Lo mismo ocurrió durante los años posteriores a pesar de mi insistencia. Yo sabía que GLORIA era una privilegiada, sabía a ciencia cierta que si ella se lo propusiera podría convertirse en una gran figura, tanto nacional como internacional...por eso mi interés, por eso mi insistencia.
En Octubre de 1967, un llamado telefónico: "Señor Serrano, habla Gloria Simonetti, estoy lista y si usted aún se interesa, dígame cuando empezamos..."
A la semana siguiente con Carlos González , Hugo Beiza y Jorge Mackenna, ya preparábamos un repertorio y pensábamos cual sería la mejor manera de presentarla al gran público. La ocasión se presentó sola en el Noveno Festival de la Canción de Viña del Mar, el evento más importante en su género en toda américa latina. Fueron doce días de consagración y fiesta para las cien mil personas que la vieron y escucharon. Fiesta para nosotros, que esperábamos años por este momento.
