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DISSECTION STORM OF THE LIGHT'S BANE Año de publicación: 1995 Edita y distribuye: Nuclear Blast Web Oficial: www.dissection.nu Calificación: 10/10 |
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Se
me hace difícil comenzar esta crítica. Podría
decir muchas cosas sobre
este disco. Son muchas las palabras que me vienen a la mente, y muchos
los sentimientos que afloran en mí con la Obra de Arte que tengo
entre
manos. Demasiadas cosas desordenadas, y en caso de un caos semejante,
no es mala idea intentar trazar una cronología que ordene en la
pantalla lo que mi cabeza no puede. Tuve
conocimiento de Dissection y de su nuevo trabajo por aquella
desaparecida revista Italiana llamada Grind Zone (no es la primera vez
que la menciono, ni será la última). Por aquel entonces
la fiebre del
Black Metal estaba en su apogeo, tal vez no de masas, pero si de morbo.
La sangre de Euronimous acababa de ser limpiada del suelo de su casa y
no hacía mucho que Varg Vikernes estaba entre rejas. Legiones de
chavales habían comprendido su misión: debían ser
los más malos, y
formar una banda Black era parte del plan. Eso conllevó la
salida a
escena de cientos de bandas totalmente infames, sin calidad alguna. A
ello aludía Emmanuelle Gentile en la entrevista que hizo hace 10
años a
Jon Nödveidt. Hablaba de que en la mayoría de bandas del
por aquel
estilo en auge, no encontrabas nada si rascabas un poco sobre esa pose
de maldad y grandilocuencia... y acto seguido decía de los
Dissection
algo así como: “Lo primero es que saben tocar, lo segundo es que
tienen
un sonido precioso...” Decidí comprobarlo por mí mismo...
y vaya si lo
comprobé. Aun hoy en día pago las consecuencias de haber
descubierto
Storm of the Light’s Bane, y supongo que siempre llevaré esa
“carga”. Catalogar
a Dissection de Black Metal sería quedarse muy corto... hablar
de Death
Metal Escandinavo tampoco sería lo adecuado... La banda Sueca
puede
responder al tópico de sonar a ellos mismos, porque así
es. Lógicamente
dejan ver ciertas influencias, pero realmente han conseguido algo
totalmente propio e inimitable. Su forma de mostrar la maldad y la
muerte es muy distinta a la de tantas y tantas bandas. Solo
escuchar el MI menor que da comienzo a AT THE FATHOMLESS DEPTHS te
congela el corazón y nos hace ver lo que nos espera al
enfrentarnos a
este trabajo que cumple ya 2 lustros. Es un sonido que parece ser
transportado por un viento helado. Desde luego que parece surgir de una
profundidad insondable como su nombre dice... El tema es
esquemáticamente muy simple: unos acordes menores que suenan
lejanos,
una melodía preciosa a la vez que maligna que empieza a sonar
sobre
ellos, y otra más que se le une armonizando, todo ello acolchado
por
una percusión de tambores de piel. Una muestra más de que
un tema de 2
minutos que es casi todo el tiempo igual puede destrozar a cualquier
hiper compleja canción de tantos y tantos que me vienen a la
mente... ...
y el final del primer corte enlaza a la perfección con NIGHT’S
BLOOD, y
con él nos damos cuenta de la verdadera dimensión del CD
del que aquí
hablamos. La calma mortal de AT THE FATHOMLESS DEPTHS se torna en una
cabalgata aterradora. Los cascos de 4 caballos parecen escucharse
pisando la nieve y tiñéndola de sangre a su paso. El
principio de la
canción contiene uno de los mayores riffs de la historia del
metal (que
también hace de base al estribillo), solo comparable al central
de
ANGEL OF DEATH de SLAYER. Cuando la voz de Jon Nodveidt hace
aparición,
cualquier esperanza de salir con vida de la escucha es criogenizada.
Sobre el minuto 3 suenan unas guitarras acústicas que
volverán en
varios de los temas del disco. Para acabar, no estaría de
más leer la
letra de esta canción (bueno... y del resto de los temas que
componen
STORM...). La maldad echa poesía. Casi
instantáneamente a que la última cuchilla haya hecho su
trabajo en
NIGHT’S BLOOD, UNHALLOWED hace ostentación de su presencia con
su
atronador inicio. El ritmo de guitarras que acompaña a las
estrofas es
increíble (y simple de nuevo), y ya algo repuestos del impacto
de los 2
primeros temas, nos damos cuenta de cómo la sección de
cuerdas
entreteje una cota de malla impenetrable. No dejan hueco posible por
donde atacarles. ¡Ojo! Esa barrera infranqueable no se consigue a
base
de ruido, ni de afinaciones ultra bajas... sino con unas
melodías
exquisitas que en muchos pasajes dejarán entrever su influencia
Maideniana. Llegamos
a uno de los mejores cortes del CD, WHERE DEAD ANGELS LIE. La letra
podría definir ella sola lo que servidor siente al escuchar este
disco;
como la bella oscuridad que desprenden todas y cada una de sus notas te
seduce, te llama, congela tu corazón y acaba contigo. No hay vez
que no
se me ponga el vello de punta cuando el arpegio acústico del
principio
del tema se distorsiona y entra el doble bombo. Encontramos alguna
variación del voz, simulando la especie de diálogo que
hay entre la
oscuridad y un ángel que por ella es cautivado. “Touch the
Snow...
caress the lifeless sculptures, Die! Ese último grito es en
verdad
aterrador, y más cuando las palabras anteriores han sido dichas
sobre
otra guitarra acústica. Parece una escena de una magistral
película de
terror convertida en sonido. El
quinto tema es el que da nombre al álbum. Da inicio con unos
blast para
luego crear un gran ritmo con doble bombo. Las guitarras son
épicas,
como en el resto del LP. De nuevo la voz hace aparición con una
de sus
mejores letras, que deja bien claro el odio de Nödveidt hacia lo
establecido como Orden. De nuevo un minuto 3 es escogido para una
armonía de guitarras que rompe el tema por la mitad, nos conduce
a un
solo de muy buen gusto, y a una nueva parte lírica perfecta. THORNS
OF CRIMSON DEATH tiene el inicio mas atípico de todo el disco,
con unas
guitarras acústicas muy filtradas con flangers, sonando muy
melosas. La
modulación se transforma en distorsión y en el minuto
1:10 una guitarra
se queda sola para dar pie a una marcha marcial que inicia el grueso
del tema, el más largo de todo STORM..., lleno de cambios, e
incluso
con 2 solos, para los que más gusten de este elemento. De todas
formas
nunca se rompe el aire de marcha aplastante al que me refería
hace un
momento. SOULREAPER
comienza de forma rapidísima para dar un frenazo sobre el minuto
de
duración, y luego, volver a la carga, esa carga llena de
gélida
elegancia. De todas formas, y en mi opinión, puede tratarse de
la pista
más floja del Cd. Una sensación totalmente distinta, por
lo insólito,
es la que deja NO DREAMS BREED IN BREATHLESS SLEEP, una sencilla pieza
de piano que puede gustar mucho o dejar totalmente indiferente. Vamos
con mis habituales conclusiones: Cuando ves nacer un disco que
acabará
siendo convertido en una obra maestra, no sueles verlo.
¿Cuántos
trabajos no escuchamos, afirmamos que gozarán de nuestro
beneplácito
por los siglos de los siglos, y a los 6 meses están
discretamente
archivados en el armario? ¡Eh! ¡Si, estoy afirmando que no
se crea una
obra maestra! Es el tiempo el que finalmente ocupa esa suprema
categoría a una película, una canción... y es
él, el tiempo, el que no
me deja lugar a duda en afirmar de que STORM OF THE LIGHT’S BANE se
trata de uno de los mejores discos de Metal de todos los tiempos. El
sonido es perfecto, a la vez que peculiar. Otra más de las
muescas a
apuntar en la culata del Revolver de Dan Swano, y sin embargo,
está muy
lejos de ser el tipo de producción “perfecta” y limpia de genio
de los
Unisound. Durante la crítica he hecho en varias ocasiones al
término
“frío”... y es que un frío glaciar es lo que suena en
cuanto pulsas
Play con STORM... en el reproductor. De todas formas el resultado final
no pierde cuerpo, como sucedía en otras obras que intentaron
tomar el
mismo camino, quedando con una falta de graves importante en la
ecualización. El
trabajo de guitarras es increíble. Vuelvo a repetir que no se
trata de
frases intocables por virtuosísimas (y no me entendais mal...
difíciles
lo son) pero el tejido que logran ambas guitarras es de una
consistencia tremenda a la vez que de una elasticidad sublime. La parte
de la percusión no tiene nombre... Tal vez sea la más
sacrificada en la
mezcla final (hoy en día se suele subir mucho más la
batería) pero solo
se trata de prestar un poco más de atención... El bajo
cumple su labor,
que no es poca... pero la voz... ¡esa voz da miedo de verdad!
Parece
que toda la producción se haya centrado en adaptar el sonido
general al
tono que sale de la garganta de Nodveidt. Por
más que intente explicarme no conseguiré transmitir del
todo esa
sensación de escalofrío continuo... Si no teneis esta
joya, ¡haceros
con él ya mismo! Si ya la teneis... ya sabeis a qué me he
estado
refiriendo... y que nadie se lleve una desilusión por esperar
una
masacre sónica, ya que tanto he hablado de muerte y maldad en la
crítica. Otras bandas consiguen verdaderos crímenes,
auténticas
masacres con sus discos. Sonidos tremendos que causan cientos de miles
de víctimas... El estilo de Dissection es distinto... STORM OF
THE
LIGHT’S BANE se trata de un asesinato perfecto, silencioso, infalible,
elegante, que solo deja el justo rastro de sangre en la nieve por la
que cabalgan, y un frío que cauteriza las heridas para dejar
escuchar
su silbido una y otra vez...
Track-List:
1- At the Fathomless Depths 2- Night’s Blood 3- Unhallowed 4- Where Dead Angels lie 5- Retribution, Storm of the Light’s Bane 6-Thorns of Crimson Death 7-Soulreaper 8- No dreams breed in breathless sleep
Formación:
- Jon Nödveidt: Guitarra/Voz - Johan Norman: Guitarra rítmica - Peter Palmdahl: Bajo -
Ole Ohman: Batería |