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Another Sky
is Young!
Así
empieza Crimson, solo con la voz y un riff que empieza casi al
unísono. De la misma forma comenzó la primera vez que lo
escuché hace ya años... ¿Pero
qué dice éste? ¿Se cree que el disco va a cambiar
solo? – estareis pensando... Me refiero a que, la misma
sensación de ir a escuchar algo único que sentí
hace ya años al empezar a sonar esta obra maestra, el mismo
escalofrío, recorre mi espalda cada vez de los cientos de veces
que vuelvo a regalármelo...
Nunca
podré agradecer
lo bastante a mi amigo Emilio el haberme insistido a que me hiciese con
el trabajo que Edge of Sanity editó en el 96. Se da una paradoja
con éste álbum. En mi opinión (y en la de
más gente del Metal) Edge of Sanity es uno de los grupos a los
que la historia, la industria, y el público, nunca harán
justicia. Crimson tampoco es su trabajo más popular, por lo
especial que es. Nos encontramos ante un LP compuesto por 1 solo tema
de 40 minutos. ¡Sin duda es difícil de promocionar! Se
necesitaría un tercio de Octavo Día para radiarlo,
dificilísimo de llevar al directo (nunca tuvieron esa
intención)... ¿Qué más da? ¡No hay un
maldito segundo que sobre en este monolito majestuoso! Ni algunos
momentos de silencio absoluto... ¡Nada sobra y nada falta!
Bueno... Es hora de que intente tranquilizarme y empiece a intentar
explicaros de qué se trata el que para mí es, en continua
pelea con Reign in Blood, mi disco favorito.
Paro el cd y empiezo
de nuevo... Como antes dije, la obra empieza con
una frase que se te clava en la frente. Casi inmediatamente empieza a
sonar el que, podríamos definir como el riff principal de la
canción. No llega al minuto cuando todo se tranquiliza y empieza
una parte acústica sublime. El sonido impresiona de entrada. La
voz de Dan Swanö, ese genio de nuestra era, es excelente. Rota,
gutural, sin duda, pero perfectamente comprensible. No creo que nadie
tenga que hacer esfuerzo alguno para entender lo que dice, siempre
teniendo en cuenta que el inglés está de por medio. El
riff al que hice referencia anteriormente no es “cañero” en el
sentido estricto de la palabra. Salvando las enormes distancias,
podríamos decir que es similar a las partes “marchosas” de Dying
Fetus... y repito, SALVANDO LAS ENORMES DISTANCIAS.
Antes de
continuar, un
pequeño inciso para explicar qué es lo que nos cuenta esa
voz que estoy intentando venderos. A priori no es original en absoluto:
El planeta está tan contaminado que la especie humana apenas
puede sobrevivir al aire libre. Dentro de su desesperación
encuentran un lider, alguien a quien seguir y que, según
cuentan, solo puede ser hijo de un dios. Se trata de una chica que para
subsistir necesita estar permanentemente en una burbuja de cristal
llena de un líquido de color carmesí, que da nombre al
álbum. Esa Mesías resulta no ser tal y se entabla una
guerra entre sus seguidores y los de un nuevo muchacho, también
llamado a guiar a la humanidad a la salvación. Ya lo he dicho,
no suena muy original... hasta que te metes en ello.
Seguimos
la parte
acústica va tomando cuerpo con guitarras de nuevo distorsionadas
que siguen el tempo tranquilo que en general lleva... cuando a los 2
minutos empieza otro de los riffs protagonistas, épico como
pocos, rápido, con una caja a contratiempo que nos acelera
instantáneamente. De nuevo un momento de calma y, sobre los 3
minutos, Dan nos obsequia con su voz limpia, sin duda de las mejores
del Metal Extremo cuando se trata de “cantar”. En poco menos de 4
minutos Edge of Sanity nos ha hecho pasar por diferentes ritmos, tempos
y forma de ejecutar el tema. Es una muestra de la totalidad del cd, que
varía constantemente, pero de forma nada gratuita.
A los 5
minutos y medio llega
la voz del por aquel entonces, casi desconocido Mike Äkerfeldt de
los Opeth, que se encarga de algunos desgarrados pasajes de Crimson. No
solo nos va a ofrecer eso, pero éso viene luego... concretamente
a los 9 minutos. ¿Cómo se puede tocar tan bien y hacer
algo de tan buen gusto con la guitarra? A Äkerfeldt también
hay que darle de comer aparte...
A los
10:36 empieza mi parte
favorita... 3 guitarras que van haciendo un cannon para acabar en una
melodía absolutamente PRECIOSA, sencilla, que hace que sientas
el aire en la cara, ese aire que querrían poder respirar los
protagonistas de la historia de este disco.
Lo que
para mí es el
aire en la cara, para otro será una batalla a muerte, para un
tercero una tristeza inmensa... Cada uno siente de manera diferente,
pero lo que está claro es que los suecos de Edge of Sanity no
hacen más que dejar SENTIR a lo largo de todo su trabajo. Sin
duda se trata de una majestuosa banda sonora. Si no tuviese letra cada
oyente la inventaría, y cada nueva historia sería
más increíble que la anterior. Pocos discos tienen la
capacidad de liberar la mente de esta manera.
Hace
poco rescaté un
número de la ya desaparecida revista Grind Zone (extinta en
nuestro país). Había un reportaje con Edge of Sanity con
el cd recién editado. En ella Swanö, que no figura en los
créditos como el único compositor aunque si lo es de la
mayoría del álbum explica todo acerca de Crimson, desde
de donde sacó la idea para la letra hasta el equipo que se
usó para grabar en sus míticos Unisound. También
habla sobre sus influencias. No puede extrañarme que mencione a
los Camel. Solo puedo encontrar 2 comparaciones con el disco del que
hoy os hablo: Vi Sonus Veris Nigrae Malalties de Abruptum, por ser una
única pista (en éste último caso ni se puede decir
“una única canción”...) y The Snow Goose de los
mencionados Camel. Un disco instrumental y sinfónico como poco,
lleno de virtuosismo mesurado y atmósfera, donde intentaban
narrar solo con su música los diferentes capítulos de un
libro de el mismo nombre. Si uno escucha la obra de Camel y la de Edge
of Sanity, sin duda encuentra puntos en común. Tampoco es de
extrañar que el líder de Opeth, que aquí colabora,
también tenga a Camel como una de sus mayores influencias.
Los
cambios de ritmo y de modo
siguen transcurriendo, y de manera totalmente natural. En la entrada
del minuto 26 pasamos del uno de los tempos más lentos de todo
el álbum al más rápido del mismo. Si uno lee la
letra podrá comprobar que no es casual, pero si no la lee, ya
adaptará su propia historia.
Crimson
no se trata de un LP
al que definiríamos como cañero o trallero. Sin duda
tiene partes muy violentas, algunas velocidades altísimas, pero
no es el adjetivo adecuado. Tengo que cambiar de tema pues es el minuto
28 y medio y la melodía más bonita que sonó en el
metal extremo vuelve a sonar de nuevo, desembocando en un Solo de nuevo
sencillo pero lleno de buen hacer.
Os
decía que
Cañero no es el adjetivo más adecuado para nuestro cd de
hoy. Algunos lo han querido definir como Sinfónico. Tampoco es
eso, aunque elementos no le falten... De tener que darle uno,
éste sería ÉPICO. No sería la épica
del Power Metal, ni los ritmos Vikingos de Thyrfing. Se trata de una
odisea de muchos capítulos condensada en un único corte.
Hay que escucharlo para entenderlo.
El final ya está próximo... Remember this Words and be
Strong... Con esas palabras vuelve ese riff que transporta a las
tropas que van a resultar ganadoras en la batalla que nos ocupa. Solo
un momento más de tranquilidad con un tiempo casi Doom, de nuevo
una voz limpia que explica al ganador de la guerra como dar “digno
final” a su oponente...
...y ahora si, ¡un epitafio majestuoso!
Crimson
acaba casi como empezó. El
mismo riff... They had found a new Leader to Worship, A
King with her clear-blue eyes. Otro escalofrío, una vez
más…
No creo
que los pocos segundos
de una difusa música fuesen un preludio de que, años
más tarde apareciese Crimson 2. Solo lo recomiendo a quienes,
como yo, tengan a el original en el mismo pedestal. Cuando escucha la
“secuela” por primera vez cree que es buena, hasta que se da cuenta de
que lo que más le gusta son los fragmentos de la primera parte
que, en ocasiones, se repiten a modo de Flashback. Totalmente
prescindible ese cd que, aunque con el nombre de Edge of Sanity,
sacó Dan Swanö en solitario.
Como es
costumbre en mis
crónicas, llegan las conclusiones finales. Técnicamente
se trata de un trabajo con un sonido increíblemente bueno y
limpio. Casi siempre prefiero una mínima suciedad en la
música, pero ciertamente aquí la claridad de todos los
instrumentos es indispensable. El nivel de composición es
altísimo. ¡Ojo! Abstenerse de hacer comparaciones fans
incondicionales de Dream Theater y Symphony X. No se parece ni de
lejos. Aquí hay música, no matemáticas ni records
de Picking y Sweepping. No hablamos del mismo tipo de virtuosismo. La
grandeza de esta obra de arte (y por ello así la defino) es lo
que ya dije unos párrafos más arriba: ¡Te hace
sentir e imaginar! Lo veo un disco asequible para todo aquel que no sea
cerrado de mente. No es el más melódico, ni el más
rápido, ni el más técnico, ni el más
brutal, ni el más extremo, ni el más tranquilo... Ya
hablé de la injusticia cometida con Edge of Sanity. ¡Eso
no lo puedo remediar!... pero no puedo dejar que estos sentimientos
grabados en un cd pasen inadvertidos para nadie. Dadle una oportunidad
si lo encontrais.
Al final
de una
película que ahora no viene al caso nombrar, el protagonista, al
morir, cuenta como no ve su vida pasar ante sus ojos, sino solo algunos
momentos muy especiales y buenos. Si así fuese, estoy seguro de
que al llegar mi hora volvería a una tarde de tormenta, paseando
por la calle Pelayo, empapado hasta los huesos, con frío, pero
sin importarme para nada ya que en los auriculares sonaba por primera
vez la frase Another Sky is Young, y aquello me
hacía invencible...
Tracklist:
1.
Crimson (40 minutos)
Formación:
- Dan Swanö
(voz, guitarras, guitarras acústicas, teclados)
- Andreas Axelsson (guitarras)
- Sami Nerberg (guitarras)
- Anders Lindberg (bajo)
- Benny Larsson (batería)
Colaboran:
- Mike Akerfeldt (voz, guitarra)
- Anders Mareby (cello)
Texto: Grumantor |