| SARATOGA - VII (2007) |
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SARATOGA Creo
que a priori todos pensamos que este va a ser un disco difícil, así que
no sé si es del todo necesaria la introducción que voy a hacer, pero
recapitulemos de todas formas. El
año pasado cuándo Saratoga parecían estar en su mejor estado de forma,
con la sexta formación y la más duradera de todas, Dani Pérez tuvo que
dejar la banda para ocuparse de sus otras, por aquel entonces, dos
bandas, Stravaganzza y Skizoo. No mucho después, también Jero y luego
Leo acabaron dejando la banda, dejando a Niko, único miembro original,
solo. Cabe decir que entonces ya tenía a su lado al batería Andy
García, que había demostrado a los fans que cumplía perfectamente en
directo. Luego vendrían las incorporaciones de Tony Hernando, con una
sólida carrera en solitario colaborando entre otros con el “mercenario”
Mike Terrana. La parte más difícil fue quizás la de cantante, que ha
recaído en Tete Novoa, recomendado por el propio Leo Jiménez. En
directo dieron la talla desde un principio y habiendo escuchado un poco
de todos creo que es la mejor formación que ha tenido Saratoga. Tete es
menos chillón que Leo, controla más los tonos graves; Tony diría que es
más variado que Jero, y creo que está un poco por encima de él; de Andy
creo que se puede decir lo mismo, que es más técnico y variado, y
podemos sumar que ya ha compuesto canciones e incluso ha tocado el
piano en el disco (cosa que, por otra parte, no le hace mejor batería).
Así pues, estamos ante la mejor formación (conste que esto es algo
totalmente subjetivo, aun así, creo que tenía que destacarlo), pero
¿también ante el mejor disco? Veamos. Una
línea de bajo introduce El vuelo del halcón, canción potente, quizás
con un toque más modernete de lo habitual en el grupo, con un Tete
rabioso. Preestribillo muy melódico y estribillo coreable, todo esto
aderezado con un muy buen solo que da paso a la canción sin pausa. Toda
una declaración de intenciones diría yo “...la vida da mil vueltas, es
el vuelo del halcón...”. Dueño del aire me trae a la memoria al mejor Halford en solitario por la manera de iniciar, aunque cuándo Andy introduce un redoble vemos que es otro grupo, una canción más en la onda clásica de Saratoga, tanto en la manera de cantar, parecido a Gabi, como por la melodía. El posee una bella melodía rematada por unos coros chillones, que quizás sean el punto bajo, no me acaban de cuadrar, pero es una buena canción, de las mejores del álbum diría yo. Canción rematada por otro buen solo, quizás la melodía de guitarra tenga ciertas semejanzas con Gamma Ray, o al menos a mí me lo parece, pero este hombre es más completo que el bueno de Kai Hansen.
Andy
da los primeros toques a la siguiente canción con el piano, Tete
empieza cantando suave, con alguna remniscencia a Siento que no estás
del anterior disco del grupo, y cuándo la voz dice “Sigues estando...
en mi vida” entran las guitarras, y toda la potencia del grupo. A mitad
de tema encontramos un corto interludio de guitarras dobladas y piano,
muy acertado. Durante el tema el piano va sonando de fondo. Tema
variado, con cambios de ritmo incluídos, con un más que respetable
resultado.Le sigue a ésta Gran Mago, donde Tete quizás cante más
parecido a lo que Leo nos tiene acostumbrados, aunque conforme avanza
el tema vemos que es capaz de imprimirle su propia personalidad a las
canciones, y que no es un mero imitador, como se dijo en un principio. El
tema es un poco monótono, y además tiene la voz doblada la mayor parte
del tiempo, cosa que no arreglan las voces dobladas, mejora para el
estribillo, pero no lo veo como un gran tema. Le siguen Siete pecados y
Entre las llamas, esta segunda algo mejor, con el segundo riff
destacado del disco. Tiene un buen estribillo chillón que corear con
los puños en alto, en la onda del Vuelo del halcón, como en la mayoría
de temas, el punto fuerte de la canción. Llega
ahora el momento de la balada, más en el estilo de los primeros temas
de la banda, de hecho, Tete está aquí más cerca de Fortu que de Leo,
así como la canción, con guitarra acústica, y con distorsión en el
estribillo pero sin la contundencia de un riff. En esta canción Tony se
marca un solo de española precioso a la par que sencillo. Podemos ver
muchas diferencias con las últimas baladas que hicieron, la batería no
está sobrecargada, la guitarra eléctrica acompaña, no se superpone, y
en general es más sencillo. Además los arreglos de guitarra española
del tema le dan un toque especial al tema.
Llegamos
ya a las últimas tres del disco, que en muchos discos pecan de ser las
peores, puesto que los suelen componer con las mejores canciones al
princpio (cosa que hace que yo no escuche muchos discos más allá de la
octava canción). Semillas del odio es un tema de casi diez minutos
prácticamente instrumental. Podría haberse ahorrado la voz en este
tema, como instrumental habría quedado mejor. Es variado e impecable
como todas las partes instrumentales del disco, pero algo frío para mi
gusto. Cierran con el heavy de toda la vida de El guardián, que huele
al heavy tan típico que satura la música patria, de hecho me suena del
montón, no encuentro aquí a los Saratoga míticos por ninguna parte, y
sí, son otro grupo, pero de esta manera quizás fuera mejor cerrar el
chiringuito. En conclusión creo que tenemos un disco que está bien. Si observamos bien, es un grupo nuevo, que algo tiene de los viejos porque está uno de los miembros fundadores, pero por el resto poco tiene que ver. Han sacado disco y se han acoplado a la perfección en poco tiempo, no se puede pedir más. Este disco más que la prueba de fuego yo creo que era la manera de constatar que el grupo seguía vivo, que iba a seguir dando el callo, y pienso que lo han hecho. Desde luego Niko vuelve a demostrar que es un músico incombustible, con ganas de seguir luchando, como leí una vez “ganas de demostrar no, ganas de seguir luchando sí”. No será su mejor disco, pero tampoco augura un mal futuro, sobretodo dado todo lo que ha pasado. Tracklist: 1. El vuelo del halcón Formación: - Tete Novoa (voz) Texto: Timothy Llompart |