| STRAVAGANZZA - Réquiem (2007) |
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STRAVAGANZZA Me hago con una copia del nuevo disco de Stravaganzza
y lo meto en el tocadiscos. Aunque antes de decir nada quisiera hacer
un pequeño inciso. Este disco supone un cambio para la banda en muchos
sentidos. Primero tenemos el cambio de formación, media banda cambiada,
los ahora Skizoo Dani Pérez y Edu Fernández, por Carlos Expósito y Patricio Babasasa. Segundo, con la muerte de Big Simon se ha quedado a cargo de la producción Pepe Herrero.
Los dos cambios se hacen notar en el disco, y creo que de varias
maneras. Los nuevos integrantes no intentan copiar las formas de los
anteriores, y el sonido es diferente. Abren con Deja de llorar un tema que podría haber sido incluído en su anterior álbum Sentimientos.
Es un medio tiempo que empieza lento apenas aderezado por la batería y
la instrumentación de fondo e introducido por la orquestación. Así es,
añadiendo las guitarras, como continúa la canción hasta el
preestribillo, y el pegadizo estribillo, con una melodía que se le
queda a uno en la cabeza. Hasta aquí ninguna queja puesto que no hay
nada especialmente raros aparte de los notorios cambios provocados por
el cambio del hombre tras los parches, ya no están esas baterías
recargadas, se ha optado más por la efectividad, por los detalles. El
solo de la canción sólo hace la melodía del estribillo, lo cuál me deja
un mal sabor de boca, aunque creo que empañar el resultado de esta
canción es difícil. El siguiente tema, Grande,
empieza mucho más rápido, basado en la orquestación, quizás un poco
alta, hasta que entra la voz, y nos quedamos con el riff, una canción
mucho más “guitarrera” de lo habitual. En los trozos más rápidos
empiezo a notar que la caja suena algo a lata, y es algo que notaremos
a lo largo de todo el redondo. Después del primer puente, cuándo
volvemos a la canción aumentan mucho los graves, destaca el bombo y
podemos llegar a pensar que estamos escuchando aquella “I wish I had an
angel” del último disco de Nightwish, y, sin embargo, estamos ante lo nuevo de Stravaganzza.
El estribillo es más melódico, menos cañero, y
tras éste uno de esos agudos más propios del Leo de Saratoga. De
hecho en éste tema Leo canta más como en su anterior grupo, más
rabioso, más de garganta quizás podríamos decir. No es un mal tema,
pero vuelvo a obtener un mal sabor de boca cuándo tras el último
estribillo se introduce un pseudo-gutural no sé si con intenciones de
meter leña o qué, pero que no acaba de quedar bien. En el tercer tema
volvemos a tener un nuevo tema más Stravaganzza, con unas orquestaciones que son un “cortar-pegar” del segundo tema de su anterior álbum, Esperanza. Eso
sí, el estribillo es uno de los más bellos que han facturado los
madrileños con un delicado piano de fondo, exquisito. Tenemos aquí uno
de los mejores temas del álbum, con Leo pasando de voces rasgadas a
limpias y suaves. El solo de la canción es uno de éstos solos de Pepe Herrero,
que me vuelve a sonar al de la comentada canción, que tan bien quedan
en éstas canciones. Cierran el tema cantando el estribillo de manera
más delicada y acompañando la voz sólo por un piano haciendo la
melodía, y una orquestación de fondo.
Paraíso Perdido vuelve a ser un tema más melódico, con un piano precioso que hace contraritmos a la orquestación. Volvemos a tener un tema más lento, un medio tiempo, sin tanto riff cañero, más melódico, y con Leo cantando en su línea habitual. Y aquí sí tenemos un solo algo más técnico, en la línea de los que suele ejecutar Pepe. Nudos ha sido una de las canciones más comentadas del álbum, ésta empieza con orquestación en primer plano acompañada por un blast beat, algo que perfectamente podría ser de Dimmu Borgir, llegamos a la mitad del disco y no dejan de sorprendente con los cambios, aunque eso provoque quizás un álbum demasiado heterogéneo. Tras el principio bajan la velocidad dejando en primer plano una orquestación basada en vientos que suena grave y majestuosa. Leo canta grave, y cuándo entra la distorsión potente suelta un par de guturales, y pese a que de buenas a primeras sean difícil de encajar, sobretodo viniendo de un hombre que nos tiene acostumbrados a agudos muy altos. Tras ésto el estribillo, y después otra sesión de guturales, que llegan a un cambio que me parece de los mejorcito del álbum, y donde creo que Carlos lo borda. En vez de ir hacia el blast beat directo pega por los platos, y entonces lo mete, realmente me parece un cambio enorme, muy bien ejecutado. Después ejecutan un puente de ritmo entrecortado, con harmónicos por enmedio, que queda bastante bien. Poco más de decir del tema, pero entre los guturales y alguna cosa el tema no me parece tanto. Cuándo te hablan de un gigante y lo ves por ti mismo, que no mide lo que quince personas, sino que es tan alto como tú, realmente no puedes pensar lo mismo.
El séptimo tema es El día de mañana,
que al escucharla por primera vez me recordó a la película del mismo
nombre (bueno, en la traducción apañola), en fin, casualidades de la
vida. Unos violines dan el inicio a un tema que tiene una base rítmica
más propia del tecno de fondo. Es otro tema pesimista, marca de la
casa, que habla del estado actual del mundo y creo que tenemos al Leo
más inspirado del álbum. Es un tema muy melódico, con varios cambios, y
notamos mucho la diferencia con el tema anterior, la mencionada
diferencia entre los temas guitarreros y los melódicos. PerdidoNudos, y es, casualmente otro tema cañero. Es diferente al resto, y casualmente compuesto por otro miembro de la banda, Carlos,
el riff principal es más entrecortado, y tras éste tenemos un puente
más lento. Es un buen tema, la verdad, un buen cambio, un toque de aire
fresco. Hermanos, en siguiente tema, es cuánto menos raro,
tanto en lo que se refiere a la melodía como a las guitarras. El riff
inicial, es otro del tipo “guitarrero”, para luego trabajar las
disonancias, con unos coros de fondo que no sabría definir pero sí que
diré que “dan mal rollo”. En este tema para mí destacan un Leo rabioso,
los múltiples cambios, un buen trabajo en las guitarras y las
disonancias. El estribillo me recuerda un tanto al ambiente de Pasión, de su anterior disco. Hacia el final hay un solo que se pierde entre el riff, para volver al estribillo y acabar. Tu esencia es el tema compuesto por Patricio, con un riff que a mí, particularmente, me recuerda un poco a los riffs que se marca Michael Romeo con Symphony X,
será por el sonido o por la manera de ejecutarlo, pero me recuerda a
dicho señor. Este tema es más camaleónico, quitando el estribillo,
cambia continuamente, y es difícil de definir, aunque supongo que la
base es el metal melódico. Empieza lento, con una guitarra haciendo
notas largas y la otra, en acústico marcando la melodía, y tras ésto el
estribillo. Tras el segundo estribillo tenemos un excelente puente con
un violín en primer plano que precede a un solo de guitarras, y otra
vez el estribillo. Este tema vuelve a ser diferente, y vuelve a hacer
que veamos, otra vez, las diferencias que vemos a lo largo del álbum. Canción número once, Dolor, unos
coros muy épicos, violines, unos trombones de fondo que acaban de
cuadrarlo todo. Entonces miro la trasera del disco y veo que me
equivoco, es Réquiem, canción que da título al disco, y que
parece una segunda Dolor. Hay que mencionar que coger el tema desde un
principio de tal manera es un error, puesto que son canciones
diferentes, por mucho que todo sea bastante parecido, como la manera de
cantar, los coros de fondo, el ritmo... Pero no son la misma canción,
la melodía es diferente, y las guitarras están trabajadas de otra
manera, la bajada antes de seguir con la canción me parece genial. El
solo es bastante parecido de hecho acaba de una manera muy similar. Sin
embargo el estribillo es más épico aquí, más profundo, y sin embargo
sigue pareciéndome una continuación, o un intento de hacer una segunda
Dolor. Sigue Inmortal, tema más corto del álbum, minimalista,
de letra sencilla pero sentida, que casualmente pasaba también con la
anterior canción, que acababa con una corta Nostalgia en la que
casualmente Leo también cantaba bajito, con cierto vibrato, pero como
esta está acompañada de piano en vez de guitarra pues es diferente. Cierran con la versión de Eloise de Tino Casal, que a su vez ya era una versión, pero bueno, no le pidamos peras al olmo. Anteriormente ya versionaron Hijo de la luna, de Mecano,
otros de la movida madrileña, y bueno, a veces es mejor irse fuera del
metal a buscar material, porque esto empieza a apestar a aire cerrado.
La versión no deja de ser un calco con doble bombo de fondo y algo más
de toms en la batería. Bueno, eso y un hu-ha a lo Chimo Bayo. ¿Buena o mala? Versión a secas creo yo, pero para mí podría haber cerrado con Inmortal. Se acaba el disco, abro la bandeja de la minicadena, saco el disco, lo meto en su caja y me pongo el Tubullar Bells, que necesito pensar. Tengo una gran cantidad de ideas y opiniones acerca de este disco, pero voy a procurar ser conciso. El disco no es malo, eso de ninguna manera, pero es poco homogéneo, hay mucha diferencia entre las canciones, y a veces la voz suena demasiado baja, como si hubiera sido integrada como un instrumento más. Que lo es, claro, pero normalmente se le sube un poco el volumen para que se entienda la letra, que no se confunda con el resto. Después la batería a veces suena a lata, aunque uno se acaba acostumbrando y al final ni se fija, pero las primeras veces, sobretodo en temas como Nudos, se nota bastante. Eso y la nueva afición de Leo por los rasgados/pseudo-guturales, que no me parece mal para el colofón final de una canción o para un instante, pero no usarlos continuamente obteniendo así un resultado bastante agridulce. Después está la parte buena como pueden ser las orquestaciones, los coros, muchas de las melodías, y todo el trabajo que se ve perfectamente que hay. Luego, la incorporación de los nuevos miembros que, pese a que se nota, se han integrado de una manera perfecta. Creo que hay un puñado de buenos temas y el resto son normalitos, pero eso quizás es un juicio que deba guardarme. Todo esto no quita que este sea, en este momento, uno de los mejores grupos patrios, claramente, es un nivel que por norma general no tenemos aquí. ¿Podemos empezar ya a renegar del power metal para identificar el metal nacional? Gracias. ----------Tracklist:
1. Deja de llorar 2. Grande 3. Máscara de seducción 4. Hombre 5. Paraíso perdido 6. Nudos 7. El día de mañana 8. Perdido 9. Hermanos 10. Tu esencia 11. Réquiem 12. Inmortal 13. Eloise (cover de Tino Casal) ---------- Formación: - Leo Jiménez (voces y coros) - Pepe Herrero (guitarra y orquestaciones) - Patricio Babasasa (bajo) - Carlos Expósito (batería) ----------Texto: Timothy Llompart |