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EDDIE “PLAYBOY” TAYLOR
Uno de los músicos de blues que no obtuvo en vida el reconocimiento que
se hubiera merecido, tanto por su guitarra como por su voz, fue Eddie Taylor. Y
aún hoy, 20 años después de su fallecimiento, no ha encontrado el hueco que
le correspondería, ese pequeño momento de gloria, al menos, entre el
aficionado a esta música. Valga pues este artículo como un homenaje a su
figura y un intento de rescatarle de las peligrosas sombras del olvido.
SUS PRIMEROS AÑOS
Eddie Taylor, segundo hijo de Joseph Taylor y Mamie Gaston, nació un 29
de enero de 1923 en Benoit, una pequeña población del condado de Bolívar, en
el estado de Mississippi. Cuando tenía 2 años sus padres se separaron,
quedando a cargo de su madre que había ido a la escuela con Lizzie Douglas,
conocida en el mundo del blues como Memphis Minnie, así que cuando Eddie era un
crío llegó disfrutar de los servicios de una canguro muy especial. Minnie
tocaba la guitarra y hacía las delicias de Eddie, que incluso muchos años
después aún lo recordaba con agrado. Desde muy pequeño tuvo que hacerse cargo
de las tareas más duras de su casa, en el sur profundo de los años 30. Entre
otras muchas faenas cortaba leña, ordeñaba las vacas y recogía algodón
(entre 100 y 130 kilos al día, según su propio testimonio).
Con 7 u 8 años ya veía tocar en los “house parties” a algunos de los mitos del blues como Charlie Patton, Son House o Robert Johnson. En esas fiestas se jugaba a las cartas, a los dados, se tocaba música y se bailaba. Eddie había cogido la costumbre de recorrerse los alrededores en bicicleta, siguiendo los caminos polvorientos que iban dejando atrás los bluesmen, y de esa manera aprendió mucho observando tocar a Patton en Leland, absorbiendo asimismo de Big Joe Williams o de Son House a los cuales vio en también Leland y Clarksdale, permitiéndole asimilar completamente las raíces del blues rural de Mississippi.
Más adelante, la familia se trasladó a Stringtown, ciudad muy cercana a Benoit, en donde nacería 6 o 7 años más tarde Eddie Shaw. La primera guitarra que tuvo el jovencito Taylor se la compró su madre por 12 dólares en Sears Roebuck cuando tenía 13 años. Y aprendió tocarla de manera autodidacta, llegando incluso a enseñar los rudimentos de este instrumento a un amigo de su adolescencia de nombre Jimmy Reed y natural de Leland, conocimientos básicos que Reed nunca acabaría completamente de perfeccionar.
A mediados de los años 20 habían comenzado a funcionar las primeras máquinas musicales, las famosas “jukeboxes” (llamadas en sus comienzos fonógrafos automáticos o “Automatic Coin-Operated Phonographs”), que permitían escuchar los discos de pizarra de 78 rpm. La palabra “juke” parece que provenía de los esclavos negros originarios de la costa oeste africana y que sería corrupción de la expresión “jook” o “joot” que significaba “bailar o actuar salvaje o desordenadamente por la tarde después de días de duro trabajo en los campos de algodón”. Eddie aún evocaba muchos años después haber oído grabaciones del guitarrista Tommy McClennan o del pianista Peetie Wheatsraw en una Seeburgs, antigua marca de una “jukebox”.
Los sábados, lo más normal era que encaminara sus pasos a la ciudad a partir
de las 6 de la tarde, seleccionara una calle y se pusiera a interpretar los
temas de los colosos del blues de aquel entonces y si había público blanco,
tocara alguna canción de Roy Acuff (el rey de la música “hillbilly”, la música
de los agricultores blancos del sur que devino en llamarse “country music” a
finales de los años 40). Parece ser que otro músico llamado Honey se situaba
algo más arriba de la calle en donde él tocaba, siendo su técnica con la
guitarra muy superior aunque, sin embargo, por la voz Eddie se llevaba el gato
al agua. En estas incursiones a la ciudad a veces conseguía ganar hasta 25 o 30
dólares por noche.
DESTINO CHICAGO
Primera parada: MEMPHIS
En 1943 Eddie Taylor dejó su Mississippi natal para establecerse en Memphis donde residió durante 6 años, encontrando un trabajo de conductor de camiones para una empresa que tenía contrato con el ejército teniendo de ese modo la suerte de mantenerse alejado de la vida militar. Fue en Memphis donde adquirió su primera guitarra por 120 $ incluído el amplificador, siendo Eddie y Memphis Willie B. los primeros en poseer guitarras eléctricas. Memphis Willie B., seudónimo de Willie Borum, era un músico que tocaba la guitarra y la armónica y que perteneció a la Memphis Jug Band durante los años 1920 y 1930, llegando también a tocar con Sonny Boy Williamson II y Robert Johnson en la década de los 30. Luego se enroló en el ejército durante la segunda guerra mundial para regresar a Memphis cuando ésta finalizó.
La vida musical en esta ciudad a orillas del Mississippi y capital del algodón desde el siglo XIX, se desarrollaba en Beale Street y en el Handy Park. Además, después de 1945 habían perdido fuerza las “jug bands” en provecho del blues eléctrico que se estaba poniendo de moda. Fue en este escenario favorable donde Eddie Taylor frecuentó a la flor y nata de los músicos establecidos en Memphis, como por ejemplo Robert Jr. Lockwood y Johnny Shines a los que vió por primera vez. También entró en contacto con Walter Horton y Homesick James. A B.B. King lo conoció en sus comienzos cuando cada miércoles tocaba en Beale Street durante la hora que había para los músicos aficionados. También todos ellos tocaban gratis en los clubs para que se les fuera conociendo.
Los sábados por la noche se podía ver actuar a cualquier músico en Handy Park, lugar donde en 1931 se erigió una estatua en honor de W.C. Handy, el autodenominado “inventor del blues”. Eddie Taylor recordaba, quizás como algo que le llamó mucho la atención, a Little Buddy Doyle sentado en una silla sin que le llegaran los pies al suelo. De Little Buddy Doyle se sabe muy poco, salvo que era bajito y macrocéfalo y tocaba la guitarra y cantaba. Alguna grabación realizó en los años 30 para el sello Okeh acompañado de Walter Horton, como es el “Hard Scufflin’ Blues” o para la Librería del Congreso, como “Renewed Love Blues”. Es probable que trabajara también como miembro ocasional de la Memphis Jug Band lo que le haría coincidir con Furry Lewis a finales de los años 20.
Eddie Taylor tocaba por aquel entonces con Joe Hill Louis y su hermano
menor Milton a la batería, que le había acompañado a Memphis en su andadura
desde Mississippi. Conviene detenerse un momento en la figura de Joe Hill Louis,
de verdadero nombre Leslie Hill, un auténtico hombre orquesta y que se llamó a
sí mismo el “Be-Bop Boy And His One Man Band” ya que tocaba la batería, la
guitarra y la armónica. Su mote “Joe Louis” lo adquirió de su tendencia a
pelear a puñetazos. Este hombre era una atracción en el Handy Park a finales
de los años 40, fichando en 1950 por la casa Sun, de Sam Phillips y grabando
hasta que aquél vendió su contrato a RPM-Modern con quien “Joe Louis”
continuó grabando blues y boogie primitivo hasta 1953. Murió cuatro años más
tarde, con 35 años, de una infección provocada por un profundo corte en el
dedo pulgar, motivado quizás por una cuchillada, y que le contagió el tétanos.
Con el bagaje musical adquirido en los clubs de Beale street y al aire libre de
Handy Park, Eddie estaba prácticamente listo para abordar la última etapa de
un viaje que era la ruta lógica para la gran mayoría de los músicos
procedentes de Mississippi.
Fin del trayecto: CHICAGO
En 1949, seis años más tarde de su llegada a Memphis, Eddie se trasladó
a Chicago con su hermano Milton, al ser reclamado por su padre que trabajaba de
policía y que le había enviado el billete de ida, comenzando a trabajar en el
departamento de embalaje de una compañía de televisores. No fue éste su único
trabajo y todos los que tuvo luego los compaginó con la música.
EN LA CIUDAD DEL VIENTO
La fecha en la que empezó a vivir con su mujer, Vera Hill,
que provenía de una familia de músicos y era cantante de blues, no está
muy clara, aunque ella aportó un hijo de un matrimonio anterior con Frank
Burton, Larry Taylor, que actualmente es batería y cantante y que aprendió el
blues de su madre y del entorno familiar. Como Larry rememora: “..cuando vivían en el número
1131 de S. Mozart, casa donde pasó sus años mozos y por la que desfilaban músicos
de la talla de Muddy Waters, Howlin’ Wolf, Elmore James o Jimmy Reed que
degustaban la cocina de Vera……Más tarde recorrerían bastantes casas por la
zona del West Side..... Durante un tiempo vivieron encima de donde se encontraba
el club Blue Flame y a través de un agujero Larry veía actuaciones de Howlin’,
Sunnyland Slim o Smokey Smothers…”
Recién aterrizado en Chicago, Eddie comenzó a tocar en Maxwell Street,
lugar de cita obligada para todos los bluesmen y en donde conoció a los músicos
que frecuentaban esa zona, Snooky Pryor, Floyd Jones, su primo Moody Jones,
Johnny Young, etc. En 1972 confesó que aún seguía tocando allí de vez en
cuando los domingos y que se podía llegar a ganar hasta 300 $ al día.
Maxwell Street
El mercado de Maxwell Street era un mercado al
aire libre que llegó a convertirse en el núcleo de la actividad bluesera de
Chicago y que estaba localizado cerca del West Side. Comenzó su actividad en
1870 como centro de reunión de las comunidades minoritarias y más empobrecidas
del Chicago de aquellos años, para acabar siendo lo más parecido a un
mercadillo. La edad dorada de Maxwell Street se situó en los años 40 y 50,
siendo en esta segunda década donde el blues eléctrico era la norma. Earl
Hooker, Muddy Waters, Little Walter, Homesick James, Jimmy Rogers, Jimmie Lee
Robinson y Eddie Taylor empezaron allí. Una de
las grandes atracciones de esa edad dorada era la Maxwell Street Band del
guitarrista Moody Jones. Durante esos años no solo era blues lo que se tocaba
sino que también se podía escuchar gospel, folk, country & western, jazz y
polka. Little Walter solía interpretar valses y polkas cuando llegó a Chicago.
Algunos artistas iban de bar en bar tocando por unos pocos dólares de propina,
práctica que se conocía como "Scabbing" (Geof Rogers).
Eddie Taylor comenzó a trabajar a dúo con el guitarrista Jimmy Lee Robinson por los garitos alrededor de Maxwell Street, añadiéndose más tarde su hermano Milton para actuar en el Alibi. En 1952 la estrecha colaboración entre Eddie y Jimmy finalizó bruscamente cuando éste tuvo una seria disputa con su suegro que terminó con sus huesos a la sombra durante una breve temporada.
JIMMY REED
Otro club donde Taylor tocaba era el Jamboree que casualmente estaba cerca de la casa donde se alojaba su antiguo compañero de Leland, Jimmy Reed, que se había trasladado a Chicago hacia 1943 en busca de las abundantes oportunidades de trabajo que ofrecía la ciudad del viento como consecuencia de la segunda guerra mundial. Ambos se reconocieron y decidieron formar equipo.
Finalizando la primavera de 1953, el matrimonio formado por Vivian Carter y Jimmy Bracken fundaron en Chicago el sello Vee-Jay (V por Vivian y J por Jimmy) al que se añadió Calvin Carter, hermano de Vivian que llegó a ser el principal productor de la casa. Vee-Jay se convirtió en la primera compañía discográfica en la que figuraban personas de raza negra como propietarios y en la más importante hasta la aparición de la Motown.
Jimmy Reed fue el segundo músico que fichó Vee-Jay y la primera sesión de grabación la hicieron en junio del mismo año grabando cuatro cortes, entre ellos “I Found My Baby”, con John Brim a la guitarra y Albert King tocando la batería, antes de convertirse en la gran leyenda de la guitarra que fue posteriormente. La segunda sesión se realizó entre el 29 y el 30 de diciembre y su lanzamiento en marzo de 1955 se convirtió en un éxito, llegando al puesto número 5 de la lista de R&B de Billboard y durando 10 semanas. El tema de marras fue “You Don’t Have To Go”, con las guitarras de John Littlejohn y Eddie Taylor más Albert King de nuevo a la batería. La incorporación de la guitarra de Eddie Taylor con el insistente ritmo de bajo marcado por las cuerdas de su guitarra, constituyó el ingrediente principal del sonido de Reed y, en consecuencia, de su éxito. La cara B fue “Boogie In The Dark” todos ellos con la supervisión de Calvin Carter.
Calvin Carter en una entrevista
dijo: “Eddie Taylor fue muy importante
para Jimmy. Él fue el auténtico creador del sonido Jimmy Reed. Eddie tocaba la
guitarra rítmica y el bajo, y él era el boggie”
La colaboración de ambos músicos duró hasta 1964, con altibajos
provocados principalmente por el grado de alcoholismo de Reed añadido a sus
problemas de epilepsia, aunque fue siempre acompañado y apoyado por el fiel
Eddie Taylor, quien le proveyó del característico ritmo boggie tan peculiar de
su estilo. Taylor relataría “… cómo
se sentaba en el estudio directamente delante de Reed, dándole instrucciones de
cuándo exactamente comenzar a cantar, soplar su armónica o hacer los cambios
con su guitarra…”
Por tanto, a partir de 1965 Taylor decidió comenzar una carrera como líder de su propia banda y participó en varias giras por Europa y Japón como luego se verá.
OTROS
MÚSICOS – AÑOS 50
Si nos atenemos a la historia, cronológicamente la primera grabación realizada por Eddie Taylor como acompañante no fue con Jimmy Reed ya que un año antes, en agosto de 1952, participó en una sesión para el sello J.O.B.
J.O.B., anagrama de su creador, fue fundado en 1949 por el músico James Burke Oden más conocido como St. Louis Jimmy Oden, el autor del “Going Down Slow”. Las cuatro piezas que se grabaron en la sesión fueron interpretadas por Grace Brim (llamada en el disco la “Reina de la Armónica”), batería y armónica, su marido John Brim a la guitarra, se cree que Eddie Taylor a la guitarra, Sunnyland Slim al piano y un bajista desconocido. Los dos temas en los que se supone que colaboró Taylor fueron “Hard Pill To Swallow” y “Drinking Woman”.
Con aquéllos que conoció en Maxwell Street a su llegada a Chicago, tuvo
la oportunidad de grabar también como acompañante, reflejando por un lado lo
gran “sideman” que llegó a ser y por otro lo poco que se autopromocionó
para llegar a grabar como líder de su propia banda. Con Floyd Jones entró al
estudio por primera vez para Vee-Jay el 3 de febrero de 1954 para grabar "Ain’t
Times Hard", realizando más adelante una colaboración de más enjundia,
mediados los años 60. El resto de la banda en esta sesión se componía de
Snooky Pryor, armónica, Sunnyland Slim, piano y Alfred "Fat Man"
Wallace a la batería. En esa misma fecha Vee-Jay grabó dos temas con Eddie
como líder pero las dejó abandonadas y sin ser editadas. Sin embargo un año
después le concedieron una segunda oportunidad que no desaprovecharía.
A finales de 1953 o quizás en 1954 volvió a grabar para J.O.B. con
Snooky
Prior, Moody Jones y un batería no identificado, los temas “Cryin’
Shame” y “Eighty Nine Ten”, canciones que han sido publicadas en 2001 por
West Side, que pertenece al grupo Demon Music, en el disco Snooky Pryor &
Friends con el título de “Pitch A Boggie Woogie If It Takes Me All Night Long”.
Un D.J. de Mississippi establecido en Chicago y de nombre Al Benson, fundó el sello Parrot y pasado el día de año nuevo de 1954 creó la filial Blue Lake para la cual Sunnyland Slim grabó ese mismo año un tema llamado "Going Back to Memphis" no habiendo consenso entre los entendidos sobre los músicos que acompañaron a este genial pianista aunque Snooky Pryor y Eddie Taylor son citados.
JOHN
LEE HOOKER
En 1955 John Lee Hooker firma contrato con Vee-Jay, y Calvin Carter le
rodea de los mejores músicos de estudio, entre los que destaca Eddie Taylor al
cual Hooker admira. Entre este año y 1956 se realizan varias sesiones para
grabar piezas entre las que destacan “Mambo Chillun”, “Time Is Marching”,
“Baby Lee”, “Dimples”, “The Road Is So Rough”. Además de Taylor,
colabora Jimmy Reed, George Washington o Quinn Wilson al bajo, Richard Johnson o
Tom Whitehead a la batería, Frankie Bradford al piano y Otis Finch al saxo
tenor.
ELMORE
JAMES
Eddie, a pesar de seguir asociado con Reed, continuaba colaborando y
grabando como acompañante de otros músicos. Otro gran ejemplo fue el de Elmore
James. El 4 de Enero de 1956, en los estudios Universal de Chicago y con Joe
Bihari de productor, Elmore grabó “So Mean To Me”, “Wild About You Baby”,
“Elmo’s Shuffle”
y “Long Tall Woman”, con Eddie Taylor a la guitarra,
Johnny Jones al piano, Raymond Hill al saxo tenor, Oddie Payne a la batería y
un bajista desconocido. En 1957 se grabó “The Twelve Year Old Boy”,
“Coming Home” y “It Hurts Me Too” con su grupo los “Broomdusters”,
Johnny Jones de nuevo más Homesick James a la guitarra, Wayne Bennet a la
guitarra solista en “The Twelve Year Old Boy” y J.T. Brown al saxo, más
Eddie Taylor. Por último, en 1960, pero para el sello Chess y también con
Eddie y Homesick James, Elmore grabó “I Can’t Hold Out”, “The Sun is
Shining”, “Stormy Monday Blues”, “Madison Blues” y “Talk To Me Baby”.
El gran pianista Johnny Jones tocó con Elmore James durante 5 años en los años 50 en Sylvio’s, famoso club de blues, pero hacía también sus giras con otros músicos. En el verano de 1963 Johnny tocaba los fines de semana con Eddie Taylor y el saxofonista Boyd Atkins en el club Scotty’s de la avenida Ogden, en Chicago. Taylor recordaba de él que podía estar todo el rato de buen humor y contando chistes; “le gustaban las fiestas y beber, pero nunca le pillabas borracho”.
Eddie, como se puede advertir, era totalmente respetado por el resto de
los músicos de Chicago y así se aprecia por las tantas colaboraciones en las
que participó. Su estilo pudiera ser resumido como una “versión
electrificada del blues del Delta del Mississippi”. Algunas fuentes citan
al guitarrista tejano, Freddie King, llegado a Chicago con su familia en 1950,
absorbiendo el estilo de Eddie Taylor y Jimmy Rogers antes de añadir a sus
influencias las de Otis Rush y Magic Sam.
EL NACIMIENTO DE UN “PLAYBOY”
Enero de 1955 fue la fecha en que Vee-Jay le dio una segunda oportunidad a Eddie, grabando junto con Jimmy Reed (armónica y guitarra) y el batería Ray Scott los temas “Bad Boy” y “E.T. Blues”. Y en diciembre de ese mismo año, de nuevo acompañado de Reed y el batería Vernell Fournier, grabó “Ride’em On Down” y “Big Town Playboy”, su canción emblemática y la que le proporcionó su apodo.
Según Calvin Carter las canciones de esta grabación no se vendieron mal, pero si hacemos caso a datos no muy contrastados (Norbert Hess) ““Big Town Playboy” vendió 37.000 copias y el cheque de la editora por los derechos de Eddie fueron 43 dólares.”
Nos situamos ya en julio de 1956, y en estas sesiones desaparece Jimmy
Reed para dar paso al armonicista de Alabama, “Earring” George Mayweather,
mientras que encontramos al bajo a su antiguo amigo Jimmy Lee Robinson y a la
batería Earl Phillips. Las dos piezas que pasan a la posteridad son “You’ll
Always Have A Home” y “Don’t Knock At My Door”. Al año siguiente, 1957,
en noviembre Eddie vuelve a pasar por los estudios de Vee-Jay en Chicago y en
esta ocasión graba como trío, con Jimmy Lee Robinson y Earl Phillips, “I’m
Gonna Love You”, “Lookin’ For Trouble” (que se llevó el premio Handy en
el año 2004 como mejor canción de blues al ser grabada por Kim Wilson para el
sello MC en el disco del mismo nombre), “Find My Baby” y “Stroll Out West”
(basado en el “Catfish blues”, tema tradicional del delta). Por último, y
cerrando su trayectoria para Vee-Jay, terminó grabando en 1964 con Reed a la
armónica, Johnny Jones al piano, Hubert Sumlin a la guitarra y Al Ducan a la
batería, “I’m Sitting Here”, “Do You Want Me To Cry”, “Train Fare”
y “Leave This Neighborhood” más una última pieza con Hubert Sumlin y demás
músicos desconocidos, el corto instrumental “Something For Nothin’ ”.
(Todas estas grabaciones se encuentran recogidas en el volumen 35 de Charly
Blues, con el título de “Bad Boy”)
En enero de 1964 colabora en el album de Homesick James “Blues On The Southside” aunque tocando el bajo y compartiendo sesión con el pianista Lafayette Leake y la batería de Clifton James.
En junio del año 1966 se reunieron Floyd Jones, (el autor de “On The Road Again” popularizada por Canned Heat) que provenía de Arkansas y estuvo tocando también por Maxwell Street, y Eddie Taylor, para grabar en los estudios One-derful de Chicago un album publicado por Testament dentro de la colección Masters of Modern Blues, disco en el que la mitad de las canciones son de Floyd y la otra mitad de Eddie, el cual recrea tres de los temas de sus primeras grabaciones para Vee-Jay (Bad Boy, Train Fare Home y Big Town Playboy). Los músicos que les acompañaron en esa sesión eran la crema de los bluesmen de Chicago de la época, Big Walter Horton a la armónica, Otis Spann al piano y Fred Below a la batería. Como curiosidad, en las piezas de Taylor, Floyd tocaba el bajo.
En el año 1968 viajó a Europa con el American Folk Blues Festival junto a
Jimmy Reed, John Lee Hooker, Walter Horton y Big Joe Williams entre otros. Y en
el año 1969 también nos lo encontramos en unos de los primeros discos de Carey
Bell, “Carey Bell’s Blues Harp” publicado por Delmark. En este disco, la
guitarra de Taylor se puede escuchar en una de las dos sesiones en que se grabó
este trabajo, la de mayo, junto a Royal Johnson a la otra guitarra, Joe Harper
al bajo y Sidney Thomas a la batería.
Y por fin en junio de 1972, en los estudios Eldorado y Advent en California y
editado por el sello de Oakland, Hightone, Eddie Taylor graba uno de sus mejores
discos “I Feel So Bad” acompañado, entre otros, de dos grandes figuras,
Phillip Walker y George “Harmonica” Smith. La canción que da título al
disco ya se encontraba en la sesión que hizo con Floyd Jones solo que aquí le
da una nueva dimensión. Al año siguiente colabora
tocando el bajo en el disco “Ain’t Sick No More” de “Homesick” James
Williamson un buen guitarrista que además le daba a la “slide” tras su paso
por la banda de Elmore James y con el que Eddie había coincidido durante su
estancia en Memphis.
El año 1974 le vió de nuevo en Europa en la gira de la American Blues Legends
grabando en los estudios Chalk Farm en Londres su disco “Ready For Eddie”
para el sello Big Bear, acompañado de los músicos británicos Bob Hall al
piano, Bob Brunning al bajo y Pete York, el batería original de Spencer Davis
Group. El nombre de la banda era Eddie Taylor y los Blueshounds. En esta gira
habían viajado entre otros Homesick James, Snooky Pryor, Lightnin’ Slim y un
armonicista de Mississippi no demasiado conocido, pero con bastante éxito entre
la audiencia europea de los años 70, llamado “Big” John Wrencher. Este músico
en 1958 y con 34 años, había perdido su brazo izquierdo en un accidente de
coche en Memphis y en los años 60 era un asiduo de Maxwell Street ganándose
allí la vida, principalmente los domingos que era el día que más dinero
recaudaban los músicos. Hay grabaciones suyas en los años 60 para Testament
con Johnny Young o Robert Nighthawk. El caso es que entre febrero y abril de
1974, en los mismos estudios de Londres y para la misma compañía se aprovechó
la presencia de Taylor en las islas y se grabó a Wrencher con la misma banda
anterior. El disco se bautizó como “Big John’s Boggie” y en él destacan
la guitarra de Eddie y el piano de Bob Hall así como la voz y la armónica.
Tres años después “Big” John Wrencher falleció de un repentino ataque al
corazón en Clarksdale, mientras narraba sus historias en la barbería del
bluesman Wade Walton al cual se le puede escuchar para el sello Arhoolie
haciendo música con la navaja de afeitar y acompañado a la guitarra de Robert
Curtis Smith.
Y como consecuencia de este viaje, el año 1980 volvió a ver a Taylor en Europa con el AFBF junto a Louisiana Red, Willie Mabon, Carey Bell y Hubert Sumlin entre otros.
En 1983 grabó para Wolf el disco “I Found Out” en el que interviene
su mujer Vera. Y en el año 1985, en Austin (Texas), se recogió un directo de
Taylor que publicó el sello Antone’s con el nombre de “Still Not Ready For
Eddie” con la compañía de viejos amigos como Snooky Pryor y Sunnyland Slim,
además de la guitarra de Luther Tucker, el bajo de Bob Stroger y la batería de
Timothy Taylor, uno de los ocho hijos de Eddie. Como artistas invitados se
encontraban Hubert Sumlin y Jimmy Rogers así como Ted Harvey que estuvo de
batería con “Hound Dog” Taylor.
Este directo fue el disco póstumo de Eddie ya que falleció el día de Navidad de ese mismo año. Y su guitarra roja, una Gibson estéreo 355, quedó abandonada para siempre en un rincón.
UN MÚSICO PARA RECORDAR
En 1997 uno de sus hijos, Edward Taylor Jr., guitarrista y cantante que ya se ha hecho un pequeño hueco en el escenario del blues chicagoense a pesar de algunos problemas de salud, grabó un disco, gracias al sello Wolf, en homenaje a la figura de su padre. El disco se tituló “Lookin’ For Trouble” y le acompañaban antiguos miembros de la Eddie Taylor Blues Band de principio de los 80, como Johnny B. Moore y Willie Kent, más la colaboración de Eddie Shaw, Ken Barker o Martin Lane así como otros dos hermanos de Edward a la batería, Larry y Tim, y la presencia de su madre Vera Taylor que canta la canción “Ain’t Gonna Cry”. Y es su viuda quien, acompañada de prácticamente los mismos músicos y de sus dos hijos Eddie Jr. y Tim, ve publicado en 1999 también para Wolf, el disco “You Better Be Careful”, trabajo del que no pudo ver ninguna recompensa a su interesante voz, pues falleció al poco de esa grabación.
Mi estilo es blues…estrictamente blues. No tengo el “feeling” de nada más. Me gusta el jazz – me gusta todo lo del jazz – pero cuando toco, yo solo tengo el “feeling” del blues. ” Eso decía Eddie de sí mismo, un músico que probablemente vendió más discos después de muerto. Un músico versátil, con un estilo enraizado en la tradición del delta. Un gran Eddie “Playboy” Taylor que pudiera ser considerado uno de los pioneros del blues moderno del Chicago de la postguerra.
Eugenio
Moirón, 18 de Diciembre de 2005
Nota.- El punto de
partida de este artículo es la información recogida en el disco “I Feel So
Bad” publicado por Hightone. El resto es investigación propia, mejor o peor
hecha.
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