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CRÍTICAS DE CONCIERTOS

atarfe vega rock 2008 ATARFE VEGA ROCK
07 y 08 de marzo de 2008

Recinto: Coliseo Ciudad de Atarfe (Atarfe, Granada)

Web Oficial:www.brmusic.net

Aforo: variable según actuaciones

El Triunfo del hard rock - La derrota del sonido extremo.

Viernes, 07/03/08

A un festival de metal en la Península Ibérica suele pedírsele poco, ya que la gente normalmente acude a pasarlo bien, reunirse con amigos, ver a algunas bandas, y si estas tocan bien, mejor que mejor. Pero un mínimo de buenas condiciones de sonido, acogida, espíritu de festival, eso debería venir garantizado con la compra de la entrada. Sin embargo no fue así en Atarfe Vega Rock de 2008. Era la primera vez que acudía a dicho festival, joven donde los haya, y es posible que, de seguir celebrándose, haya sido mi única vez. Supongo que me sucedió como a la mayoría de asistentes: al llegar al Coliseo aluciné al ver el escenario frente a la entrada, la gran amplitud de la plaza de toros, sus gradas, ausencia de letrinas para dar paso a retretes clásicos, etc. Me agradó también la idea de las barras de bar a los lados, stand de merchandising de las bandas que tocaban y el mercadillo "zoco" aparte, en un lugar que obviamente podría haber sido mejor, pero fue el correcto. Llegamos poco antes de que Katatonia saltaran a escena, tras Destruction. Las conversaciones de la gente consistían en quejarse, como casi siempre, de la mala calidad del sonido. La palabra "rebota" era la más escuchada, y bien es cierto que el sonido rebotaba demasiado en el Coliseo, y rebotó, y rebotó, y rebotó como ese famoso juego de ordenador de la pelotita. Tal vez a día de hoy la organización todavía no haya podido bajar las manos de sus cabezas ante el horror atronador del sonido de los graves y se estén replanteando cambiar de recinto para la próxima vez. Ningún arquitecto dijo que una plaza de toros reunía las condiciones acústicas para albergar conciertos. Recordemos que una plaza de toros no es un teatro griego sino un lugar de sacrificio en que sólo han de escucharse "olés" que ahoguen el llanto de un animal.

Reivindicaciones aparte, las ganas de festival eran notables, se veía a la gente ir de un lado a otro, saludos y abrazos entre amigos y conocidos, algún borrachín de turno, pero eso que todos llamamos "espíritu de festival" brilló por su ausencia. No aprecié emoción por ver a la siguiente banda, ya que el cartel era tan dispar en estilos que apenas nadie se quedaba en el mismo sitio frente al escenario para el clásico "guardar sitio". En cierto modo, digamos que los fans de Katatonia desbandaron y fueron suplidos por los de Kotipelto, para posiblemente volver más tarde a ver a Unleashed. Eso sí, en todo festival que se precie se agradece eso de "poder salir del recinto e ir a cenar mientras toca la banda que no  me gusta". Tampoco es eso, digo yo, porque el personal se emociona y des-emociona continuamente y "te cortan el rollo" más que animarte a quedarte dando tumbos por el festival.

Sobre las bandas, comentaré acerca de algunas, ya que no vi todas porque bajo el derecho de haber pagado mi abono de 2 días y no beneficiarme de acreditación, me acogí a la ley del "me voy fuera si no me gusta quien actúa". La parte positiva de habernos perdido por ejemplo a Kotipelto fue que degustamos una agradable cena y un paseo por la multiétnica ciudad de Atarfe. Y es que un festival largo de dos días siempre ha de contar con ese riesgo, los flujos de ida y venida de público, tal que las bandas que no son las más aclamadas rara vez verán en el público a mucha gente.

Recupero a Katatonia para decir poca probabilidad había de que igualaran el sonido y calidad de actuación que tuvieron cuando les vi por primera vez, en Sala Bikini de Barcelona (abril de 2007). En el festival Tuska de Helsinki (junio 2007) también disfruté de su actuación ya que gozaron de buen sonido, pero en Atarfe, no pude sino agradecer a mi suerte el haberles podido ver antes, porque la calidad del sonido fue tan malo que sólo los expertos en descifrar psicofonías paranormales hubieran sido capaces de sacar algo en claro. Su setlist se basó en sus últimos trabajos, los cuales no he tenido el placer ni la paciencia de escuchar, lo que provocó que ardiera en deseos de escucharles tocar de nuevo alguna del disco azul, el Tonight's Decisión, el disco que más he disfrutado de Katatonia. La siguiente banda a la que vimos fue Unleashed, saltándonos al pequeño suomi Kotipelto. Tenía ganas de ver a Unleashed, ya que tenía buenas referencias y en su  momento no estuve en Barcelona cuando tocaron con Marduk en diciembre de 2007, y tras haber suspendido aquella famosa "pedazo de gira" con Belphegor y Kataklysm que nunca llegó a puerto, pero de la que guardo con sumo cariño uno de los carteles que se imprimieron. Su actuación fue muy amena, congeniando en todo momento con el público que se agolpaba frente al escenario. Del sonido no hablaré puesto que valga lo mismo que para Katatonia y el resto del festival, ya que mejoró en contadas ocasiones que ya mencionaré. No reconocía muchos temas, pues confieso que de estos suecos he tenido la osadía de escuchar dos canciones. Para eso están las actuaciones en directo, para hacerle ver a una que tras haberles disfrutado en concierto puede coger sus discos y disfrutarlos todavía más. Veremos mis progresos. Muy buena nota para la actitud de Unleashed; lástima no haberles visto bajo mejores condiciones, pero otra vez será.

Katatonia
Katatonia

Una vez más huímos del Coliseo cuando Danger Danger iban a actuar. Para ese momento supongo que LaBruja (oyente de El Octavo Día y exforera de la difunta web www.eloctavodia.com) regresaría al festival, tal como me comunicó cuando me la encontré fuera del recinto antes de la actuación de Unleashed. Unos vienen, otros van, relevándose.

Teníamos idea de ver a Mayhem, con la ilusión todavía entera de verles tocar, para lo que volvimos al Coliseo antes de que Saxon acabaran su actuación. Ahora me alegro de haberles visto en concierto más de media hora, ya que tocaron bien y sonaron mejor que otras bandas (aunque la voz hacía eco y estaba demasiado alta). Bif Bifford es toda una personalidad sobre el escenario y me gustó ver su melena blanca bailar al viento sobre su gabardina negra. El público coreaba contento en gradas y pista, lo que me contagió la alegría y acabé coreando lo poco que me sabía de "Princess of the night" y "Crusader". Muy amena también la actuación de Saxon. De lo mejor de la noche sin duda.

Saxon
Saxon mueven masas

Todo lo contrario fue la actuación de Mayhem, que levantó controversia, polémica y toda clase de sinónimos que puedan aplicarse. Los noruegos salieron un poco "tocados" tras haber hecho unas pruebas de sonido un poco raras. Es difícil decir "prueba de sonido" cuando sabes a ciencia cierta que aunque prueben y suene bien, luego en conjunto sonará como un mejunje de frutas atorado en una batidora. Y no fue para menos. Fue todo un caos, un ensayo a puertas abiertas, entre la ensordecedora pegada de caja y bombo de Hellhammer, los berridos de Attila, los paseos sin rumbo de un disgustado Necrobutcher y la mala disposición de Blasphemer para tocar una nota a derechas, todo fue un mal sueño. Excepto Attila, que llevaba un atavío de religioso con un botafumeiro colgando y unos cuernos de cabra, la banda iba vestida de estar por casa, como por ejemplo Blasphemer, que iba rubio natural sin teñir ni caracterizar como suele hacer, vistiendo una sudadera de Morbid Angel, como cuando le vimos horas antes al cruzarse con nosotros entre el público de Unleashed). En fin, un hola y adiós repentino que nos dejó con sensación de haber sido timados, y no solamente por parte de Mayhem.

Mayhem
Attila y Necrobutcher de Mayhem

Sábado, 08/03/08

La segunda parte del cartel de Atarfe Vega Rock'08 pintaba igual de pintoresco que la primera: bandas de hardrock  mezcladas con thrash metal y doom, sin continuidad aparente, cosa que por una parte está bien pero por otra, como ya dije antes, rompe un poco el ambiente. De todas maneras, había ganas de ver a bandas como Belphegor, My Dying Bride o incluso Symphony X, de las que tenía muy buenas referencias. A Within Temptation por ejemplo ya les había visto en Sala Razzmatazz un par de años antes, habiendo tenido una actuación prácticamente impecable, tal como sucedería en este festival. En orden cronológico, por causas de sueño, pereza y una breve pero amena visita a Granada capital, no vimos a bandas tales como Korpiklaani (ya los vi en  el MartoHell Spring Edition en 2007) o Grave Digger, a los que sí me hubiera gustado ver. Se comentaba que habían actuado bien, siendo los finlandeses una auténtica fiesta cervecera, muy divertidos como siempre, mientras que Grave Digger habían estado correctos.

No entramos en el recinto hasta un poco antes de salir a escena My Dying Bride, los cuales cuajaron una de las actuaciones más interesantes del fin de semana pese a que, una vez más, el sonido podría haberse mejorado muchísimo. Los temas que tocaron fueron muy aplaudidos, notándose que la gente disfrutaba mucho y que era una de las bandas que, a pesar de no ser de las más llamativas, había motivado a más gente a acercarse hasta el festival. Bravo por My Dying Bride; disfruté mucho su actuación, pese a que estuvieron un tanto estáticos, guardando posiciones todo el tiempo excepto el cantante, el cual se marcaba unas interpretaciones teatrales dignas de Shakespeare. Ahora sé que  hay vida más allá de Turn Loose The Swans, sólo he de seguir adelante.

Según escuché,  Ratt volvieron loco al público, aunque no tanto como habían hecho el día anterior  los amantes de doblar palabras, Danger Danger. El personal hablaba maravillas de los hardrockeros, alabando el buen sonido (siempre dentro de los parámetros –limitadísimos- que ofrecía la acústica). Eso me hizo concluir que los técnicos de sonido sabían como ecualizar a las bandas que no llevaban excesivos graves en sus actuaciones. Así pues, podemos decir que el hard rock se impuso sonoramente al metal extremo durante las dos noches de Atarfe Vega Rock.

Tal como Saxon consiguieran la noche del vienres, Within Temptation levantaron pasiones la del sábado. Esperadísimos los holandeses, para los que se había preparado una entrada especial para aquellos que sólo quisieran acceder a su concierto. Fue la actuación que contó con más público delante del escenario y en gradas. El sonido fue un 80% impecable, tal vez porque la banda tira mucho de sample y de teclado y poco sonido burro. La voz de Sharon sonó bien, mejor de lo que  la escuché en  Barcelona dos años atrás. La verdad es que Within Temptation se defienden bien sobre el escenario, haciendo que los temas nuevos suenen más agresivos que en estudio, algo positivo si tenemos en cuenta que ya no son tan metálicos como antes. Faltó referencia a su primer disco Enter, cuyas canciones cuentan con algunos guturales, y hubo mucha gente que notó ese vacío. No deberían olvidar su primer disco, ya que las canciones de Mother Earth saben a poco. Tal vez por eso el mejor recuerdo que tengo de la noche del sábado después de My Dying Bride fuera la interpretación de "Mother Earth" por Within Temptation, y es que esa canción destila una gracia que pocas canciones de los holandeses logran. Por lo demás, un concierto largo, algo pesado debido a que sólo cantó Sharon (ya digo, ni un gutural por parte de su marido), lo que hizo que fuera un concierto más monótono que ameno, pero aún así uno de los más interesantes de la noche.

Tras los holandeses llegó el fin de festival con los austriacos más malos del mundo, más que Hitler: Belphegor. También muy esperados por los extremos allí congregados, aunque en menor número, ya que tras actuar Within Temptation el Coliseo quedó notablemente más vacío. Belphegor sonaron muy mal, casi más mal que Mayhem la noche anterior. También tocaron muy poco apenas 30 minutos. No se escuchaban las guitarras ni la voz. Lo que sí consiguieron fue congeniar con el público, haciendo muecas, gritos en silencio y posando sobre los monitores con pie firme. Su actuación también acabó de pronto, tal como la de Mayhem, con la única diferencia de que Belphegor presentaron como último tema el impresionante "Lucifer incestus", mientras que los  noruegos parecieron salir en estampida después de que Attila narrara ciertas cosas tras un horripilante "Freezing  moon".

Belphegor
Belphegor

En conclusión, fue un festival un tanto estrambótico en cuanto a minutos que tocaban ciertas bandas, espíritu metalero como ya dije antes, ir y venir de público, coherencia de estilos (digo yo que no habría sido ninguna osadía enlazar un concierto de thrash con uno de death metal, tal como se enlazó uno de hard rock con uno de metal-rock sinfónico). Después de lo visto y vivido, pocas ganas quedan de repetir un Atarfe Vega Rock si es que vuelve a celebrarse en el mismo recinto bajo unas condiciones que no garanticen una calidad de sonido dignas. En España ya estamos acostumbrados a mal sonido, pero digo yo que... BASTA YA.


Text: Nexus 6
Fotos: Nexus 6, Träg, Antonio