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Un tipo regordete, con un volumen
considerable de tejido adiposo y que era muy parrandero, es invitado a
una fiesta de disfraces. Como únicamente permiten entrada a los que estén
disfrazados, el fulano va a comprar un disfraz, pero... ¡Nada! No
encuentra ningún disfraz a su medida. Afligido, se pone a pensar y se
le ocurre una idea genial:
“¡Ya sé, me voy a disfrazar del increíble Hulk! Tan sólo tengo que
cortar un Levi's viejo y me pinto todo de verde”.
Así, animado, llega a la fiesta. Se incorpora al baile y de inmediato
saca a bailar a una y otra chica. A las doce de la noche, anuncian que
interrumpirán la música para a dar paso al concurso de disfraces. El
gordo, enfadado, deja de bailar esperando que aquello termine para
seguir divirtiéndose.
"El tercer lugar y un premio de $500 es para... ¡la bruja de
Blancanieves!” (Aplausos)
“El segundo lugar y un premio de $1,000 es para... ¡Superman!”
“¡Buuuu! ¡Qué chiste, esos disfraces los venden hechos!”, grita
la multitud.
“Y el primer lugar, con un premio de $5,000 y un viaje a Acapulco para
dos personas es para el disfraz que ha causado más conmoción, el
disfraz del año, y es para... ¡La gelatina de limón!” |
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Una
viuda rica y solitaria decidió que necesitaba otro hombre en su vida y
puso un anuncio que decía:
VIUDA MILLONARIA BUSCA UN HOMBRE PARA COMPARTIR SU VIDA Y FORTUNA, CON
LAS SIGUIENTES CARACTERISTICAS:
1.QUE NO ME GOLPEE
2. QUE NO SA VAYA NUNCA DE MI LADO
3. QUE SEA EXTRAORDINARIO EN LA CAMA
Por varios meses, su teléfono sonó incansablemente, el timbre de la
puerta sonaba sin cesar, recibió toneladas de cartas, pero ninguno de
los hombres parecía cumplir sus requisitos.
Un día el timbre sonó nuevamente. La mujer abrió la puerta para
encontrar un hombre sin brazos ni piernas. Perpleja, le preguntó,
"¿Quién es usted y qué desea?"
"Hola. Su búsqueda ha terminado. Yo soy el hombre de sus sueños.
No tengo brazos, así que no puedo golpearla, y no tengo piernas, así
que no puedo alejarme de su lado."
"Muy bien, pero ¿qué le hace pensar que sea tan extraordinario en
la cama?"
"¿Cómo cree que hice sonar el timbre?" |
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Un
hombre murió y fue enviado al infierno.
Allí encontró al diablo, quien le dijo que acababan de introducir
algunas mejoras y que ahora cada nuevo inquilino podía elegir entre
tres tipos de tortura. El demonio le explicó que estas torturas corrían
en ciclos de mil años y que podía elegir en cuál ciclo empezar.
El tipo fue conducido por el diablo a la primer sala de torturas donde
un hombre estaba siendo azotado con cadenas. "Paso al
siguiente", dijo.
En la siguiente sala, un hombre estaba colgado de los brazos y lo
estaban azotando con un látigo con puntas de hierro. El tipo sacudió
la cabeza en señal de disgusto.
Finalmente, pasaron a la última sala, donde otro hombre estaba atado a
la pared, totalmente desnudo. Una mujer escultural le estaba prácticando
sexo oral. El tipo dijo: "Sí, sí, aquí es donde quiero
empezar."
El diablo le preguntó, "¿Estás seguro? Te recuerdo que esto va a
durar mil años."
"Sí, estoy seguro. Este es el lugar."
"Bueno," dijo el diablo, y caminó hasta donde estaba la
hermosa rubia, le tocó el hombro y le dijo, "Ya llegó tu
reemplazo." |