| SATYRICON + KEEP OF KALESSIN + INSOMNIUM - Razzmatazz 2, Barcelona, 27/09/2006 |
|
Muchas
ganas tenía de acudir a
este concierto, principalmente debido a que en el cartelazo estaban
presentes 4
finlandeses que últimamente han sido habituales en mi vida. Me
refiero a
Insomnium, una banda que poco a poco se ha ido abriendo camino en el
panorama
deathmetalero de rama melódica. Y ¿qué
hacía una banda que practica death metal
melódico en un cartel junto a Keep Of Kalessin y Satyricon?
Dícense cosas de
promotores, mas a quien suscribe le pareció tremenda idea la de
combinar a
estas tres bandas. Nos alejábamos así del típico
bolo en que el género de metal
representado sobre el escenario es básicamente el mismo para dar
lugar a una
amalgama de estilos disfrutables a todos los niveles. No
sería el caso de algunos de
los presentes el disfrutar por completo de la actuación del trio
de bandas, y
los habría que renegaron en según qué momentos.
Feliz me hallo porque no fuera
mi caso y tal vez por eso pude disfrutar desde buen inicio de un
repertorio que
a mi juicio fue adecuado para la velada. Sobre las 21:00h, ya
teníamos a
Insomnium sobre las tablas realizando sus pruebas de sonido frente al
público.
Para calentar motores antes de iniciar el concierto, pudimos atender al
solo de
batería del pequeño Markus Hirvonen, el tremendo
baterista del cuarteto
finlandés. Una vez el sonido adecuado fue encontrado por la
banda -pero no
hallado por parte de los técnicos de sonido de Sala Razzmatazz
2, como es
costumbre-, comenzó a colarse por nuestros oídos “The
Gale” la bellísima
melodía instrumental que sirve de introducción al nuevo
disco de Insomnium,
trabajo que vinieron a presentar a Barcelona. Cayeron temas como
“Mortal
Share”, y el single de presentación “The Killjoy”, que aun sin
contar con la
voz de Antti Haapanen de Noumena (colaborador en estudio), sonó
igualmente
contundente. Mejor dicho, se intuyó igualmente contundente, pues
la bola de
“sonido de telonero” que Sala Razzmatazz 2 dispensa aquellos que no son
cabeza
de cartel, impide disfrutar de lo que realmente las bandas están
dispuestas a
ofrecer. Desde aquí hago un llamamiento a los responsables del
sonido de la
sala: estaría bien dedicar atención al estilo que
practica cada banda, pues no
es lo mismo dar sonido a un death metal melódico que a
Poisonblack. Seguramente
estos sonaron de maravilla al día siguiente. Corriendo
un tupido velo en
materia sonora, los allí presentes (muchísima juventud
que por poco superaría
la edad mínima permitida) intentamos seguir disfrutando de
temazos de Above The
Weeping World como “Drawn To Black” y ese “Medeia” rescatado de aquel
primer
disco. La actuación de insomnium apenas duró media hora,
y posiblemente debido
a la hora de actuación mucha gente no les viera, pero tengo la
sensación de
que, dejando de lado los tecnicismos, esta banda gustó, aunque
tan sólo fuera a
los alocados jóvenes que por las primeras filas pululaban
haciendo headbanging.
Y creo también que la banda se llevó un gran recuerdo de
este día en Barcelona,
pues la impresión de conexión entre público y
banda fue mucho más palpable que
con las dos que vinieron después. Tocarían
las 21:45h
aproximadamente cuando los blackmetaleros Keep Of Kalessin pisaban
escena. El
recuerdo que tenía del directo de esta banda, allá por
noviembre 2005 en
tierras finlandesas era el de una actuación llena de fuerza y
brutalidad.
Cierto es que estos “kipis” desprenden agresividad en cada nota,
velocidad
también, pero el 27 de septiembre en Razzmatazz 2, me
quedé con la sensación de
que, simplemente por ser la (en ocasiones) incompetente Barcelona, esa
fuerza y
contundencia se hundió en el más profundo de los hoyos. Y
Keep Of Kalessin
merecía más, mucho más. Seguramente aquella parte
del público que les viera por
primera vez quedaran con cara de pasmo ante tal potencial sonoro y
revoltijo de
todo y nada. Por ejemplo, no fue culpa de la banda y sí de otras
fuentes el que
la guitarra de Obsidian no emitiera sonido audible hasta que este joven
actuara
poco más tarde con Satyricon. Dícense cosas de la
técnica, dícense misterios de
la vida. This
is Spain, Spain is
different. De todos
modos, no se conformen con los Keep Of Kalessin
de aquel miércoles. Esta es una banda muy recomendable en
directo (si cabe más
que en estudio, por lo que todos los que les vimos en un directo digno
alguna
vez sabemos). Del setlist presentado por los primeros noruegos me quedo
con
“Come Damnation”, de aquel tremendo Reclaim y sin duda con “Armada” y
“Crown of
kings”, un par de maravillas sacadas de su último disco Armada. Y por
último, los grandes
esperados y des-esperados de la noche: Satyricon. Polémica
servida desde el
primer pie que posaran en el escenario, ataviados con vestimentas
oscuras y
escueto maquillaje blanco, a excepción de los rayajos de
parvulito en la cara
de Frost (¡menudo es este!). Entre la audiencia hubo
división de opiniones, en la que cada uno
sabrá en qué lugar prefiere posicionarse. Me encuentro
entre aquellas personas
que no pretendían más que disfrutar de un concierto de
Satyricon en 2006, el
primero para mí a pesar de que comprara por un impulso
desconocido aquel Rebel
Extravaganza hace siglos, aun sin saber qué diablos era eso que
sonaba. Aquel
miércoles, como muchos otros, fui a Razzmatazz 2 sin esperar
más que los justos
guiños al pasado y esperando, como no, escuchar si los temas de
Now,
Diabolical, tenían algo que decir en directo. Y bien, en
mi opinión,
desterrando el tema que da nombre al disco, el resto de setlist me
pareció muy
adecuado para la ocasión. Para ganarse a los renegados
quedó bordado abrir con
“Walk the path of sorrow” y “Dominions of Satyricon”, de aquellos
añejos Dark
Medieval Times y Shadowthrone, que se dirían perdidos en la
memoria de la banda
y enganchados como una lapa en la de otros. La puesta en escena fue
tremenda,
lo que es innegable es que Satyricon en directo impresiona mucho, y eso
que
estábamos en una sala que no ofrece óptimas condiciones
para la escenografía.
Aún con espacio limitado para 6 músicos, la joven
teclista tuvo tiempo para
hacer alucinar al público con su melena en movimiento circular,
Satyr tuvo
tiempo de mostrarnos su original micrófono enramado (¿o
eran cuernos
entrelazados?) y de pasear su nuevo y horrendo peinado por todo el
escenario,
yendo y viniendo, tal vez preguntándose por qué le
había tocado estar ahí un
miércoles por la noche y por qué había dejado de
lado a un joven locutor de
radio durante la toma de una foto horas antes del show para abrazar al
amor de
su vida. Sí, ¡fue un concierto divertido!
Por aquel
entonces el sonido,
misteriosamente, había mejorado muchísimo y una avalancha
de “por qué” alteraba
el sistema nervioso de algunos de los presentes (me incluyo). Supongo
que con
el primer acorde de “Now, Diabolical”, aquellos cuyo estómago no
tolera más
allá de Nemesis Divina abandonarían la sala tras cruzar
los brazos en actitud
amenazante, pues ver un concierto de Satyricon por
ver... ¡no es “true”! Para
estar ahí aburrido hablando de cuan mejor era el pasado, se va
uno a tomar
cervezas al bar de enfrente. Por otro
lado, el más positivo,
aquellos que quisieron, disfrutaron de temas como “Fuel for hatred”,
“Supersonic Journey”, un inicio de versión del “Shout at the
devil” de Mötley
Crüe y de temas nuevos como “K.I.N.G.” o “The pentagram burns” y
su
peligrosísimo bajo. Canciones que sin duda, y afortunadamente,
ganaron fuerza
en directo. Y para
cerrar, qué mejor que
hacerlo de mano de la canción que la mayoría de fans de
Satyricon tiene siempre
en mente: “Mother North”. Seguramente no sonó como en tiempos
pasados, pero
para mí sonó tremenda. No le darían el sentimiento
que merece, pero a falta de
pan, y lo digo con una sonrisa en la cara, buenas son tortas. A nivel
personal eché en falta una canción que bien creo que
jamás veré tocarla en
directo... “The scorn torrent”, del Rebel Extravaganza, a la que guardo
especial cariño. Igual que a Frost, que es... el puto amo. Texto y fotos: Nexus 6 |