, eso jamás! ¡Ese oficio conduce al deshonor! ¡Antes muerta, muerta! ¡Nunca más danzar! Antes pondré fin a mi vida. ¡Ah, muerta! (Cae al suelo al lado del niño besándolo apasionadamente con gesto compulsivo.) SHARPLESS (para sí) (Incapaz de contener sus lágrimas) ¡Cuánta piedad me inspira! (Venciendo su emoción, a Butterfly) Debo marcharme. ¿Me perdona usted? (Butterfly gentilmente tiende la mano a Sharpless que la aprieta efusivamente) BUTTERFLY (Volviéndose al niño, toma su mano y se la da a Sharpless.) Vamos, dale la mano. SHARPLESS ¡Que hermosos cabellos rubios! (besando al niño) Querido, ¿como te llamas? BUTTERFLY (al niño, con gracia infantil) Responde: hoy mi nombre es "Dolor". Pero decidle a papá, cuando le escribáis, que el día de su regreso, (Levantándose) mi nombre será "Alegría", "Alegría". SHARPLESS Tu padre lo sabrá, te lo prometo. (fa un saluto a Butterfly ed esce rapidamente dalla porta di destra) SUZUKI (di fuori, gridando) Vespa! Rospo maledetto! (entra trascinando con violenza Goro che tenta inutilmente di sfuggirle.) (Grido acuto di Goro.) BUTTERFLY (a Suzuki) Che fu? SUZUKI Ci ronza intorno il vampiro! e ogni giorno ai quattro venti spargendo va che niuno sa chi padre al bimbo sia! (lascia Goro) GORO (protestando, con voce di paura) Dicevo... solo... che là in America (avvicinandosi al bambino e indicandolo) quando un figliolo è nato maledetto (Butterfly istintivamente si mette innanzi al bambino, come per difenderlo.) trarrà sempre reietto la vita fra le genti! (grido selvaggio di Butterfly, corre presso al reliquario e prende il coltello che sta appeso) BUTTERFLY (con voce selvaggia) Ah! tu menti! menti! menti! Ah! menti! (afferra Goro, che cade a terra, e minaccia d'ucciderlo. Goro emette grida fortissime, disperate, prolungate.) Dillo ancora e t'uccido! SUZUKI No! (intromettendosi: poi, spaventata a tale scena, prende il bimbo e lo porta nella stanza a sinistra) BUTTERFLY (lo respinge col piede) Va via! (Goro fugge. Butterfly rimane immobile come impietrita. Butterfly si scuote a poco a poco e va a riporre il coltello.) (volgendo commossa il pensiero al suo bambino) Vedrai, piccolo amor, mia pena e mio conforto, mio piccolo amor... Ah! vedrai che il tuo vendicator (esaltandosi) ci porterà lontano, lontan, nella sua terra, lontan ci porterà (Colpo di cannone sulla scena) SUZUKI Il cannone del porto! (Butterfly e Suzuki corrono verso il terrazzo.) Una nave da guerra... BUTTERFLY Bianca, bianca... il vessillo Americano delle stelle... Or governa per ancorare. (prende sul tavolino un cannocchiale e corre sul terrazzo ad osservare. Tutta tremante per l'emozione, appunta il cannocchiale verso il porto e dice a Suzuki:) Reggimi la mano ch'io ne discerna il nome, Il nome, il nome. Eccolo: Abramo Lincoln! (dà il cannocchiale a Suzuki e rientra nella stanza in preda a una grande esaltazione) Tutti han mentito! tutti, tutti! sol io lo sapevo, sol io che l'amo. (a Suzuki) Vedi lo scimunito tuo dubbio? È giunto! è giunto! è giunto! proprio nel punto che ognun diceva: piangi e dispera... Trionfa il mio amor! il mio amor; la mia fe' trionfa intera: ei torna e m'ama! (giubilante, corre sul terrazzo. A Suzuki che l'ha seguita sul terrazzo) Scuoti quella fronda di ciliegio e m'innonda di fior. Io vo' tuffar nella pioggia odorosa l'arsa fronte. (singhiozzando per tenerezza) SUZUKI (calmandola) Signora, quetatevi... quel pianto... BUTTERFLY (ritorna con Suzuki nella stanza) No, rido, rido! Quanto lo dovremo aspettar? Che pensi? Un'ora! SUZUKI Di più! BUTTERFLY Due ore forse. (aggirandosi per la stanza) Tutto, tutto sia pien di fior, come la notte è di faville. (accenna a Suzuki di andare nel giardino) Va pei fior. SUZUKI (dal terrazzo) Tutti i fior? BUTTERFLY (a Suzuki gaiamente) Tutti i fior, tutti, tutti. Pesco, viola, gelsomin, quanto di cespo, o d'erba, o d'albero fiorì. SUZUKI (nel giardino ai piedi del terrazzo) Uno squallor d'inverno sarà tutto il giardin! (coglie fiori nel giardino) BUTTERFLY Tutta la primavera voglio che olezzi qui. SUZUKI (dal giardino) Uno squallor d'inverno sarà tutto il giardin. (appare ai piedi del terrazzo con un fascio di fiori che sporge a Butterfly) A voi signora. BUTTERFLY (prendendo i fiori dalle mani di Suzuki) Cogline ancora. (Butterfly dispone i fiori nei vasi, mentre Suzuki scende ancora nel giardino.) (Hace un saludo a Butterfly y se va apresuradamente) SUZUKI (gritando fuera de escena) ¡Víbora! ¡Sapo maldito! (Suzuki entra sujetando a Goro que intenta escapar.) (Grito agudo de Goro) BUTTERFLY (a Suzuki) ¿Que sucede? SUZUKI ¡Nos ronda alrededor este vampiro! Y esparce a los cuatro vientos que ¡nadie sabe quien es el padre del niño! (Suelta a Goro) GORO (protestando con temor) Yo sólo... he dicho.... que allí en América, (Acercándose al niño y señalándolo) cuando un niño nace maldito... (Butterfly, instintivamente, se pone delante del niño) ¡Es rechazado por todos! (Con un grito, Butterfly corre hacia el relicario y coge la daga que cuelga de él.) BUTTERFLY (con voz desgarrada) ¡Ah, mientes, mientes, mientes! ¡Ah, mientes! (Butterfly sujeta a Goro; él cae; ella le amenaza con la daga y él grita con fuerza, desesperado.) ¡Repítelo y te mato! SUZUKI ¡No! (Suzuki interviene pero asustada coge al niño y lo lleva a la otra habitación.) BUTTERFLY (empuja a Goro con el pie) ¡Vete de aquí! (Goro se va. Butterfly permanece inmóvil un momento; luego volviendo en sí, devuelve la daga a su sitio.) (Volviendo conmovida el pensamiento al niño) Ya verás, pequeño amor mío, mi pena y mi consuelo, mi pequeño amor, ya verás como tu vengador (Exaltándose) nos llevará lejos, muy lejos, nos llevara, a su tierra lejana. (Se oye un cañonazo.) SUZUKI ¡El cañón del puerto! (Butterfly y Suzuki corren hacia la terraza) ¡Un barco de guerra!... BUTTERFLY Es blanco.... blanco... con la bandera americana .... Está maniobrando para echar el ancla. (Coge un catalejo de la mesa y corre a la terraza para mirar. Está temblando de excitación, dirige el catalejo hacia el puerto y le dice a Suzuki ) Sosténme la mano, para que pueda distinguir el nombre... ¡Ahí está: Abraham Lincoln! (Le da el catalejo a Suzuki y entra en la habitación llena de alegría.) ¡Todos han mentido! ¡Todos! Sólo yo lo sabia, sólo yo, que le amo. (a Suzuki) ¿Ves qué estúpidas eran tus dudas? ¡Ha llegado! Justo en el momento en que todos decían: llora y desespérate... ¡Triunfa mi amor! ¡Mi amor! Mi fidelidad ha triunfado: ¡él vuelve y me ama! (Jubilosa corre a la terraza. Dice a Suzuki que la ha seguido) Sacude esa rama del cerezo e inúndame de flores, quiero sumergir en esa lluvia olorosa mi frente ardiente. (Sollozando de ternura) SUZUKI (tratando de calmarla) Señora, tranquilizaos. Ese llanto... BUTTERFLY (entrando en la casa con Suzuki) ¡No, no! ¡Me río, me río! ¿Cuánto tendremos que esperarle? ¿Qué crees? ¿Una hora? SUZUKI Más tiempo. BUTTERFLY Quizá dos horas. (Dando vueltas por la habitación) Todo, que todo esté lleno de flores, como lo está de estrellas la noche. (indica a Suzuki que salga al jardín) ¡Ve a buscar flores! SUZUKI (desde la terraza) ¿Todas las flores que hay? BUTTERFLY (A Suzuki con alegría) ¡Todas las flores, todas, todas! De melocotonero, violetas, jazmines, todo lo que haya florecido en el césped o en los árboles. SUZUKI (desde el jardín al pie de la terraza) ¡El jardín quedará tan pelado como en invierno! (coge las flores del jardín) BUTTERFLY Quiero que aquí se huela el perfume de toda la primavera. SUZUKI (desde el jardín) ¡El jardín quedará tan pelado como en invierno! (aparece al pie de la terraza con un ramo de flores que da a Butterfly) Tomad, señora. BUTTERFLY (tomando las flores) ¡Coge más! (Butterfly pone las flores en jarrones mientras Suzuki vuelve al jardín.) SUZUKI (dal giardino) Soventi a questa siepe veniste a riguardare lungi, piangendo nella deserta immensità. BUTTERFLY Giunse l'atteso, nulla più chiedo al mare; diedi pianto alla zolla, essa i suoi fior mi dà. SUZUKI (appare nuovamente sul terrazzo colle mani piene di fiori) Spoglio è l'orto. BUTTERFLY Spoglio è l'orto? Vien, m'aiuta. SUZUKI Rose al varco della soglia (Butterfly e Suzuki spargono fiori ovunque) BUTTERFLY, SUZUKI Tutta la primavera voglio che olezzi qui. Seminiamo intorno april, SUZUKI Tutta la primavera, tutta, tutta. Gigli? viole? BUTTERFLY (gettando fiori) Tutta la primavera voglio che olezzi qui... intorno, intorno spandi. SUZUKI Seminiamo intorno april. BUTTERFLY Seminiamo intorno april. Il suo sedil s'inghirlandi, SUZUKI Gigli, rose spandi, BUTTERFLY ...di convolvi s'inghirlandi. BUTTERFLY, SUZUKI (gettando fiori mentre colla persona seguono il ritmo con un blando ondeggiare di danza) Gettiamo a mani piene mammole e tuberose, corolle di verbene, petali d'ogni fior! Corolle di verbene, petali d'ogni fior! (Suzuki dispone due lampade vicino alla toeletta dove si accoscia Butterfly.) BUTTERFLY (a Suzuki) Or vienmi ad adornar. No! pria portami il bimbo. (Suzuki va nella stanza a sinistra e porta il bambino che fa sedere vicino a Butterfly, mentre questa si guarda in un piccolo specchio a mano e dice tristemente:) non son più quella! Troppi sospiri la bocca mandò, e l'occhio riguardò nel lontan troppo fiso. (a Suzuki) Dammi sul viso un tocco di carminio (prende un pennello e mette del rosso sulle guance del suo bimbo) ed anche a te, piccino, perché la veglia non ti faccia vote per pallore le gote. SUZUKI (invitandola a stare tranquilla) Non vi movete, che v'ho a ravviare i capelli. BUTTERFLY (sorridendo a questo pensiero) Che ne diranno! E lo zio Bonzo? (con una punta di stizza) già del mio danno tutti contenti! (sorridente) E Yamadori coi suoi languori! Beffati, scornati, beffati, spennati gli ingrati! SUZUKI (ha terminato la toeletta) È fatto. BUTTERFLY (a Suzuki) L'obi che vestii da sposa. Quà' ch'io lo vesta. (Mentre Butterfly indossa la veste, Suzuki mette l'altra al bambino) BUTTERFLY Vo' che mi veda indosso il vel del primo dì! (a Suzuki, che ha finito d'abbigliare il bambino) E un papavero rosso nei capelli. (Suzuki punta il fiore nei capelli di Butterfly,) Così. (con grazia infantile fa cenno a Suzuki di chiudere lo shosi.) Nello shosi or farem tre forellini per riguardar, e starem zitti come topolini ad aspettar... (Scende sempre più la notte. Suzuki chiude lo shosi nel fondo. Butterfly conduce il bambino presso lo shosi e fa tre fori nello shosi: uno alto per sè, uno più basso per Suzuki ed il terzo ancor più basso pel bimbo, che fa sedere su di un cuscino, accennandogli di guardare attento fuori del foro preparatogli. Suzuki dopo aver portato le due lampade vinico alle shosi, si accoscia e spia essa pure all'esterno. Butterfly si pone innanzi al foro più alto e spiando da esso rimane immobile, rigida come una statua; il bimbo, che sta fra la madre e Suzuki, guarda fuori curiosamente. È notte; i raggi lunari illuminano dall'esterno lo shosi. Il bimbo si addormenta, rovesciandosi all'indietro, disteso sul cuscino e Suzuki si addormenta pure, rimandando accosciata: solo Butterfly rimane sempre ritta ed immobile. Da lontano si sentono le che cantano a bocca chiusa. Cala lentamente il sipario.) SUZUKI (desde el jardín) Frecuentemente veníais a este seto para mirar a lo lejos, llorando ante la desierta inmensidad. BUTTERFLY Ya llegó el que yo esperaba; ya nada más le pido al mar; le di mi llanto a la tierra, y ella me da sus flores. SUZUKI (Aparece de nuevo en la terraza con las manos llenas de flores) Ya está desnudo el huerto. BUTTERFLY ¿Ya está desnudo? ¡Ven, ayúdame! SUZUKI Pongamos rosas en el umbral. (ponen flores por todas partes) AMBAS Quiero que toda la primavera se pueda oler aquí. Sembremos de abril todo el contorno. SUZUKI Toda la primavera, toda, toda. ¿Lirios? ¿Violetas? BUTTERFLY (tirando flores) Quiero que toda la primavera se pueda oler aquí.... Espárcelas, espárcelas a tu derredor. SUZUKI Sembremos de abril todo el contorno. BUTTERFLY Sembremos de abril todo el contorno. Que se engalane su asiento... SUZUKI Esparce lirios y rosas. BUTTERFLY ....con guirnaldas de enredadera. BUTTERFLY, SUZUKI (arrojan flores, mientras se mueven siguiendo el ritmo con un suave ondear de danza) ¡Echemos a manos llenas violetas y nardos, corolas de verbena y pétalos de toda clase de flores! ¡Corolas de verbena y pétalos de toda clase de flores! (Butterfly se sienta en su tocador, y Suzuki le acerca dos lámparas.) BUTTERFLY (a Suzuki) Ahora ven a arreglarme. ¡No, primero tráeme al niño! (Suzuki va a la habitación de la izquierda y trae al niño, sentándolo cerca de Butterfly, mientras se mira tristemente en el espejo y dice) ¡Ya no soy la misma! Demasiados suspiros ha exhalado esa boca... y mis ojos han estado mirando demasiado fijamente a lo lejos. (A Suzuki) Ponme en la cara un toque de carmín, (Coge un pincel y pone un poco de carmín en las mejillas de su niño) y también a ti, pequeño, para que el estar en vela no te deje las mejillas pálidas SUZUKI (Invitándola a tranquilizarse) No os mováis, que voy a arreglaros el pelo. BUTTERFLY (sonriendo) ¿Y qué dirán ahora? ¿Y el tío bonzo? (Con un poco de malicia) ¡Tan contentos como estaban de mi desgracia! (Sonriendo) ¿Y ese Yamadori con sus languideces? ¡Burlados, abochornados, esos ingratos sinvergüenzas! SUZUKI (terminando de arreglarla) Ya he terminado. BUTTERFLY (A Suzuki) El cinturón nupcial. Tráelo para que me lo ponga. (Mientras Butterfly se pone el vestido, Suzuki le pone otro al niño) BUTTERFLY Quiero que me vea con el velo del primer día. (A Suzuki que ha acabado de vestir al niño) Y una amapola roja en el pelo Así. (Suzuki pone una flor en el cabello de Butterfly.) Así (Con gracia infantil hace que Suzuki cierre el shosi) En el shosi haremos tres agujeritos para mirar, y estaremos callados, como ratoncitos esperando... (Cae la noche. Suzuki cierra el panel de detrás. Butterfly lleva al niño hasta la mampara y comienza a hacer tres agujeros uno para ella, otro para Suzuki y el más bajo para el niño. Hecho esto se sienta en un almohadón mirando cuidadosamente desde su mirilla. Suzuki trae las dos lámparas; después se agacha y mira hacia afuera. Mientras Butterfly permanece inmóvil como una estatua mirando por la mirilla, el niño, que está entre Suzuki y su madre, mira curiosamente. Es de noche. La luz de la luna resplandece a través del panel de papel. Un rayo de luna ilumina la parte externa del panel. El niño y Suzuki se quedan dormidos. Sólo Butterfly se mantiene despierta, observando inmóvil. Se oye a lo lejos unas voces que cantan a boca cerrada. Cae lentamente el telón) ATTO TERZO (S'alza il sipario.) (Butterfly, sempre immobile, spia al di fuori; il bimbo, rovesciato sul cuscino, dorme e dorme pure Suzuki, ripiegata sulla persona.) MARINAI (della baia, lontanissimi) Oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! oh eh! (Rumori di catene, di ancore e di manovre marinaresche. Fischi d'uccelli dal giardino. Comincia l'alba. L'alba sorge rosea. Spunta l'aurora. Al di fuori risplende il sole.) SUZUKI (svegliandosi di soprassalto) Già il sole! (si alza, va verso Butterfly e le batte sulla spalla) Cio-cio-san... BUTTERFLY (si scuote e fidente dice:) Verrà, verrà, vedrai. (vede il bimbo addormentato e lo prende sulle braccia, avviandosi verso la stanza a sinistra) SUZUKI Salite a riposare, affranta siete al suo venire... vi chiamerò. BUTTERFLY (salendo la scaletta) Dormi amor mio, dormi sul mio cor. Tu se con Dio ed io col mio dolor... A te i rai degli astri d'or. Bimbo mio dormi! (entra nella camera a sinistra) SUZUKI (mestamente, crollando la testa) Povera Butterfly! BUTTERFLY (voce un po' lontana) Dormi amor mio, dormi sul mio cor. (voce più lontana) Tu sei con Dio ed io col mio dolor. SUZUKI Povera Butterfly! (si batte lievemente all'uscio d'ingresso.) Chi sia? (si batte più forte. Suzuki va ad aprire lo shosi nel fondo.) (grida, per la grande sorpresa) Oh! SHARPLESS (sul limitare dell'ingresso fa cenni a Suzuki di silenzio) Stz! PINKERTON (raccomanda a Suzuki di tacere) Zitta! zitta! SHARPLESS Zitta! zitta! (Pinkerton e Sharpless entrano cautamente in punta di piedi.) PINKERTON (premurosamente a Suzuki) Non la destar. SUZUKI Era stanca sì tanto! Vi stette ad aspettare tutta la notte col bimbo. PINKERTON Come sapea? SUZUKI Non giunge da tre anni una nave nel porto, che da lunge Butterfly non ne scruti il color, la bandiera. SHARPLESS (a Pinkerton) Ve lo dissi? SUZUKI (per andare) La chiamo... PINKERTON (fermando Suzuki) No: non ancor. SUZUKI (indicando la stanza fiorita) Lo vedete, ier sera, la stanza volle sparger di fiori. SHARPLESS (commosso, a Pinkerton) Ve lo dissi? PINKERTON (turbato) Che pena! SUZUKI (Suzuki sente rumore nel giardino, va a guardare fuori ed esclama con meraviglia:) Chi c'è là fuori nel giardino? Una donna! PINKERTON (va da Suzuki e la riconduce sul davanti, raccomandandole di parlare sottovoce) Zitta! SUZUKI (agitata) Chi è? chi è? SHARPLESS Meglio dirle ogni cosa... SUZUKI (sgomenta) Chi è? chi è? PINKERTON (imbarazzato) È venuta con me. SUZUKI Chi è? chi è? SHARPLESS (con forza repressa ma deliberatamente) È sua moglie! SUZUKI (sbalordita, alza le braccia al cielo, poi si precipita in ginocchio colla faccia a terra) Anime sante degli avi! Alla piccina s'è spento il sol, s'è spento il sol!... SHARPLESS (calma Suzuki e la solleva da terra) Scegliemmo quest'ora mattutina per ritrovarti sola, Suzuki, e alla gran prova un aiuto, un sostegno cercar con te. SUZUKI (desolata) Che giova? Che giova? (Sharpless prende a parte Suzuki e cerca colla persuasione di averne il consenso, mentre Pinkerton, sempre più agitato, si aggira per la stanza ed osserva) SHARPLESS Io so che alle sue pene non ci sono conforti! Ma del bimbo conviene assicurar le sorti! PINKERTON Oh, l'amara fragranza di questi fior, velenosa al cor mi va. SHARPLESS La pietosa che entrar non osa materna cura del bimbo avrà SUZUKI O, me trista! E volete ch'io chieda ad una madre...ACTO TERCERO (Se levanta el telón) (Butterfly, inmóvil, observa el exterior a través de su mirilla. El pequeño continúa durmiendo, Suzuki está durmiendo en el suelo.) MARINEROS (desde la bahía, muy lejos) ¡Oh eh, oh eh, oh eh! ¡Oh eh, oh eh, oh eh! ¡Oh eh, oh eh, oh eh! ¡Oh eh, oh eh, oh eh! ¡Oh eh, oh eh, oh eh! (Rumores de maniobras marineras. Sonidos de pájaros en el jardín. Amanece, el sol aparece iluminando la habitación con tintes rojos) SUZUKI (despertando con un sobresalto) ¡Ya ha salido el sol! (Se levanta y va hacia Butterfly y le toca en el hombro) Cio-Cio-San... BUTTERFLY (se sobresalta y confiada dice) Vendrá, vendrá,.. ya verás. (Viendo al niño dormir, lo coge en brazos y lo lleva a la habitación de la izquierda.) SUZUKI Id a descansar; estáis agotada... En cuanto llegue os llamaré. BUTTERFLY (subiendo la escalera) Amor mío, duerme sobre mi corazón. Tú estás con Dios y yo con mi dolor. Sobre ti brillan rayos de oro. ¡Niño mío, duerme! (Entra en la habitación) SUZUKI (tristemente, sacudiendo la cabeza) ¡Pobre Butterfly! BUTTERFLY (voz un poco lejana) Amor mío, duerme sobre mi corazón. (Voz más lejana) Tú estas con Dios y yo con mi dolor. SUZUKI ¡Pobre Butterfly! (Alguien llama a la puerta.) ¿Quién será? (Llaman más fuerte. Suzuki va a abrir el panel de la puerta del fondo) (Grita, retrocede sorprendida.) ¡Oh! SHARPLESS (Al entrar hace señas a Suzuki de que guarde silencio) ¡Chtt! PINKERTON (le indica a Suzuki que se calle) ¡Calla! ¡Calla! SHARPLESS ¡Calla! ¡Calla! (Pinkerton y Sharpless entran despacio, de puntillas) PINKERTON (rápidamente a Suzuki) No la despiertes. SUZUKI Estaba tan cansada. Os ha estado esperando toda la noche con el niño. PINKERTON ¿Y cómo lo sabía? SUZUKI Desde hace tres años, no llega al puerto una nave que Butterfly no escrute de lejos, para indagar el color, la bandera. SHARPLESS (a Pinkerton) ¿No os lo había dicho? SUZUKI (Comienza a andar) La llamaré... PINKERTON (Parando a Suzuki) ¡No, todavía no! SUZUKI (señala la habitación florida) ¿Lo ve usted? Anoche llenó la habitación de flores. SHARPLESS (conmovido, a Pinkerton) ¿No os lo había dicho? PINKERTON (turbado) ¡Qué pena! SUZUKI (oyendo un ruido en el jardín, va a mirar afuera y exclama) sorprendida) ¿Quién hay en el jardín?... ¡Una mujer! PINKERTON (va hacia Suzuki y la acompaña hacia delante, recomendándole que hable en voz baja) ¡Calla! SUZUKI (agitada) ¿Quién es? ¿Quién es? SHARPLESS Será mejor decírselo todo... SUZUKI (asustada) ¿Quién es? ¿Quién es? PINKERTON (con embarazo) Ha venido conmigo. SUZUKI ¿Quién es? ¿Quién es? SHARPLESS (deliberadamente) Es su esposa. SUZUKI (levanta los brazos al cielo y cae de rodillas con la cara en tierra) ¡Almas santas de los antepasados! ¡A la pequeña se le ha apagado el sol, se le ha apagado el sol!... SHARPLESS (calmando a Suzuki y levantándola) Hemos escogido esta hora matutina para encontrarte sola, Suzuki, y para buscar en ti una ayuda, para que soporte la gran prueba SUZUKI (desolada) ¿De qué sirve? ¿Para qué? (Sharpless lleva a Suzuki hacia un lado y trata de persuadirla para que les ayude; mientras tonto, Pinkerton, va de aquí para allá) SHARPLESS Ya sé que para sus penas no hay consuelo posible. Pero hay que asegurar el futuro del niño. PINKERTON La amarga fragancia de estas flores, llega como un veneno a mi corazón. SHARPLESS Esa mujer piadosa, que no se atreve a entrar, cuidará al niño como una madre. SUZUKI ¡Oh, triste de mí! Y quieren que yo le pida a una madre... PINKERTON Immutata è la stanza dei nostri amor... SHARPLESS Suvvia, parla... PINKERTON Ma un gel di morte vi sta. SHARPLESS .. Con quella pia e conducila qui. SUZUKI ..e volete ch'io chieda ad una madre... PINKERTON (va verso il simulacro di Buddha, vede il proprio ritratto) Il mio ritratto. SUZUKI Oh! me trista! SHARPLESS S'anche la veda Butterfly, non importa. PINKERTON Tre anni son passati, SHARPLESS Anzi, meglio se accorta del vero si facesse alla sua vista, Suvvia, parla, ecc. SUZUKI Oh! me trista! PINKERTON ...e noverati n'ha i giorni e l'ore! (Suzuki spinta da Sharpless va nel giardino a raggiungere Mistress Pinkerton) SHARPLESS Vien, Suzuki, vien! PINKERTON (vinto dall'emozione e non potendo trattenere il pianto si avvicina a Sharpless e gli dice risolutamente:) Non posso rimaner, SUZUKI (andandosene) Oh! me trista! PINKERTON Sharpless, v'aspetto per via. SHARPLESS Non ve l'avevo detto? PINKERTON Datele voi qualche soccorso: mi struggo dal rimorso SHARPLESS Vel dissi? vi ricorda? quando la man vi diede: "badate! Ella ci crede" e fui profeta allor! Sorda ai consigli, sorda ai dubbi, vilipesa nell'ostinata attesa raccolse il cor. PINKERTON Sì, tutto in un istante io vedo il fallo mio e sento che di questo tormento tregua mai non avrò, mai non avrò! no! SHARPLESS Andate: il triste vero da sola apprenderà. PINKERTON (dolcemente con rimpianto) Addio fiorito asil, di letizia e d'amor. Sempre il mite suo sembiante con strazio atroce vedrò. SHARPLESS Ma or quel sincero presago è già. PINKERTON Addio, fiorito asil, SHARPLESS Vel dissi, vi ricorda? e fui profeta allor. PINKERTON Non reggo al tuo squallor, Fuggo, fuggo: son vil! SHARPLESS Andate, il triste vero apprenderà. (Pinkerton strette le mani al Console, esce rapidamente dal fondo: Sharpless crolla tristemente il capo. Suzuki viene dal giardino seguita da Kate che si ferma ai piedi del terrazzo.) KATE (con dolcezza a Suzuki) Glielo dirai? SUZUKI (risponde a testa bassa, senza scomporsi dalla sua rigidezza) Prometto. KATE E le darai consiglio d'affidarmi? SUZUKI Prometto. KATE Lo terrò come un figlio. SUZUKI Vi credo. Ma bisogna ch'io le sia sola accanto. Nella grande ora... sola! Piangerà tanto tanto! piangerà tanto! BUTTERFLY (voce lontana dalla camera a sinistra, chiamando) Suzuki! (più vicina) Suzuki! Dove sei? Suzuki! (appare alla porta socchiusa; Kate per non essere vista si allontana nel giardino) SUZUKI Son qui... pregavo e rimettevo a posto. No... (si precipita per impedire a Butterfly di entrare) no, no, no, no, non scendete... (Butterfly entra precipitosa, svincolandosi da Suzuki che cerca invano di tratteneria.) (gridando) no, no, no. BUTTERFLY (aggirandosi per la stanza con grande agitazione, ma giubilante) È qui, è qui... dov'è nascosto? è qui, è qui... (scorgendo Sharpless) Ecco il Console. (sgomenta, cercando Pinkerton) e dove? dove? (dopo aver guardato da per tutto, in ogni angolo, nella piccola alcova e dietro il paravento, sgomenta si guarda attorno) Non c'è! (Vede Kate nel giardino e guarda fissamente Sharpless) (a Sharpless) Quella donna? Che vuol da me? Niuno parla... (Suzuki piange silenziosamente.) (sorpresa) Perché piangete? (Sharpless si avvicina a Butterfly per parlarle; questa teme di capire e si fa piccina come una bimba paurosa.) No: non ditemi nulla, nulla... forse potrei cader morta sull'attimo... (con bontà affettuosa ed infantile a Suzuki) Tu, Suzuki, che sei tanto buona, non piangere! e mi vuoi tanto bene, un Si, un No, di' piano: Vive? SUZUKI Sì. (come se avesse ricevuto un colpo mortale: irrigidita) BUTTERFLY Ma non viene più. Te l'han detto! (Suzuki tace, irritata al silenzio di Suzuki) Vespa! Voglio che tu risponda. SUZUKI Mai più. BUTTERFLY (con freddezza) Ma è giunto ieri? PINKERTON No ha cambiado la habitación de nuestros amores... SHARPLESS Vamos, habla... PINKERTON Pero hay un frío de muerte. SHARPLESS ... con esa piadosa mujer y tráela aquí. SUZUKI ...y quieren que yo le pida a una madre... PINKERTON (Va hacia una estatua de Buda, y ve un retrato suyo) Mi retrato. SUZUKI ¡Ah! ¡Triste de mí! SHARPLESS No importa que Butterfly la vea. PINKERTON Han pasado tres años... SHARPLESS Incluso sería mejor que al verla se diera cuenta de la verdad: Anda, habla, etc. SUZUKI ¡Ah! ¡Triste de mí! PINKERTON ... y ha contado los días y sus horas! . (Suzuki va hacia el jardín para traer a Kate Pinkerton) SHARPLESS ¡Ven, Suzuki, ven! PINKERTON (Vencido por la emoción y no pudiendo retener el llanto, se acerca a Sharpless y le dice) ¡No puedo quedarme aquí!... SUZUKI (yéndose) ¡Ah, triste de mí! PINKERTON ... Sharpless, le esperaré en la calle. SHARPLESS ¿No se lo había dicho? PINKERTON Intente usted ayudarla, me siento morir de remordimientos. SHARPLESS Se lo dije. ¿Se acuerda? Cuando la desposó, le dije a usted: tenga cuidado, que ella va en serio. Y fui profeta entonces. Sorda ante los consejos, sorda ante las dudas, vilipendiada, cerró su corazón en su obstinada espera. PINKERTON Sí, ahora comprendo todo mi error, siento que de este tormento ¡no me liberaré jamás, no! SHARPLESS Márchese. La triste verdad conocerá por sí sola... PINKERTON (dulcemente con añoranza) Adiós, florecido refugio de la alegría y del amor. Tu apacible rostro, siempre veré con remordimientos atroces. SHARPLESS ...mas ahora su corazón ya lo intuye. PINKERTON ¡Adiós, florecido refugio! SHARPLESS Se lo dije....¿se acuerda? Y fui profeta entonces. PINKERTON ¡No puedo soportar su desolación! ¡Huyo, huyo! ¡Soy un cobarde! SHARPLESS Márchese, la triste verdad conocerá por sí sola. (Pinkerton da la mano a Sharpless y se va deprisa. Sharpless sacude tristemente la cabeza. Suzuki entra procedente del jardín, seguida por Kate, que se detiene en la terraza.) KATE (con dulzura a Suzuki) ¿Se lo dirás? SUZUKI (responde con la cabeza baja, pero sin que desaparezca su rigidez) Se lo prometo. KATE ¿Y le aconsejarás que me lo confíe? SUZUKI Se lo prometo. KATE Lo cuidaré como a un hijo. SUZUKI Lo creo. Pero será necesario que en el gran momento esté yo a solas con ella ... ¡sola! ¡Llorará tanto! ¡Tanto! BUTTERFLY (llamando con voz lejana desde la habitación de la izquierda) ¡Suzuki! (Más cerca) ¡Suzuki! ¿Dónde estás? ¡Suzuki! (Butterfly aparece por la puerta y Kate sin ser vista sale al jardín.) SUZUKI Estoy aquí... Rezaba y ordenaba las cosas. (tratando de impedir que Butterfly entre) No... no..., no bajéis... (Butterfly entra en la habitación apartando a Suzuki) (Gritando) ¡No, no, no! BUTTERFLY (examina la habitación por todas partes agitada pero jubilosa.) ¡Está aquí!...¡está aquí!... ¿Dónde está escondido? ¡Está aquí, está aquí!... (viendo a Sharpless) Aquí está el cónsul... (Buscando a Pinkerton) Y ¿dónde? ¿dónde? (Después de mirar por todas partes, en cada ángulo de la pequeña habitación y detrás del biombo) ¡No está! (Viendo a Kate en el jardín, mira fijamente a Sharpless) (a Sharpless) ¡Esa mujer! ¿Qué quiere de mí? ¡Nadie dice nada! (Suzuki solloza silenciosamente) (Sorprendida) ¿Por qué lloras? (Sharpless se acerca a Butterfly para hablar con ella. De repente parece una niña asustada) No, no me diga nada... nada... Podría caerme muerta al instante. (Con bondad afectuosa a Suzuki) Tú, Suzuki, que eres tan buena ¡no llores! Tú que me quieres tanto, con un sí o un no, dime, bajito... ¿Vive? SUZUKI Sí. (Como si hubiera recibido un golpe mortal: rígida) BUTTERFLY Pero ya no vendrá. ¡Te lo han dicho! (Suzuki calla. Butterfly irritada) ¡Víbora! Quiero que me contestes. SUZUKI Nunca más. BUTTERFLY (con frialdad) Pero... ¿llegó ayer? SUZUKI Si BUTTERFLY (che ha capito, guarda Kate, quasi affascinata) Ah! quella donna mi fa tanta paura! tanta paura! SHARPLESS È la causa innocente d'ogni vostra sciagura. Perdonatele. BUTTERFLY (comprendendo, grida:) Ah! è sua moglie! (con voce calma) Tutto è morto per me! tutto è finito! Ah! SHARPLESS Coraggio. BUTTERFLY Voglion prendermi tutto! (disperata) il figlio mio! SHARPLESS Fatelo pel suo bene il sacrifizio... BUTTERFLY (disperata) Ah! triste madre! triste madre! Abbandonar mio figlio! (rimane immobile. calma) E sia! A lui devo obbedir! KATE (che si è avvicinata timidamente al terrazzo, senza entrare nella stanza) Potete perdonarmi, Butterfly? BUTTERFLY Sotto il gran ponte del cielo non v'è donna di voi più felice. Siatelo sempre; non v'attristate per me. KATE (a Sharpless, che le si è avvicinato) Povera piccina! SHARPLESS (assai commosso) È un immensa pietà! KATE E il figlio lo darà? BUTTERFLY (che ha udito, dice con solennità e spiccando le parole:) A lui lo potrò dare se lo verrà a cercare. (con intenzione, ma con grande semplicità) Fra mezz'ora salite la collina. (Suzuki accompagna Kate e Sharpless che scono dal fondo. Butterfly cade a terra, piangendo; Suzuki s'affretta a soccorrerla.) SUZUKI (mettendo una mano sul cuore di Butterfly) Come una mosca prigioniera l'ali batte il piccolo cuor! (Butterfly si rinfranca poco a poco: vedendo che è giorno fatto, si scioglie da Suzuki, e le dice:) BUTTERFLY Troppa luce è di fuor, e troppa primavera. Chiudi. (Suzuki va a chiudere lo shosi, in modo che la camera rimane quasi in completa oscurità. Suzuki ritorna verso Butterfly.) Il bimbo ove sia? SUZUKI Giuoca... Lo chiamo? BUTTERFLY (con angoscia) Lascialo giuocar, lascialo giuocar. Va a fargli compagnia. SUZUKI (piangendo) Resto con voi. BUTTERFLY (risolutamente, battendo forte le mani) Va, va. Te lo comando. (Fa alzare Suzuki, che piange disperatamente, e la spinge fuori dell'uscio di sinistra. Butterfly si inginocchia davanti all'immagine di Buddha. Butterfly rimane immobile, assorta in doloroso pensiero, ancora si odono i singhiozzi di Suzuki, i quali vanno a poco a poco affievolendosi. Butterfly ha un moto di spasimo. Butterfly va allo stipo e ne leva il velo bianco, che getta attraverso il paravento, poi prende il coltello, che chiuso in un astuccio di lacca, sta appeso alla parete presso il simulacro di Buddha. ne bacia religiosamente la lama, tenendola colle mani per la punta e per l'impugnatura, legge a voce bassa le parole che vi sono incise) "Con onor muore chi non può serbar vita con onore." (si punta il coltello lateralmente alla gola. S'apre la porta di sinistra e vedesi il braccio di Suzuki che spinge il bambino verso la madre: questi entra correndo colle manine alzate: Butterfly lascia cadere il coltello, si precipita verso il bambino, lo abbraccia e lo bacia quasi a soffocarlo.) Tu? tu? (con grande sentimento, affannosamente agitata) piccolo Iddio! Amore, amore mio, fior di giglio e di rosa. (prendendo la testa del bimbo, accostandola a sè) Non saperlo mai per te, pei tuoi puri occhi, (con voce di pianto) muor Butterfly... perché tu possa andar di là dal mare senza che ti rimorda ai di maturi, il materno abbandono. (con esaltazione) O a me, sceso dal trono dell'alto Paradiso, guarda ben fiso, fiso di tua madre la faccia! che ten resti una traccia, guarda ben! Amore, addio! addio! piccolo amor! (con voce fioca) Va, gioca, gioca! (Butterfly prende il bambino, lo posa su di una stuoia col viso voltato verso sinistra, gli dà nelle mani la banderuola americana ed una pupattola e lo invita a trastullarsene, mentre delicatamente gli benda gli occhi. Poi afferra il coltello e, collo sguardo sempre fisso sul bambino, va dietro il paravento. qui si ode cadere a terra il coltello, e il gran velo bianco scompare dietro al paravento. Si vede Butterfly sporgersi fuori dal paravento, e brancolando muovere verso il bambino, il gran velo bianco le circonda il collo: con un debole sorriso saluta colla mano il bambino e si trascina presso di lui, avendo ancora forza di abbracciarlo, poi gli cade vicino.) PINKERTON (interno) Butterfly! Butterfly! Butterfly! (La porta di destra è violentemente aperta. Pinkerton e Sharpless si precipitano nella stanza, accorrendo presso Butterfly che con debole gesto indica il bambino e muore. Pinkerton si inginocchia, mentre Sharpless prende il bimbo e lo bacia singhiozzando.) (Sipario rapido.) FINE DELL'OPERA.  SUZUKI Sí. BUTTERFLY (habiendo entendido por fin, mira a Kate, fascinada) ¡Ah! ¡Esa mujer me da mucho miedo! SHARPLESS Es la causa inocente de todas sus desgracias. Perdónela. BUTTERFLY (comprendiendo, grita) ¡Ah, es su esposa! (más calmada) ¡Todo ha muerto para mí! ¡Todo ha acabado! ¡Ah! SHARPLESS ¡Valor! BUTTERFLY ¡Quieren quitármelo todo! (Desesperada) ¡Mi hijo! SHARPLESS Haga por su bien, ese sacrificio... BUTTERFLY (desesperada) ¡Ah, triste madre! ¡Ah, triste madre! ¡Abandonar a mi hijo! (Permanece inmóvil y calmada) Pero sea. ¡Debo obedecerle! KATE (que se acerca tímidamente a la terraza, pero sin entrar) ¿Podrá perdonarme, Butterfly? BUTTERFLY Bajo el gran puente del cielo no hay mujer más feliz que usted. Séalo siempre, no se entristezca por mí. KATE (A Sharpless que se le ha acercado) ¡Pobre pequeña! SHARPLESS (Bastante conmovido) Su generosidad es inmensa. KATE Y el hijo... ¿lo entregará? BUTTERFLY (que lo ha oído, dice solemnemente y resaltando las palabras) Sólo a él se lo daré, si viene. (Con intención y sencillez) En media hora suban a la colina. (Suzuki acompaña a Kate y a Sharpless que salen por el fondo. Butterfly cae llorando al suelo; Suzuki se apresura a socorrerla.) SUZUKI (con su mano en el corazón de Butterfly) ¡Como una mosca prisionera agita las alas ese pequeño corazón! (Butterfly entra y ve la habitación llena de la luz del día. Se suelta de Suzuki y le dice) BUTTERFLY Hay demasiada luz fuera, hay demasiada primavera. ¡Cierra! (Suzuki cierra el panel de modo que la habitación queda casi oscura; y se vuelve hacia Butterfly) ¿Dónde está el niño? SUZUKI Juega... ¿Le llamo? BUTTERFLY (con angustia) Déjalo jugar. Déjalo jugar. Ve a hacerle compañía. SUZUKI (Llorando) Me quedo con usted. BUTTERFLY (dando palmas con fuerza) ¡Vete! Te lo ordeno. (Obliga a Suzuki, que llora amargamente, a levantarse e irse. Butterfly se arrodilla delante de la estatua de Buda. Permanece inmóvil, absorta en un doloroso pensamiento, entonces se da cuenta de los sollozos de Suzuki, los cuales se van poco a poco debilitándose. Sale y coge el velo blanco que cuelga del biombo, después el cuchillo de su padre, de dentro de un estuche lacado, que está colgado de la pared cerca de la estatua de Buda. Besa la hoja con devoción, cogiéndola con las manos por la punta y por la empuñadura, y, en voz baja, lee la inscripción) "Con honor muere, quien no puede conservar la vida con honor" (Mantiene el cuchillo en su garganta. La puerta se abre y se ve el brazo de Suzuki empujando al niño hacia su madre. Él corre hacia ella con sus brazos extendidos. Butterfly suelta el cuchillo y abraza a su hijo apasionadamente ) ¿Tú? ¿Tú? (Con gran sentimiento, y muy agitada) ¡Pequeño Dios! Amor mío, flor de lirio y de rosa. (Tomando la cabeza del niño, acercándola hacia sí) Que no sepas nunca que por ti, por tus ojos puros, (Con voz llorosa) muere Butterfly... Para que tú puedas irte al otro lado del mar, sin que te remuerda, cuando seas mayor, el abandono de tu madre. (exaltada) ¡Oh, tú, que descendiste del trono del alto Paraíso, mira muy fijamente, fijamente, el rostro de tu madre, para que te quede una huella de él! ¡Miralo bien! ¡Adiós, amor! ¡Adiós, pequeño amor! (Con voz débil) ¡Vete, juega, juega! (Butterfly toma a su hijo y lo coloca sobre una alfombra mirando hacia la izquierda. En sus manos pone una bandera americana y un muñeco, obligándole a jugar mientras le tapa los ojos con suavidad. Entonces ella toma el cuchillo y con sus ojos fijos en el niño se esconde tras el biombo. Se oye el ruido del cuchillo cayendo al suelo y un velo blanco colgado en el biombo desaparece. Butterfly reaparece al lado del biombo con el velo en su garganta. Se tambalea hacia el niño y agita su mano hacia él débilmente, con el tiempo justo para besarle antes de caer a su lado.) PINKERTON (desde dentro) ¡Butterfly! ¡Butterfly! ¡Butterfly! (La puerta se abre violentamente y Pinkerton y Sharpless acuden cerca de Butterfly, que con un débil gesto señala al niño y muere. Pinkerton se arrodilla mientras Sharpless toma al niño y lo besa sollozando) (Cae el telón rápidamente) FIN DE LA ÓPERA  PAGE  PAGE 47 Giaccomo Puccini – MADAMA BUTTERFLY 5@ˆ(5CJ6CJú=BCf$IfIùJùðùËØÂùãØÂùÂùðùÂùÂùÂùðùÂùðùÂùðùÂùðùðùðùãØËØù·ùðùðùðùðKLNOPRSUX\]bjgijjlf$IfÖzzf$IfQJCJùÿQJ CJžŸ ¡¡¢¥¦¦¨f$If0JÀÁ<¿¨ÆCJùÉÉÊÌÍÐmH sH ÐÑÑÓÖfOJäåð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ðçðçðçðÂÜÂÜðçðçðÜÂÜæèéùðùðùçùðùçùçùçùçùðùðùçùðùðùðùðùðùçùÏÚÏùçùçùðùðùðùðùðùðùðùçùçùðùçùéëìîò®ïôô÷ðôaö$Ifý ÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ðçðçð÷ðçðçðçðçð÷ðçðçðÚÏð÷ð÷ðçð÷ð÷ðçð÷ðçðçðçðÊÇÚÏðçðÏð÷ð÷ðåð÷ð÷ðÜð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ðÜðåÏåÂå÷ð÷ðåÂåÜð÷ðÂåð÷ð÷ðÜð÷ðÜð÷ð÷ð÷ðÜð÷ðåÏåáØáóèáÏáÏáØáÏáóèØáØáØáØáØáóèáèáØáÏáÏáÌØáØáÏáÏáÏáÏáØáÏáÏáÏáÏáÏáÏáÏ  "#$&'ù()*+ù-..02ù33f$IfQJOJùN¢LIfRCJIfVWQJùZ÷ðçð÷ðçð÷ð÷ðçðçðÏÜÂÜðçðçðçðçð÷ðçðܹZ[]^^bgQJùjjnsBsuvùçùðùçùçùðùðùçùǺÇðùðùvù$Ifyz|ù€÷ƒƒ$IfŒð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ù‘–˜–—šœœóŸfÖ0J sH ¼¹º¼¼f$IfOJÖÎØÑÕÓ×ÞcÝIfåùê sH ùîCJöùúsH 0JpJ ØùØùÏùØùØùÂîÂîáîù¿ÏùÏùÏùÏùÏùÏùØùØùÏùÏùÏùÏùÏùÏùØùáîÂîùÏùØùØùØùÏùéfÏØÏØÏØßØÏØÂèØÏØÏØóèØÏØÏØÏØßØóèÂèØ "$$ð÷ðçðçðçðÚÏÚÏÚÏÚÏçðçðçðçðçðçðçðçðçðçðçðçðçðçðçðçðçðÚÏçðçðçðçðçðçðÏðçðçðçðçðçðçðCJ')-,ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ðçð÷ðÜð÷ð÷ðÏÜ÷ð÷ð÷ð÷ðçðÌçðçð÷ð÷ðçðçð÷ð÷ðÜ¿Üçð÷ðç./140J8ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ð÷ùçùçùðù×ÔÍÊÍÊCJ sH tH 0Päx  4 È#\'ð*„.2¬5@9>+9EHPYackt}„•šœ£«³¼ÄÅÌÔÜàèðøü"&)1:DLTVZbfnqy‡’›¤­µ¸ÁÉÔÞæïöÿ‚+5€0€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E880€E88N¼]ôƒP÷.=>?BEGJT[^aceuxy{}Œ“–Ÿ¦©«®¯½ÀÁÂÄÇ̰ÿ ÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿRÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿÿ