|
Johannnes Brahms (1833-1897)
"El
canto del destino Op. 54"
El
genio de Johannes Brahms emerge victorioso, a través del
tiempo.- Es el gran solitario que se solaza replegando sus impulsos,
para finalmente volcar en el pentagrama, todas las vivencias reprimidas.-
Dentro de su producción, se encuentran los trabajos en los
cuales incluyó la voz humana, como un iistrumento más,
dentro del contexto de la obra.- Se puede citar la trilogía
integrada por: Rapsodia para coro masculino, contralto y orquesta
Op. 53; El Canto del Destino para coro y orquesta Op. 54 y Nannie,
para coro y orquesta Op. 81.- Johannes Brahms no pudo evitar el
caer bajo el influjo de obras literarias, las que despertaron su
imaginación e inventiva melódica.- Un ejemplo de ello
lo constituye "El Canto del Destino" Op. 54, basado en
un poema de Johann Friedrich Hölderlin.- Este trabajo fue elaborado
durante todo el año 1868, año del éxito de
"Un Requiem Alemán", y fue concluído en
1871.-
En la continuidad de la obra se pueden percibir los dos temas principales,
que son contrastantes entre sí, indicando la idea del Destino,
como alternativa incierta, sin consuelo a nivel humano, según
la postura de Hölderlin , que no era compartida por Brahms.-
Este compositor, en cambio, prefería representar la inalterable
serenidad de las cosas, asociada a la esperanza de que éstas
cambien con el tiempo.- Dió forma final a su concepto de
la existencia, introduciendo un epílogo en Do Mayor, la tonalidad
más limpia y blanca, para significar que la incierta idea
del Destino se eleva, en atmósfera de paz, hacia la confianza
reparadora, que brinda la seguridad de que el Hombre perdura, a
través de sus obras.- Brahms trabajó magistralmente
y con gran habilidad, tanto la masa orquestal, como la coral, para
lograr la unidad que la partitura requiere, frente a un tema, de
verdad, complejo.-
Lita
Martínez Galván
|