1.La Lola 3:16
2.Sangre Negra 3:35
3.Hablando A Un Cristal 3:23
4.El Perdido 3:03
5.Morenita 3:18
6.Falsas Promesas 4:09
7.Vete De Mí 2:47
8.Los Locos 3:31 >
9.Lágrimas De Miel 3:29
10.En Algún Rincón 4:05
La Lola
Se llama Lola y tiene historia,
aunque más que historia sea un poema.
Su vida entera pasó buscando
noches de gloria como alma en pena.
Detrás de su manto de fría dama
tenía escondidas tremendas armas,
para las batallas del cara a cara
que con ventaja muy bien libraba.
Le fue muy mal de mano en mano,
de boca en boca, de cama en cama,
como una muñeca que se desgasta,
se queda vieja y la pena arrastra.
Óyeme mi Lola, mi tierna Lola,
tu triste vida es tu triste historia.
Pero qué manera de caminar,
mira qué soberbia en su mirar.
Óyeme mi Lola, mi tierna Lola,
tu triste vida es tu triste historia.
Pero qué manera de caminar,
mira qué soberbia en su mirar.
Óyeme mi Lola...
Fue mujer serena hasta el instante
de entregarse presta a todos sus amantes.
Es tiempo de llanto, es tiempo de duda,
de nostalgia y de tu locura.
Tienes el consuelo de saberte llena
de cariño limpio y amor sincero,
por que nadie supo robar de tus besos
eso que hoy te sobra y que nadie añora.
Óyeme mi Lola, mi tierna Lola,
tu triste vida es tu triste historia.
Pero qué manera de caminar,
mira qué soberbia en su mirar.
Óyeme mi Lola, mi tierna Lola,
tu triste vida es tu triste historia.
Pero qué manera de caminar,
mira qué soberbia en su mirar.
Óyeme mi Lola, mi tierna Lola,
tu triste vida es tu triste historia.
Es el tiempo de la arruga que no perdona,
es el tiempo de la fruta y de la pintura.
Letras y música: Manuel Quijano.
Sangre Negra
Cuando los años
te caen encima
después de tantos
y tantos vuelos,
por más que quieras
ni te imaginas
que un día puedas
besar el cielo.
Cuando sin buscarlo
ni pretenderlo
algo te embarca
rumbo a la locura,
lo dejas todo,
nada te frena,
lo más que sueñas
es tener una aventura
que te cambie
los papeles
y descubrir
lo que ella tiene.
Es su piel morena
o es su sangre negra,
son sus piernas largas
que hablan sin palabras;
pero su forma de insinuar,
es provocadora,
son cien labios rojos
en una sola boca.
Contando penas
de mil maneras,
quemando fechas
del calendario
nadie se niega
a una quimera
que te despierta
con piel morena.
Con tu cuerpo entero
Pidiendo embrujo,
el embrujo
de sus maneras,
eres sólo un preso
que se alimenta
con la sangre de sus venas.
Es el tiento
de sus manos
o es el color
de sus brazos.
Es su piel morena
o es su sangre negra,
son sus piernas largas
que hablan sin palabras;
pero su forma de insinuar,
es provocadora,
son cien labios rojos
en una sola boca.
Letra y música: Manuel Quijano.
Hablando A Un Cristal
Quiero sentirme triste para decirte palabras bellas,
quiero sentirme herido por que tu cariño me haga daño,
quiero sentir que muero, mátame que es lo que quiero,
te quiero, te quiero, te quiero y quiero ser un niño enamorado.
Sufro por la impaciencia de no saber si tu boca besa,
tiemblo cuando imagino tus manos puestas sobre mis hombros,
quiero bailar contigo, lloro porque es un sueño,
te quiero, te quiero, te quiero, te quiero y quiero seguir soñando.
Qué puede pasar, mujer, si me llegas a querer;
si me llegas a querer me vas a matar, mujer.
Qué puede pasar, mujer, si me llegas a querer;
si me llegas a querer, me vas a matar mujer.
Quiero volver a oírte hablando sola frente a un cristal,
quiero ser el cristal que te escuche hablar cada madrugada,
quiero ser un novato, alguien que nunca ha sido,
te quiero, te quiero, te quiero y quiero oídos en tu cama.
Tengo miedo por el misterio de ser sincero, no sé quién eres,
tengo miedo porque presiento que he sido poco frente a tus ojos,
dime que sí me quieres, dime sólo esa mentira,
te quiero, te quiero, te quiero, te quiero y quiero decir te quiero.
Qué puede pasar, mujer, si me llegas a querer;
si me llegas a querer, me vas a matar mujer.
Qué puede pasar, mujer, si me llegas a querer;
Si me llegas a querer me puedes matar mujer.
Letra y música: Manuel Quijano.
El Perdido
Eres un perdido de la sociedad,
eres sólo carne y poco más;
cuántas veces te has puesto a pensar
en las horas que desperdicias
quemando y jugando con tu vida,
girando la ruleta del destino,
acariciando los dedos del peligro,
apostando a números prohibidos.
Debes curar tu nocturnidad, aunque
no te puedas explicar qué tiene
la noche que no tenga le día, qué
tiene tu sangre que nunca se enfría.
Eres hombre reo de la sociedad pues
buscas en tu noche algo que no hay,
sólo encuentras ojos que nunca te ven,
historias de mentira que nadie se cree,
regalos de una dama de mirada cruel
que te besa sin saber por qué, agrios
despechos debajo de la luna, agrios
desprecios si te mira el sol.
Debes curar tu nocturnidad, aunque
no te puedas explicar qué tiene
la noche que no tenga el día, qué
tiene tu sangre que nunca se enfría.
Eres el mendigo de una calle gris, de
lugares escondidos, turbios y sin luz.
Te cargas a la espalda bolsas de dolor,
arrastras la miseria de una triste voz.
Vagabundo ciego, vagabundo errante,
solitario cuerpo por el mundo "alante"
vagabundo eres porque tú lo quieres,
en la noche sólo vagabundo eres.
Debes curar tu nocturnidad, aunque
no te puedas explicar qué tiene
la noche que no tenga el día, qué
tiene tu sangre que nunca se enfría.
Relájate, suave, suave...
Relájate, suave, suave...
Letra y música: Manuel Quijano.
Morenita
Morenita no te escondas, no te escondas,
que la gente sepa que eres preciosa,
que las flores te reclaman junto a ellas,
morenita eres linda, eres bella.
Morenita que me matas, que me muero,
que en la calle no te veo, no te veo;
los vestidos que te pones de colores
son dibujos de tu cuerpo, morenita.
Dile a mami, morenita,
que afuera un hombre te espera.
Dile a mami, morenita,
que ya eres mujer.
Los collares y las perlas de mi abuela
te regalo con su consentimiento,
pues me dijo que eran tuyas, morenita,
porque tú eres la perla de mi vida.
A la puerta de tu casa yo te espero,
tengo el resto de mis años para ti,
sal a mis brazos, morenita, yo te quiero;
ven mi niña con las flores del jardín.
Dile a mami, morenita,
que afuera un hombre te espera.
Dile a mami, morenita,
que ya mujer.
Letra y música: Manuel Quijano.
Falsas Promesas
Si me vas a jurar amor hasta el final,
procura demostrar que en tus palabras
existe la verdad,
que cuando hablas no intentas engañar.
Con tanto tiempo ya jugando al desamor,
quizás deba apostar,
pues si pierdo una vez más
sólo sería tropezar en una piedra ya conocida.
No regales tus promesas,
es más fácil que me mientas;
me asusta tu inocencia,
ansío ese cariño aunque nunca fuese mío.
Los miedos del ayer debieran esconder
sus dagas impregnadas de agrios recuerdos
que quiero adormecer,
de cínicos abrazos que sobran en mi piel.
No regales tus promesas,
es más fácil que me mientas;
me asusta tu inocencia,
ansío ese cariño aunque nunca fuese mío.
No regales.......
Letra y música: Manuel Quijano.
Vete De Mí
Te presentas en mi vida
y me pides que te entregue el alma,
por dos noches de embriaguez
que nunca, nunca debieron ser.
Si mi culpa sólo fue ser hombre
por quedarme a solas con tu cuerpo,
no me cobres precio tan alto, mujer,
que ni quiero amar,
ni nunca más volveré a querer.
Por eso, sólo por eso,
por eso te pido mujer:
vete de mí, mujer embriagadora,
vete de mí, mujer,
vete de mí, mujer embriagadora,
vete de mí, mujer.
La suerte ha maldicho mis días,
y la misma suerte en ti no confía;
qué tiene de malo habernos conocido
si de vez en cuando cubrimos
nuestro vacío.
Tu sufrir es la necesidad de amor
y el mío haber amado tanto,
no me exijas nada por dos noches
que no busqué, que me arrepiento,
tú me engañaste.
Por eso, sólo por eso,
por eso te pido mujer:
vete de mí, mujer embriagadora,
vete de mí, mujer,
vete de mí, mujer embriagadora,
vete de mí, mujer.
Letras y música. Manuel Quijano.
Los Locos
Vuelven los locos, les veo venir,
vuelven con palos
para decir que siguen locos.
Se fueron lejos porque creían que allá
en el mar sólo los peces se divertían.
Las olas saltan, la luna baila, los remos
cantan, todos a una sin melodías.
Los locos riñen, se pegan, se abrazan,
se tiran de los pelos,
se muerden en la lengua.
Los locos chillan, se ríen, se mofan,
se ponen tristes, se tumban en el barro,
cuentan los charcos, están muy locos,
ellos lo saben,
que están muy locos, locos, locos.
Entre hogueras sin encender se ven
siluetas de una mujer que está loca,
que grita frases mirando al cielo,
alza los brazos y se arrodilla para volar.
Todos se miran porque, quizás,
sobre las nubes la loca vio un ángel gris.
Los locos riñen, se pegan, se abrazan,
se tiran de los pelos,
se muerden la lengua.
Los locos chillan, se ríen, se mofan,
se ponen tristes, se tumban en el barro,
cuentan los charcos, están muy locos,
ellos lo saben,
que están muy locos, locos, locos.
Letra y música: Manuel Quijano.
Lágrimas De Miel
Cómo puedo resolverlos enigmas
de este amor, si tus lágrimas de miel
me destrozan la razón que pudiera
ser la solución.
Con las noches y un papel me acerco
hasta creer que en mi letras
y en tu ayer algo hay
que te acerca o te aleja.
Lágrimas de miel despiertas
en mi piel, lágrimas de miel despiertas
en mi piel; lágrimas sin voz, sin gritos
de dolor, cargadas de calor que surge
de mi corazón.
Lágrimas de miel despiertas en mi piel,
lágrimas de miel despiertas en mi piel.
Desperezas la pasión y te desnudas
sin dolor, es la noche del adiós, que será
del resto de mis noches.
Lágrimas de miel despiertas en mi piel,
lágrimas de miel despiertas en mi piel;
lágrimas sin voz, sin gritos de dolor,
cargadas de calor que surge de mi corazón.
Lágrimas de miel despiertas en mi piel...
Letras y música: Manuel Quijano.
En Algún Rincón
Sé que puede ser mucho pedir
hablar de amor sin que se rían de ti;
sé que en el rincón de una pared
hay más de un lugar para pensar;
sé que en la pared de algún lugar
alguien dibujó su nombre por amor,
yo no sé quién fue, cualquiera pudo ser.
Nadie, nadie, nadie debe esconder
el nombre que dejó escrito en la pared,
nunca, nunca, nunca niegues que una vez
pintaste en un papel su cara sin saber
que ella dibujaba grandes corazones
en una pared, en algún rincón,
que ella no pensaba más que en
ser amada
por ilusión escrita en un papel.
Sé que desde ayer me he vuelto a creer
que en un papel, que en un rincón
o una pared
puedo encontrar el corazón de una mujer
que me busca, me desea, que se muere
por querer.
Qué importan los necios que no sienten,
qué importa, qué cuenta la risa de esa
gente
si yo te quiero, si en un dibujo yo
sé quién eres.
Nadie, nadie, nadie debe esconder
el nombre que dejó escrito en la pared,
nunca, nunca, nunca niegues que una vez
pintaste en un papel su cara sin saber
que ella dibujaba grandes corazones
en una pared, en algún rincón,
que ella no pensaba más que en
ser amada
por una ilusión escrita en un papel.
Letra y música: Manuel Quijano.