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Johannes Brahms (1.833 - 1.897)
"Sinfonía
Nº 4, en Mi menor, Op. 98"
Como
músico, Johannes Brahms (1833-1897), alcanzó la primera
categoría en todas las ramas hacia las que dirigió
sus energías, y sus actividades incluyen practicamente toda
clase de producciones musicales, excepto la composición dramática
de escena. Durante el verano de 1884 este genial creador,
que por entonces tenía 51 años, pasó
sus vacaciones en Mürzzuschlag, en una villa situada
cerca de Viena. Allí comenzó a trabajar en
su Cuarta Sinfonía, que concluyó el
verano siguiente, en el mismo lugar. Esta Sinfonía, la más
concisa y concentrada, representa el cenit de su vida creativa.
Emplea todos los estilos que tiene a su disposición, sobretodo
lo referente al período Clásico, prescindiendo
de formas de danza. Pocas veces está ausente ese aire
de tragedia monumental que envuelve a esta sinfonía, y aún
la tonalidad de Mi menor se encarga de sugerirlo.
PRIMER
MOVIMIENTO:
La grandeza del primer movimiento ofrece un original planteo: los
violines, con un juego simple en torno a un Tema presentado en grupos
de dos notas, provée la sutil apertura, dejando la
impronta de que el mensaje ya había comenzado con anterioridad.
La mano maestra de este gran genio transforma un material tan elemental,
en un ejemplar y compacto arquetipo, auxiliado por la firme elaboración
contrapuntìstica a la que siempre acude, con la asistencia
de armonías enriquecidas y sugestivas acentuaciones.
SEGUNDO
MOVIMIENTO:
El estilo de balada elegíaca del tramo que recién
finaliza, contrasta con los elementos de armonías arcaicas,
que aparecen en el segundo movimiento. Un Tema clásico,
expuesto por dos trompas, anuncia la delicada nostalgia del
Andante, con intervención posterior de las cuerdas,
en uno de los vuelos líricos más inspirados del compositor.
TERCER
MOVIMIENTO:
El tercer movimiento, marcado "Allegro giocoso",
es realmente el único scherzo ofrecido en las sinfonías,
por Brahms. Sin embargo, el extraño caracter de Marcha
(aunque con armonías claras y coloridas, que incluye toques
de flauta piccolo y triángulo), se contrapone
de manera esencial, con el tipo de Scherzo usado generalmente en
las sinfonías románticas.
CUARTO
MOVIMIENTO:
El movimiento final "Allegro energico" es, sin ninguna
duda, el verdadero punto culminante de la obra. Introduce una antigua
forma del Barroco: la Passacaglia, que le permite desarrollar
expansivamente su inagotable verba contrapuntìstica. El Tema
es presentado por medio de 8 imponentes acordes, a cargo
de la sección de vientos. A continuación estos
acordes (que corresponden a 8 compases) son reprisados en
31 Variaciones, en las que muestra la transformación
de su imaginario, y sin alterar la tonalidad (sólo el modo)
hace circular el Tema en la pluralidad sonora de todo el campo sinfónico,
sin apartarse y adhiriendo inexorablemente al planteo formal de
la Passacaglia. A modo de Coda, para finalizar, reproduce libremente
parte del Tema , en la que podría ser indicada como Variación
Nº 32.
Esta
sinfonía fue estrenada en Meiningen, bajo la dirección
del autor, el 25 de Octubre de 1885. La primera ejecución
en Viena tuvo lugar el 17 de Junio del año siguiente, actuando
Hans Richter como director.
Lita Martínez
Galván
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