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OTIS RUSH & BOB KOESTER:
LAS GRABACIONES PARA DELMARK RECORDS. Por Roberto Prieto.
“COLD DAY IN HELL” (Delmark
Records, 1975)
“ SO MANY ROADS – LIVE IN CONCERT” (Delmark
Records, 1978)
“ALL YOUR LOVE I MISS LOVING- LIVE AT THE WISE
FOOLS PUB” (Delmark Records,
2005)
Otis Rush tiene fama, entre otras muchas cosas, de ser un músico acosado por los problemas: problemas con las discográficas, problemas con la salud, problemas con la bebida, problemas con otros músicos, problemas con las mujeres, problemas con las facturas... En fin una vida de lo más bluesy que no ha hecho sino ayudar a engrandecer la figura de este bluesman sin igual, fuente de inspiración – e imitación – para generaciones de músicos no sólo de blues, también rockeros o poperos.
Pero el asunto que aquí nos va a ocupar hace referencia principalmente a una parte de esos problemas: sus disquisiciones con los sellos discográficos, en concreto su relación con el sello de Delmark, aunque bien es cierto que parece ser que con esta compañía en concreto no tuvo demasiadas diferencias. Eso sí, antes de entrar en materia sobre los negocios que han tenido entre manos Otis Rush y Bob Koester, haremos un breve repaso a la discografía de quien pasa por ser un de los fundadores del estilo chicagüense conocido como West Side, tarea en la que también se suelen incluir a otros como Magic Sam, Buddy Guy, Luther Allison o Jimmy Dawkins.
Tras su llegada a Chicago allá por 1949 comenzó a introducirse en los círculos bluseros y finalmente en 1956 Willie Dixon se fijó en él y le fichó para el sello Cobra en el que grabó dieciséis temas, algunos de los cuales se convertirían en emblemas durante el resto de su carrera, todo ello a pesar de que los beneficios por los royalties se los debió de quedar el dueño de la compañía, Eli Toscano. A principios de los 60, tras el cierre de Cobra – como consecuencia del asesinato de Toscano – se fue al sello de los hermanos Chess, cerrándose este período con media docena de canciones grabadas y un nuevo mosqueo por parte de Otis. Luego vendría el sello Duke: los cinco años iniciales de contrato se saldaron con un único single, “Homework”. La decepción de Otis seguía creciendo. A mitad de los 60 Samuel Charters le requirió para el espléndido proyecto “Chicago The blues Today” del sello Vanguard, grabando cinco cortes. Su primer larga duración, el “blanqueado” “Mourning in the morning”, apareció en 1969 de la mano de la compañía Cotillion, filial de Atlantic Records. En 1971 grabó para Capitol Records “Right place, wrong time” que no vería la luz hasta 1976 por obra y gracia del sello Bullfrog. En 1974 fue el turno de “Screamin’ and cryin” para los franceses Black & Blue y que también sería editado por Evidence. Tras este último álbum, entre los años 1975 y 1976, llegaría la época en la que realizó los tres trabajos que Delmark ha editado y de los que hablaremos detalladamente. La discográfica Sonet editó en 1978 “Troubles, troubles” – grabado en Suecia en 1977 – y que Alligátor reeditaría en 1991 como “Lost in the blues”. Su siguiente disco grabado en estudio vio la luz en 1994, es el titulado “Ain’t enough comin’ in” grabado para Mercury. Entre tanto Otis Rush fue grabado en varias ocasiones en directo: “Live in Europe 77” ( Isabel, Evidence); “Tops” ( Blind Pig) grabado en 1985 en San Francisco; “Live in Japan 1986” ( P-Vine, Sequel); “Live in Montreux Fest. 86” con Eric Clapton ( Paradise). Esos directos que sepamos, aunque seguramente habrá más. Su último disco hasta el momento es el titulado “Any place I’m going” ( House of Blues, 1998), y es probable que sea el último de su carrera – ojalá me confunda - puesto que después de años con una salud algo renqueante, en febrero de 2004 sufrió un ataque de apoplejía, del que según las últimas noticias parece que se va recuperando. Además de lo mencionado, Otis Rush también se ha apuntado a la moda del DVD: en 2003 se editó “Otis Rush: Live Part One” recogiendo una actuación en directo acaecida en 1999 en San Francisco. Y está previsto que en 2006 se editen otros dos con actuaciones en Montreux en 1986 y 1996 respectivamente. También, como es natural, Otis ha participado en una larga lista de discos a nombre de otros: Buddy Guy, Jimmy Dawkins, Eddy Clearwater, Joe Louis Walker, John Mayall...
Queda claro pues que el reducido número de grabaciones de Otis Rush – al menos editadas hasta la fecha– no está acorde con los cincuenta años durante los cuales se ha prolongado su carrera musical. Pero hay un período en el que se rompió esta tendencia: entre el mes de abril de 1975 y el de enero de 1976 Otis Rush fue grabado en varias ocasiones, dando como resultado tres magníficos discos editados por Delmark Records, “Cold day in hell”, “So many roads- Live in concert” y “All your love I miss loving- Live at The Wise Fools Pub”.
Antes de esas fechas Otis ya había participado en unas grabaciones para el sello Delmark. Fue con motivo de las sesiones realizadas el 27 de octubre y 1 de noviembre de 1971 y que dieron lugar al clásico de Jimmy Dawkins “All for business”, en el que también estaba presente el colosal cantante Big Voice Odom. El papel de nuestro protagonista en este trabajo se limita al trabajo como guitarrista rítmico y en algunos momentos solista.
Pues bien, tras esta introducción, pasemos ya a desgranar los tres álbumes
que el sello de Bob Koester ha editado hasta la fecha
“COLD
DAY IN HELL”
Originalmente el álbum –producido por Steve Tomashefsky - constaba de ocho temas. El tema original de Mel London “Cut you a loose” abre el conjunto de manera trepidante, para relajarse seguidamente con el blusazo de B.B. King “You’re breaking my heart” que Otis Rush hizo casi suyo, y es que escuchando esta impecable versión de ocho minutos y medio de duración parece que él mismo la hubiese parido. El instrumental sacado del repertorio de Jimmy Smith “Midnight Special” se mueve entre los “blues after hours” y el swing propio de maestros como Pee Wee Crayton o Clarence Gatemouth Brown. Para la siguiente coge un tema del repertorio de T-Bone Walker “Society woman”, y aunque en estilo del tejano – incluida su característica intro con acordes de novena -, Otis se deja aquí de los remilgos West Coast para darle toda la fuerza del West Side. El siguiente corte también lo firma el ilustre Aarón Walker, “Mean old world”, y como en el caso anterior el regusto jazzy de la Costa Oeste deja paso al shuffle chicagüense. El único tema clásico de su época Cobra que se incluye en este trabajo es el sempiterno “All your love”, y lo cierto es que la voz y la guitarra de Otis suenan tan convincentes como la primera vez. “Cold day in hell” es otro blues con sustancia, de esos en los que la voz melodramática de Otis Rush destaca como ninguna. Y para cerrar, el instrumental que Jimmy Smith grabase con Kenny Burell a la guitarra, “Motoring along”, en el que la guitarra de Otis hace guiños a quien es una de sus influencias instrumentales, el propio Kenny Burell. Este corte presenta algunos problemas técnicos que hacen que suba y baje el volumen del mismo en determinados momentos, hecho del que el productor ya era conocedor, a pesar de lo cual no pudieron solucionarlo completamente. Así que si alguien al escucharlo piensa que es un defecto del Cd que está reproduciendo, que no trate de descambiarlo porque, si consigue uno nuevo, estaría en las mismas.
Cuando en 1992 el sello Delmark se decidió a editar en formato Cd este trabajo – con la producción del propio Bob Koester – se añadieron dos nuevos cortes. La primera es una emocionante versión del blues/soul “Part time love” compuesta por Clyde Hammond y dada a conocer por Little Johnny Taylor. Es en este tema donde Otis se muestra menos comedido a la hora de cantar, recordando en algunos momentos a los dramáticos alaridos que salían de su garganta en el disco “Screamin’ and cryin” grabado medio año antes que éste que nos ocupa. El propio Otis Rush reconoce que por esa época tuvo una desmedida afición al alcohol – aunque también se habla de que el comienzo de sus relaciones con Delmark pudo ser un punto de inflexión en el cambio de tales hábitos -, así es que no resulta difícil de creer que esta devoción por la bebida le influyera a la hora de grabar. La otra canción añadida en el Cd es una toma alternativa de “You’re breaking my Heart”, más corta pero tan intensa como la anterior.
Un disco repleto de sentimiento, buen hacer y de toda la fuerza que requiere el blues para ser convincente; además Otis Rush se muestra aquí en plena forma. En una palabra, HISTÓRICO.
Las actuaciones que dieron lugar a este disco se produjeron en Tokio durante los días 20 y 29 de julio de 1975, en medio de una gira por Japón que incluía a otros músicos como Jimmy Dawkins, Big Joe Williams o Little Brother Montgomery, participando en la grabación de este disco tanto el sello Delmark como el nipón Trio. Fue éste último el que primero sacó al mercado la edición en vinilo en el año 1976. En 1994 la también compañía japonesa Vivid Sound editó este trabajo en Cd aunque tanto en ésta como la primera de Trio Records aparecen diferencias en cuanto al repertorio recogido.
Por lo que respecta al sello Delmark, la primera edición proviene de 1978, siendo el encargado de la producción americana Steve Tomashefsky. En el Lp encontramos nueve cortes cargados de emoción y en los que tanto Otis como el resto de la banda contaron con el animoso aliento de más de mil espectadores; incluso, para sorpresa del propio Rush, tanto él como el resto de la comitiva, fueron recibidos en el aeropuerto con montones y montones de flores.
Como acompañamiento Otis tiene aquí a los músicos que por entonces conformaban la banda de Jimmy Dawkins: Jimmy Johnson a la guitarra, Silvester Boines al bajo y Tyrone Centuray a la batería. Precisamente estos tres, junto con el teclista Sonny Thompson, fueron los músicos que respaldaron a Dawkins en su disco de 1976 para Delmark titulado “Blisterstring”. Entre los nueve temas encontramos algunos de lo más conocido – y repetido - dentro del repertorio de Rush.
“Will my woman be home tonight” – atribuida a Mel London y titulada en otras ocasiones “I wonder why” – abre el disco sobre la base del riff de Earl Hooker; el clásico de Memphis Slim “Every day I have the blues” lo interpreta cercano al estilo de B.B. King; “I can’t quit you baby” – aunque atribuida a Willie Dixon Otis siempre ha manifestado que él hizo varios cambios en la letra original - casi mantiene la misma emotividad de aquella primera grabación de Otis en 1956; la siguiente es otro clásico llevado a la fama por Albert King, “Crosscut Saw” y que Otis solía interpretar con asiduidad, lo cierto es que los prodigiosos estiramientos de cuerdas – y algunos de los fraseos - del Rey Alberto son también marca de la casa en el estilo guitarrero de Rush. La cara “A” del vinilo se cierra un shuffle a medio tiempo, su propia composición titulada “Looking back”. En la cara “B” se da la salida con uno de los temas estrella de nuestro protagonista, “All your love ( I miss loving)” –no confundir con el “All your love” the Magic Sam - que siempre ha aparecido firmado por el propio Otis aunque la influencia del instrumental titulado “Lucky Lou” obra de Jody Williams es evidente: mientras que Rush grabó su tema en 1958 – para Cobra -, Williams lo había hecho en 1957; uno de los puntos álgidos del disco está en el lento “So many roads” –uno de los seis temas que Otis grabó en 1960 dentro de la discográfica Chess -; en el también lento “Gambler’s blues” recurre al repertorio de B.B. King que, no en vano, maneja a la perfección; el colofón al vinilo lo pone otro clásico de su época Cobra, “Three times a fool”.
Delmark se decidió a editar este disco en Cd en 1995, y además de las
obligadas mejoras en sonido y demás, colocaron tres nuevos cortes: el blues con
retoques a la T-Bone Walker “I’ve got news for you”, el conocido “Mean
old World” a ritmo de Shuffle y “Chitlins con carne” de Kenny Burell, uno
de los temas con los que Otis empezó a dar sus primeros punteos a la guitarra
– bajaba las revoluciones del tocadiscos para pillar todas las notas -, aunque
es justo decir que no llegó a la pericia del maestro jazzero.
El disco fue grabado en un más que seguro gélido día de enero de 1976, en el pub chicagüense The Wise Fool, donde, a tenor de lo escuchado, el frío se habría atenuado con la intensidad de la música de Otis Rush y su banda habitual de carretera por esas fechas: Bob Lewis a la guitarra rítmica, Bob Stroger al bajo, Jesse Green a la batería y Alberto Gianquinto al teclado; en cinco cortes también contó con la intervención de Chris “Barcelona Red” Mason – me pregunto de dónde saldría su sobrenombre - al saxo alto y Rawl Hardman al saxo tenor.
El hecho de que los doce cortes que conforman este Cd hayan llegado hasta aquí es gracias a que Ken Rasek – un devoto de la música entre otras muchas cosas - grabó la actuación para la posterior emisión de un programa radiofónico de la WXRT llamado “Unconcert” – patrocinado por la bebida SevenUp -. A pesar de que ésta era una emisora de radio cuyo contenido principal iba destinado a la audiencia roquera, hubo otros bluesmen, además de Otis Rush, que merecieron su seguimiento como sería el caso de Hound Dog Taylor o Robert Cray. La producción final del disco corrió a cargo de Bob Koester y Steve Wagner.
Los temas interpretados son casi todos conocidos ya dentro del repertorio de Otis Rush – bastantes aparecieron en los dos discos antes citados -, dominando las versiones de canciones clásicas del cancionero de B.B. King - : “Please love me”, “You’re breaking my heart”, “Woke up this morning” y “Sweet little angel”. Otras dos tonadas son obra del propio Otis: “All your love” y “It takes time”. Escuchamos nuevamente una versión “Will my woman be home tonight”,otra de “Mean old world”, de “High society” – en el disco “Cold day in hell” estaba titulada como “Society woman” y de “Motoring along”. También hay espacio para el clásico de Chuck Willis “Feel so bad”.
En fin, más de una hora del Otis Rush más emotivo y expresivo, con muy buen sonido y producción y además, posiblemente, en una de las primeras grabaciones en directo que se le hicieron en la Ciudad del Viento, al menos de esta duración.
No sería
justo olvidarnos de la otra parte, del sello Delmark – con Bob Koester a la
cabeza pero sin desmerecer a todos los demás colaboradores -. Ediciones como
las tres de las que he hablado aquí, así como el resto del catálogo – no sólo
de blues puesto que el jazz ocupa un lugar tanto o más importante en él –
han hecho y hacen las delicias de los amantes del blues más autentico y clásico.
Es de agradecer que, mientras otras discográficas destinan sus esfuerzos a
lanzamientos de productos “contaminados” por influencias más comerciales
– llámese rock, soul, hip-hop o pop -, Delmark siga apostando por estilos más
tradicionales y menos cercanos a las corrientes actuales.
Roberto Prieto Reguera.
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