La guitarra tiene una función diferente al laúd y la bandurria, que en la música tradicional llevan la melodía. Estos dos instrumentos los confunde mucha gente, pues se tocan de manera similar, se diferencian tan solo en el tamaño, pues es laúd más grande y tiene más diversidad en las formas de la caja. La afinación de laúd y la bandurria es exactamente la misma, con la matización de que la bandurria se situa una octava por encima del laúd, sonando por tanto mucho más agudo que éste. Al ser tan fino el sonido de la bandurria es más bonito cuando hay un laúd por detras haciendo las mismas figuras, aunque este parezca en estos casos que se oye menos lo hace dando consistencia al sonido fusinado de los dos instrumentos. Lo ideal es disponer de otra bandurria más que se encarge de realizar las dobles voces. La guitarra marca el ritmo a la vez que da los acordes de la melodía, es decir, ejerce de base rítmica y melódica. Hay que tener siempre en cuenta que lo que se toca en la guitarra tiene que estar en conjunción con la melodía que se canta, que además está siendo punteada por los laudes (y bandurrias) y está siguiendo un ritmo determinado que la guitarra misma es la encargada de marcar a la vez. Es decir, que debemos ir todos en el mismo tono porque si no suena a rayos.
Entre la cabeza y el mástil existe una pieza de hueso, o plástico, que se llama cejuela y sobre ella existen hendiduras para que las cuerdas se acoplen en su lugar perfectamente. Al otro extremo de las cuerdas, en el tercio de la caja aproximadamente, hay un pedazo de madera que se llama puente y lleva otra pieza de hueso (o plástico si es barato el aparato) que se encarga delevantar las cuerdas a una altura determinada sobre el diapasón para que no estén muy alejadas de este, y por tanto no han de estar ni muy duras ni muy cercanas para que golpen las cuerdas al vibrar en algún traste, hecho que recibe el nobre de trastear una cuerda. El mástil tiene por delante una pieza de otro tipo de madera, generalmente más oscura, por ser necesario que sea más dura (polosanto o ébano) que se llama diapasón y que es donde se apoyan las cuerdas cunado son pulsadas por los dedos de la mano izquierda al tocar. Se llama traste a cada una de las piezas de metal que dividen el diapasón y por extensión al espacio delimitado por ésta y la anterior. Los trastes tiene la función de unificar el sonido de todo el intervalo, sonando solo la nota correspondiente a la pieza de metal que está más cerca de la caja. Si no tuviera traste, como los rabeles o los violines habría que precisar de oido la nota justa que se pretende dar puesto que podría haber ligerísimas variaciones que harían que la nota no fuera la exacta.
Tanto la guitarra como el laúd y la bandurria tienen partes diferenciadas que llamaré cabeza, cuerpo y mástil. La cabeza es la parte superior, donde se encuentran las clavijas de afinar a las que se engarzan las cuerdas; el mástil es la parte donde se toca con la mano izquierda, el cuello por seguir la metáfora, y el cuerpo es la parte inferior, más ancha y hueca, donde está la caja de resonancia que amplifica el sonido y por lo que se le llama caja simplemente. Estas tres partes pueden ser de diferentes maderas nobles aunque últimamente, al subir el precio de estas, se estén usando conglomerados artificiales a la hora de construir. Esta es la razón por la que los instrumentos más antiguos suelen sonar mejor que los más modernos, no por que al envejecer mejore la calidad como pasa con los violines, sino porque antes se fabricaban con mejores materiales.
Afinación
Se empiezan a contar las cuerdas desde la mas aguda a
más grave, es decir, de más fina a más gruesa. Entonces
la primera será la de abajo y la sexta la de arriba. El laúd
y la bandurria llevan las cuerdas dobles y se colocan ordenadas a pares,
de manera que hay dos primeras, dos segundas, dos terceras...En la guitarra
las tres primeras cuerdas son de nylon y las tres restantes de acero entorchado
(un hilo de acero con otro enrollándole de principio a fin). En
laúd y la bandurria las dos primeras son un hilo de acero y las
cuatro restantes son entorchadas. Conozco gente que considera compatibles
e incluso preferibles las cuerdas entorchadas de guitarra a las de laúd
y bandurria, usando las cuartas de guitarra como terceras de laúd.
Yo lo dejaría para caso de necesidad pero cada uno que pruebe y
use las cuerdas que más le convengan. Usar unas buenas cuerdas es
imprescindible para que el instrumento tenga un buen sonido y no se debe
escatimar dinero a la hora de comprar marcas buenas, que además
de sonar mejor duraran más y se afinarán con más precisión.
Sin que me paguen por ello recomiendo Dadario para guitarra y La Bella
o Juglar Especial para laud y bandurria. Una vez al año como mínimo
se deben sustituir todas las cuerdas que no se hayan roto. Si se cuecen
las cuerdas viejas sonaran temporalmente como nuevas pero es una solución
para casos extremos, pues rápidamente vuelven a perder sonido.
El laúd y la bandurria se afinan de manera que
suene al aire la misma nota que la cuerda inmediatamente por encima pulsada
al quinto traste. A esta afinación se le llama estar afinado en
cuartas, por ser este el intervalo que hay entre nota y nota. En la guitarra
sucede lo mismo, pero la segunda cuerda se afina como la tercera pulsada
al cuarto traste. La primera cuerda de la guitarra, o sea Mi (Véase
capitulo quinto), debe sonar igual que la segunda del laúd (también
Mi). La primera del laúd debe sonar pues como la primera de la guitarra
pulsando el quinto traste (La). Así las notas de las cuerdas al
aire en la guitarra ordenadas de primera a sexta: Mi-Si-Sol-Re-La-Mi y
las del laúd: La-Mi-Si-Fa#-Do#-Sol#. El violín, en cambio,
se afina en quintas, es decir, lo que sería el 7º traste con
la cuerda siguiente, siendo su afinación de Mi-La-Re-Sol, como se
puede ver, en orden inverso a la guitarra.